7 de abril 2003 - 00:00

La herencia

Nos hemos tomado el trabajo, arduo por cierto, de recopilar 54 problemas serios de este gobierno de Eduardo Duhalde, más los que había agregado la gestión De la Rúa y los que venían de la recesión en su final de Carlos Menem, que pesarán sobre el presidente que asuma el 25 de mayo próximo. Y no creemos haber agotado la lista, aunque en sí sea la más grande que se haya estructurado y difundido hasta ahora. El drama de fondo es que un gobierno de transición, que debió haber enfrentado algunos de estos 54 problemas, deliberadamente los fue traspasando al próximo electo. No se quiso asumir ningún costo político para resguardarse si vuelven al llano. En esa mezquindad está la grave situación en la que deberá actuar el próximo mandatario al día siguiente de ponerse la banda presidencial. Eso sobre los que se van. Sobre los que vienen, se ve con preocupación que actúen de modo bastante «light» sobre la herencia que les tocará. Se mueven los candidatos -y los que los rodean para ocupar cargos- sin mucha meditación sobre la realidad que les tocará vivir si llegan a presidir el país. Les importa su realización política personal, como si fuera una elección presidencial más. Y a quienes los rodean con aspiraciones, la figuración sin medir su capacidad para determinados cargos que ambicionan. No todos pero muchos ni conocen la realidad penosa contenida en estos 54 puntos. Con esta tercera nota, este diario sigue el esfuerzo de mostrar esa realidad que, si no es conocida y asumida en función de las capacidades que se tengan para ayudar a superarla, significará para la Argentina vivir más días aciagos, como hasta ahora. O peores.

Se ha dicho que el próximo presidente, que asumirá el 25 de mayo, recibirá el país en las peores condiciones en que lo haya hecho un nuevo mandatario en más de 120 años. Periodistas del diario, consultando además a expertos, han reunido 54 problemas graves. Y hay más.

1. Negociación de los u$s 53.000 millones con acreedores principalmente extranjeros de bonos públicos. Los que constituyeron el default argentino. Deberá negociarse una quita y fijar un calendario de pagos en base a un superávit fiscal de metas graduables a partir de 3,5% este año.

2. Ajuste de tarifas en los servicios públicos en, por lo menos, 30% para empresas privatizadas. Es uno de los grandes problemas que deriva el gobierno de Duhalde. Están atrasadas. Actualizarlas puede repercutir fuerte en inflación y en más pobreza, y por lo tanto en demandas salariales. Además requiere del Congreso el poder aumentarlas y de otra forma los jueces la rechazan.

3. Habrá sólo tres meses para negociar un nuevo convenio con el FMI, antes de que empiece a caer nuevamente en default la deuda con organismos internacionales. Será del 31 de mayo (a 6 días de asumir el nuevo presidente) al 31 de agosto. Un acuerdo que sustituya al precario miniacuerdo actual debe contemplar vencimientos por u$s 6.000 millones hasta fin de este año y u$s 15.000 millones el año próximo.

4. Deuda con proveedores del Estado por $ 4.000 millones. Se está licitando el pago de esta deuda con bonos sin éxito, porque la quita supera 40%.

5. Diferimiento de pagos: $ 5.000 millones. Son compromisos de pagos autorizados en el primer trimestre de este año que equivalen a 13% del presupuesto. El gobierno pagó sólo 66% de los compromisos asumidos en ese lapso. Por caso, en Naciones Unidas se deben u$s 70 millones. Habría que cancelar u$s 24 millones para mantener el derecho a voto. Se deben $ 70 millones del Plan Alimentario Nacional.

6. Pago a los fiscales de mesas que trabajen en las elecciones: son $ 30 millones que deberá saldar el nuevo gobierno.

7. Pago de u$s 5.200 millones de compensaciones a los bancos por amparos otorgado a los depositantes por la Justicia por «corralito» y «corralón» y la pesificación asimétrica.

7 bis. Reclamos de deudores por la aplicación del CER y del CVS.

8 .Pagos de la redolarización por fallo de la Corte: u$s 8.600 millones. La resolución del «caso Beratz» por la Corte Suprema se conocerá tras las elecciones. Los juicios de los ahorristas pueden aumentar esta cifra si la demanda es por daños y perjuicios. Hay gente que murió y otros agravaron enfermedades por el «corralón». Todo en un país con Justicia propicia a sancionar al Estado como si fuera un ente extranjero.

