Los que el lunes apostaban al nacimiento de un rally, seguramente estarán hoy al borde de un ataque de nervios. Es que no sólo la rueda de ayer fue “ifícil”para decir lo menos, sino que las noticias que se conocieron en el “fter hours”no prenunciaban nada bueno para hoy, luego de la baja de 5% que experimentó Micrón, tras anunciar ganancias por debajo de lo esperado. Los más “ovatos”trataron de culpar a la caída en el Indice de Confianza que elabora el Conference Board de la flojedad del mercado, pero lo cierto es que apenas se conoció que en lugar de los 105 puntos que esperaban los economistas, el indicador medía magros 97,6, mostrando la mayor caída desde octubre de 1990 en plena Guerra del Golfo, las acciones que habían arrancado en baja saltaron disparadas hacia arriba ganando el Dow 0,65 y el NASDAQ 1,93%. De ahí hasta prácticamente mediodía fue poco lo que ocurrió, cuando se inició un proceso de arbitraje hacia los papeles más defensivos del mercado que derivó en que las acciones entraran en terreno perdedor. Hacia las dos de la tarde, cuando se marcaban los mínimos del día, el Dow retrocedía 1,13% y el NASDAQ 1,24%. De la mano de SBC, 3M y Wal-Mart las blue chips iniciaron un nuevo movimiento alcista que media hora antes del cierre llevaba a los principales índices a la zona ganadora y para cuando sonó la campana en el NYSE el Promedio Industrial quedaba en 8.659,97 puntos, con una suba de 0,65%, en tanto que las acciones tecnológicas habían ganado 0,15%. Aparentemente, las declaraciones de Alan Greenspan, ante una reunión a puertas cerradas en el Senado, habrían tenido mucho que ver con la merma que se produjo poco antes del almuerzo. El banquero afirmó que si las medidas de expansión que se han tomado hasta ahora no son capaces de impulsar la economía, será necesaria una suma de tanto como u$s 100.000 millones para hacerlo, pero al mismo tiempo aconsejó aguardar antes de seguir adelante con cualquier “uperpiquete de estímulo” Esta clásica demostración de dualidad de Greenspan, golpeó por dos lados, primero el anuncio que el costo es mayor a lo que se preveía, y segundo la idea que se debe demorar. Los más optimistas no dejaron de señalar que ayer fue la primera vez en casi 30 días en que el mercado marca dos ruedas de suba consecutivas. El dólar a pesar de la repetida intervención del Banco de Japón ganó algo de terreno ante el yen mientras retrocedió ante el euro, en tanto que la tasa de los bonos del Tesoro a 30 años retrocedió a 5,571%, y a 10 años a 4,71%.
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