Washington (EFE y AFP) - La Reserva Federal decidió ayer mantener la tasa de interés sin cambios argumentando que los últimos indicadores sobre la salud de la economía estadounidense fueron «ambiguos».
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Si bien la entidad que preside Alan Greenspan consideró prematuro modificar el costo del dinero, se mostró dispuesta a realizar una baja de tasas en caso de que la inminente guerra en Irak incida negativamente en la economía estadounidense. La tasa de interés interbancaria quedó, tras una decisión unánime de los integrantes del Comité de Mercado Abierto de la Fed, a 1,25% anual, su menor nivel en los últimos 42 años.
Un día después de que el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, anunciara su ultimátum al líder iraquí, Saddam Hussein, la Reserva Federal admitió que aún no está en condiciones de evaluar si los riesgos para la economía de una nueva guerra superan o no a las posibilidades de mejoras a partir de una eventual victoria bélica en forma rápida y contundente.
En rigor, el comunicado emitido tras la reunión de la Reserva Federal sugiere que esta entidad podría bajar imprevistamente las tasas si lo cree necesario para apuntalar la economía estadounidense. Esto significa realizar una corrección de tasas antes del 6 de mayo próximo, fecha prevista para la próxima reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed.
El Banco Central estadounidense señaló que los datos económicos desde su anterior reunión, en enero, «han sido ambiguos», y puntualizó que «los recientes indicadores sobre el mercado laboral han sido decepcionantes».
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