9. Afrontar pago de $ 1.300 millones de deuda que hay que cancelar a exportadores. Esta deuda se compone de u$s 180 millones correspondientes al factor convergencia de la gestión de Domingo Cavallo, cuando se incluyó al euro en la convertibilidad. Por devolución de IVA a exportaciones se deben u$s 650 millones. Por IVA correspondientes a exportaciones anteriores al 28 de febrero hay u$s 200 millones que se están pagando en 9 cuotas mensuales. Al nuevo gobierno le corresponderá la mayoría, 6 de esas cuotas.

10. Pago del Bono Patriótico: Son $ 1.000 millones y fue emitido por Domingo Cavallo en el '91. En enero pasado, el ministro Lavagna dispuso que se utilice para el pago de impuestos en cuatro períodos (restan tres). Será en cuotas de $ 250 millones en julio próximo y en enero y julio de 2004. Restará entonces de la recaudación $ 750 millones los primeros meses de la gestión.

11. Rescatar bonos provinciales (cuasi monedas) por $ 7.000 millones aunque se efectúe durante el actual gobierno, el costo lo asumirá la Nación y deberá hacerse cargo el próximo gobierno.


12. Préstamo Garantizado: u$s 35.000 millones. Se canjearon los bonos de deuda por un préstamo garantizado a una tasa de 7% anual. Si se incumplía el pago, el gobierno debería devolver los bonos que originalmente tenían los inversores. Estos bonos en poder de bancos y AFJP son clave, porque le dan mayoría al gobierno argentino para negociar la deuda con el resto de los tenedores en el extranjero. Podría imponer condiciones de reestructuración con esta mayoría de votos. Si se cae el préstamo garantizado porque lo quiere pagar en pesos y 1 a 1, pierde esa mayoría porque debe devolverles a bancos y AFJP los títulos públicos.

13. Deuda con automotrices por plan canje: u$s 350 millones. Fue un alocado plan que daba hasta 4.000 dólares por el usado.


14. Deuda por reintegro de IVA a automotrices: u$s 650 millones. Además resolver a ese sector un pedido de IVA diferenciado (a 5%) para tomar auto usado por nuevo.

15. Incentivo docente: $ 1.460 millones que deberán salir del excedente del impuesto al cheque. Si no alcanza deberán pagarlo con lo que recauden del impuesto en 2004.


16. Devolución del retroactivo del recorte de 13% a empleados públicos y jubilados: son $ 3.400 millones. El próximo gobierno asumirá la parte principal de las cuotas. A jubilados de más de 85 años, por caso, serán 6 cuotas contado.

17. Obras públicas que lanzará este gobierno, pero deberá pagar el próximo: 300 millones de pesos.

18. Tratar el vencimiento al 30 de junio de la doble indemnización por despidos en la actividad privada que este gobierno fue renovando sucesivamente perjudicando a empresas, sobre todo PyMEs, y desalentando tomar empleados u obreros por el riesgo.

19. Tratar una estructura de subsidios de $ 96 millones mensuales. Las compañías de transporte de pasajeros reciben de esa suma $ 25 millones al mes, en compensación por no aumentar las tarifas. Los camiones pagan sólo 28% del peaje y los colectivos de larga distancia 40%. Automóviles y camionetas pagan 70% del peaje que deberían pagar de acuerdo a los contratos de concesión de las rutas. Los concesionarios de peajes cobran la diferencia con otro subsidio de $ 40 millones que les da el Estado. Las cuatro empresas de Ferrocarriles del área metropolitana perciben $ 13 millones mensuales también como subsidios. Además hay un gasoil diferencial para el transporte que cuesta $ 18 millones por mes de subsidio.

20. Actualización de los valores de peaje en rutas y autopistas.

21. El sector privado tiene u$s 1.807 millones de deuen default que aún deben reestructurarse. Empresas como Molinos perdieron $ 84,3 millones en 2002. De esa pérdida $ 15 millones son por el impuesto al cheque.Telecom perdió $ 4.354 millones por la devaluación, la pesificación y el congelamiento de tarifas. Las ventas netas ajustadas por inflación bajaron 43%. La empresa no paga su deuda externa. Otras empresas que tuvieron pérdidas son Acíndar ($ 316 millones); Minetti ($ 443 millones) y Mirgor ($ 12 millones).

