24 de junio 2003 - 00:00

Köhler en el país

En el primer día de visita a la Argentina del director gerente del FMI, Horst Köhler, se comenzó a delinear cómo será el nuevo acuerdo con el organismo. Roberto Lavagna le pidió un acuerdo del tipo stand-by a sólo un año de plazo. Esto implica simplemente el cumplimiento de metas fiscales y monetarias, pero sin hacer frente a las reformas de fondo pendientes que necesita el país. El acuerdo con los acreedores privados por la deuda es una condición para un entendimiento con el FMI, cualquiera sea el plazo de éste. Obviamente no se habla de fondos frescos para el país sino de renovaciones de vencimientos que deberían cancelarse no sólo con el FMI sino también con el BID y el Banco Mundial. Köhler insiste en que la actual reactivación debe ser apoyada con medidas estructurales para evitar que se agote rápidamente. Néstor Kirchner, próximo a viajar a Europa, le expresó anoche durante una cena en Olivos la intención de volver a pagar la deuda, pero -repitió- «sin que comprometa el crecimiento económico». Hoy Köhler se entrevistará con el directorio del Banco Central y tendrá luego una reunión final con Lavagna y Kirchner, antes de emprender el regreso.

El nuevo acuerdo que se alcance con el Fondo Monetario Internacional sería a un año de plazo, bajo la clásica figura de stand-by, con lo cual quedó en un segundo plano la posibilidad de avanzar de inmediato con un acuerdo de mayor extensión. Ese fue el pedido que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, le hizo al director gerente del FMI, Horst Köhler, durante el almuerzo que mantuvieron ayer en el Palacio de Hacienda.

En su primer día de visita, Köhler dejó en claro que su objetivo es conseguir un «acuerdo sustentable» con la Argentina y pidió «compromiso político» para alcanzarlo. Lo hizo tanto en el encuentro que mantuvo con el equipo económico como en el que luego desarrolló con empresarios y banqueros. «Las cuestiones pendientes las deben resolver ustedes, los argentinos», remarcó en cada una de las reuniones.

Uno de los puntos acordados es que el FMI enviará una nueva misión a mediados de la semana que viene. El objetivo será doble: repasar el cumplimiento de las metas fijadas para la tercera revisión del acuerdo vigente (debe hacerse antes del 15 de julio) y, al mismo tiempo, determinar en detalle cuáles serán las reformas estructurales que deberán incluir el nuevo compromiso.


Se trabajará para que el nuevo programa se ponga en marcha en setiembre. Pero en Economía no descartan que se avance con una suerte de «acuerdo puente» que permita refinanciar vencimientos con los organismos hasta fin de año (u$s 6.000 millones) y luego avanzar con un esquema de mayor compromiso.

Köhler detalló algunas cuestiones básicas que se deberán abordar para que el país esté en condiciones de alcanzar ese compromiso para setiembre, cuando vence el actual miniacuerdo. Mencionó la necesidad de afianzar la seguridad jurídica, renegociar la deuda pública, aumentar el superávit fiscal y adecuar el nivel de las tarifas públicas.

Lavagna, por su parte, coincidió en que todos los temas deben ser abordados, pero pidió tiempo, en especial para cumplir con el aumento del superávit fiscal. Enfatizó, en ese sentido, que «no se comprometa el nivel de actividad por pedidos de ajuste que terminen ahogando a la economía». Y para que no queden dudas, le dijo que «si se insiste con políticas ortodoxas, volveremos a repetir el fracaso».

• Deuda

Es el mismo mensaje que más tarde se ocupó de transmitir el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, en la cena con Köhler en Olivos, donde fueron acompañados por sus esposas, Cristina Fernández y Eva, respectivamente.

No se avanzó con demasiado detalles respecto de la reestructuración de la deuda pública, pero sí se tocó el tema.
Desde Economía confirmaron que el 23 de setiembre se efectuará la propuesta para los acreedores y estimaron que los nuevos bonos podrían estar emitidos hacia fin de año. Köhler enfatizó que resulta «fundamental» avanzar con una quita para los acreedores privados.

Lavagna estuvo acompañado en el almuerzo por prácticamente todo el equipo económico: participó el secretario de Finanzas,
Guillermo Nielsen; su segundo, Sebastián Palla; el secretario de Coordinación Económica, Leonardo Madcur, y el representante argentino ante el FMI, Guillermo Zoccali.

Köhler, en tanto, estuvo con el director del departamento occidental del organismo,
Anoop Singh; el flamante representante en la Argentina, John Dodsworth; el vocero del organismo, Thomas Dawson, y el portavoz para América latina, Francisco Baker. Tras el almuerzo, el número uno del FMI mantuvo una reunión a solas de casi 45 minutos con Lavagna.

En la conferencia de prensa que brindará hoy Köhler junto al ministro, la intención es anunciar formalmente el inicio de las negociaciones.

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