3 de marzo 2004 - 00:00

Kirchner espera señal hoy de FMI para pagar

Se trata de una reunión informal, pero hoy el directorio del FMI podría darle un guiño favorable a la presentación que efectuará el staff con los resultados de la misión desarrollada en Buenos Aires. De este encuentro dependerá que llegue rápidamente el llamado del número uno del FMI, Horst Köhler, a Néstor Kirchner para confirmar que el organismo aprobará las metas. Esa señal es esperada por el gobierno para pagar los u$s 3.100 millones que vencen el martes y evitar el default, aunque la decisión de pagar ya está tomada. Mientras, continúan las gestiones con Italia, Japón y Gran Bretaña para conseguir que modifiquen su voto negativo (en realidad, la abstención) de la última votación en la que se aprobó el programa argentino.

John Thornton
John Thornton
El staff del FMI expondrá hoy ante el directorio del organismo los resultados de la segunda revisión del acuerdo. Si bien se trata de una reunión informal, en realidad, será clave para definir el ánimo de los distintos representantes del directorio para aprobar rápidamente las metas.

En Washington, saben que se está corriendo contra el reloj, ya que el próximo martes la Argentina debería cancelar un vencimiento de u$s 3.100 millones con reservas. Claro que la orden del presidente Néstor Kirchner es hacerlo sólo después de recibir el visto bueno por parte del número uno del FMI, Horst Köhler. En Casa Rosada, no descartan que esa notificación ocurra entre mañana y el viernes.

Se estima que una vez cumplido este paso, recién hacia fines de mes el Fondo trataría el caso argentino y, en ese momento, devolverá la mayor parte de los fondos desembolsados.

• Expositores

La exposición al board del organismo correrá por cuenta de los encargados del caso argentino, John Thornton y John Dodsworth. Si bien detallarán el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias, por otra parte, explicarán los problemas que está teniendo el proceso de reestructuración de la deuda que está encarando el país. La aprobación final depende de una resolución política por parte del directorio, que debe definir si la Argentina está o no negociando de «buena fe».

En el Palacio de Hacienda tomaron muy mal la decisión del comité global de acreedores de «bajarse» de la negociación, porque consideran que se trata de una maniobra para entorpecer la decisión del FMI, ya que aseguran que el gobierno no está negociandode «buena fe». Los bonistas pusieron como excusa -tal como informó ayer Ambito Financiero- que no aceptan participar en las conversaciones por la reestructuración a través de los grupos consultivos. Tampoco aceptaron anotarse en el registro de acreedores habilitado por Economía en distintos lugares del mundo «porque no tiene ninguna relevancia».

Además de la aprobación clave que precisa la Argentina para no caer en default total, que incluiría también a los organismos internacionales, además de los acreedores privados, otro tema que se juega es cómo votará esta vez el directorio. La apuesta del Palacio de Hacienda es que esta vez la oposición sea inferior a la registrada en la última oportunidad.

Justamente, en enero -cuando se produjola primera revisión de metas-se registró un nivel récord de abstenciones, que ascendieron a 35% del total. Pero lo más preocupante fue el hecho que tres países del G-7 hayan optado por la abstención (una figura elegante para el voto en contra), incluyendo a Gran Bretaña, Italia, Japón. De todas formas, estos dos últimos países son los más duros para modificar su postura negativa porque defienden a miles de bonistas que tienen títulos argentinos en default.

Justamente, los esfuerzos de las últimas horas se dirigieron a torcer estos votos desfavorables. Pese a los esfuerzos del Palacio de Hacienda por minimizar esta gestión, el secretario de Finanzas,
Guillermo Nielsen, está de gira por Europa para intentar explicar que el gobierno está comprometido a salir rápidamente del default. Para eso efectuó una escala en Londres y ya se encuentra en la ciudad de Leipzig, en Alemania, donde participará en una reunión del Grupo de los 20.

También sumó en las últimas horas a un aliado especial. Se trata del presidente brasileño,
Luiz Inácio Lula Da Silva, que ayer habló con el presidente estadounidense, George W. Bush, para pedirle que respalde a la Argentina en la negociación con el FMI. (Ver pág. 5.)

Asimismo, desde Casa Rosada, hubo opiniones optimistas respecto de la marcha de las negociaciones. Según el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, «el Fondo no tendría que tener ningún reparo en aprobar el cumplimiento de esas metas», asegurando, además, que «no hay ninguna causa que impida la aprobación».

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