22. El índice de pobreza es el más alto que se haya registrado en el país: saltó a 57,8% con la devaluación.

23. La desocupación es de 17,8% que sube a 23,6% si no se considera como «ocupado» a beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar.

24. La Argentina dejó de atraer inversiones externas. No hay anuncios de 2003 a 2004. Esa inversión externa bajó de u$s 7.800 millones al año (1999) a sólo u$s 728 millones el año pasado. Llevará tiempo recomponer la imagen de la Argentina frente al mundo después de haber violado los contratos.

25. Tampoco hay crédito interno, lo que pondría trabas al crecimiento. Las pocas líneas que se ofrecen en el mercado son a tasas inviables: más de 30% anual en pesos y superior a 18% en dólares.

26. La producción de petróleo bajó más de 3% en 2002 y volverá a caer en 2003, pese a la guerra en Irak y la demanda mundial. Las petroleras deberían invertir u$s 1.500 millones para igualar la producción de 2002. Entre regalías, retenciones y fletes se les recorta 35% el precio del petróleo que exportan.

27. Deberá hacerse una reforma de las obras sociales para acceder a una línea de crédito del Banco Mundial por u$s 1.250 millones. Dichas obras y los sindicatos deben pasar al Estado el manejo de toda la medicina materno-infantil que representa 35% de las prestaciones. Si el gobierno no se lo saca a sindicatos, no habrá aporte y se volvería a caer en default con el Banco Mundial.

28. Hasta diciembre quienes asuman deberán gobernar con un Congreso complicado. No tendrá mayoría en ninguna de las cámaras. Además para aspirar a otra composición del Parlamento, el nuevo gobierno deberá afrontar elecciones legislativas en octubre próximo en circunstancias políticas adversas, por tener que estar en pleno doloroso ajuste con tremenda «herencia» que recibirá el 25 de mayo.

29. El riesgo-país estará por encima de los 6 mil puntos, aunque bajará rápidamente si surge un gobierno con racionalidad económica. Lula que actúa con racionalidad en Brasil lo bajó a 900 puntos. En tanto no baje el riesgo-país, no hay acceso al mercado de créditos internacional.


30. Las reservas internacionales estarán en sólo 10.100 millones de dólares, contra 29.000 millones que llegó a tener la Argentina hasta 1999.

31. Quedaría una deuda de $ 4.200 millones por emisión de Letras del Banco Central (Lebac).

32. Aumentará el gasto público real para el año, porque se planificó con una inflación de 22%. Pero como la inflación será menor -ahora se estima en 14%- se detendrá la caída del gasto público real que ocurrió el año pasado por la inflación, y comprometerá las cuentas fiscales.

33. Hay que hacer ajustes al sistema previsional. Las AFJP no aceptaron la pesificación. Eso va a requerir reformas y acuerdos, que no indica volver atrás -estatizar-, sino perfeccionar el sistema actual.

34. Una economía que hoy está rebotando desde caídas muy fuertes, pero que no crece porque no hay inversiones, tampoco crédito y el consumo no se reactiva. La producción industrial sí crece, pero es obvio por la sustitución de importaciones fruto del dólar alto que fijó Lavagna y no por aumento de productividad.

35. La apertura del «corralón» deja una fuerte presión monetaria que generará durante los primeros meses del próximo gobierno altas tasas de interés que podrían afectar la reactivación.

36. Con el dólar a $ 3 no será tan fácil equiparse tecnológicamente como se pudo hacer durante la convertibilidad. Eso le quita competitividad al país y se descapitaliza el stock existente por imposibilidad de hacer frente a las amortizaciones.

37. Habrá que definir el ajuste por inflación en balances para el pago de impuestos. Ese tema le está quitando financiamiento a las empresas que pagan hasta 6 veces más por Ganancias.

38. Se deberá enfrentar el mantenimiento o no de 20% de las retenciones al agro. El dólar alto, aunque nunca suceda de inmediato, no incrementó significativamente las exportaciones argentinas. La devaluación del real en una paridad hoy de 0,90 con el peso trabará más las exportaciones a Brasil, que hoy representan 20% de las ventas argentinas.

39. Deberá discutirse el ALCA y el reverdecer del hoy alicaído Mercosur.

40. Impuesto al cheque: gradualmente se deberá eliminarlo por ser, al igual que las retenciones, un impuesto distorsivo. Ya existía a principios de los '90, y tuvo que crecer la economía a tasas de 7% para que se lo pueda reemplazar por impuestos más equitativos.

41. Bienes Personales o impuesto a la riqueza: el gobierno de Duhalde mantuvo el mínimo de $ 102.300 a partir del cual se empieza a pagar pese a que en 2002 hubo una inflación minorista de 41%, y que en algunos sectores como los autos superó 100%.Así alcanza a contribuyentes que no detentan un alto poder adqui sitivo o patrimonio.

42. Control de cambios: hay que eliminar aún todas las restricciones que existen para el giro de divisas al exterior. Claro, si no se opta por un mercado restringido para los capitales. También los límites a la compra de divisas de público y empresas y el tope a la tenencia de dólares que puede tener una entidad financiera.

43. Metas con el FMI: más allá del nuevo acuerdo que se deba firmar, el que está en vigencia impone metas más estrictas en lo fiscal para el segundo semestre del año. Lavagna se aseguró para eneromarzo una meta de fácil cumplimiento, pero que se compensa con una muy estricta para la última parte de 2003.

44. Reforma del sistema financiero: el balance del sistema financiero están en rojo por las pérdidas afrontadas en la crisis. Deben tomarse medidas de requisitos de capital para después de las elecciones (lo pidió el FMI) y sanear la banca pública. El circulante de billetes y monedas hoy es elevado -casi 20.000 millones- no porque aumenta la demanda de dinero sino porque el público aún no lleva fondos a los bancos.

45. Copaticipación: se deberá encarar una reforma en la manera en que Nación y provincias se reparten los ingresos tributarios. Es otra exigencia del FMI para la segunda parte del año.

46. Deberá enfrentarse el copamiento de embajadas clave que dispuso Carlos Ruckauf en estos días.

47. Reforma del Banco Central: el FMI exige dotarlo de más independencia. Para ello hay un proyecto de ley enviado al Congreso que además debe dar protección legal al directorio del Central para que pueda autorizar fusiones, compras y liquidaciones de entidades financieras.

48. Plan Jefas y Jefes: se deberá reemplazar este beneficio que alcanza a 2 millones de personas por uno nuevo, auditado y contra alguna prestación de quienes lo reciben.

49. Caída del salario: el gobierno de Duhalde diseñó un cronograma por el cual la suba de aportes a las AFJP que hacen los trabajadores de 7$ a 11% cae en el segundo semestre. De 7% a 9% se hará en julio y de 9% a 11% en octubre. Implica una reducción en el salario de bolsillo de los empleados.

50. Encarar juicios de tenedores de esos bonos de la deuda pública en el exterior, porque o cobrarían con privilegio sobre el resto o trabarían embargo sobre capitales hacia la Argentina. En Italia se agruparon en demandas y consiguieron trabar desembolsos del gobierno italiano. En Alemania embargaron la embajada Argentina, aunque este juicio de primera instancia fue apelado por el gobierno. Los japoneses también avanzan a llevar a la Justicia los bonos en default. Incluso pidieron que la Argentina venda tierras nacionales para pagarles.

50 bis. Cambiar el poco eficaz, por desconocido banco Lazard Frères que negocia con acreedores externos a un precio mensual de u$s 190.000.

51. Juicios de empresas extranjeras contra el Estado por violación de contrato, además de las privatizadas que estudian iniciar demandas. El grupo francés Suez (Aguas Argentinas), inició un proceso internacional.

52. Las empresas petroleras también iniciaron demandas contra el Estado por el congelamiento del precio del gas, por las retenciones al petróleo y por los cupos de exportación. El juicio se tramita en el exterior ante el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial.

53. Se deberá pagar la indemnización que estos tribunales fijen para Siemens por los contratos de DNI (esto viene de la época Menem y muchos no creen que sea una deuda justa del país por el precio que fijó Siemens por cada DNI, cuando aquí se realizaban más baratos). Juicio con Vivendi por la rescisión de contratos del agua en Tucumán (es un juicio también peleable).

54. La empresa Covimet demanda a la Ciudad de Buenos Aires por la anulación de la concesión de la Autopista Illia. Reclaman deudas por $ 30 millones. Es juicio peleable. Hubo negociado en la concesión.

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