13 de febrero 2014 - 14:45

"La inflación enraizada afecta al crecimiento económico"

Por Liliana Franco, enviada especial a Washington DC.-

La relación entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los gobiernos del matrimonio Kirchner siempre fue compleja. Sin embargo, hace un par de años, las autoridades nacionales decidieron establecer un acuerdo de cooperación para la elaboración del nuevo Índice Nacional de Precios difundido ayer. Es por esta causa que el organismo tiene intervención en el indicador que pasa a reemplazar el IPC con el propósito de ganar credibilidad. El debut del índice en enero acortó la brecha con las mediciones que reflejan los economistas privados y son difundidas por la oposición en el Congreso Nacional - 4,61% para el primer mes del año -. De todas maneras, el 3,7% del IPC Nacional dado a conocer ayer por el Gobierno, seguramente será motivo de polémica. 

El Director del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, en una entrevista exclusiva concedida a ámbito.com en su oficina de Washington consultado sobre la nueva cifra dijo que "la publicación del nuevo índice era una acción establecida en la decisión del Directorio Ejecutivo", y aclaró que el tema será "examinado" en los próximos meses. Cabe recordar que una primera evaluación del IPCNu será elevada al Board en mayo próximo y se estima que recién dentro de un año el organismo tendrá formada una opinión.  

Werner ocupa la más alta posición del Fondo para el continente americano. Nació en la Argentina (Buenos Aires), pero siendo pequeño viajó a México. Con un doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), fue subsecretario de Hacienda en México, entre otras funciones antes de ingresar al organismo multilateral.

Al referirse a los precios internacionales de las materias y los riesgos que enfrentan los mercados emergentes, el funcionario advirtió que "ya no estamos en un mundo donde los precios agropecuarios crecen continuamente, y lo más probable es que desciendan" al tiempo que recomendó que "los países tienen que ir acomodándose a esa nueva realidad".

El funcionario estimó, sin embargo, que los mercados emergentes se verán beneficiados por la recuperación de los Estados Unidos y, refiriéndose al reciente discurso de Janet Yellen ante el Congreso norteamericano, consideró fundamental que haya una buena comunicación de la política monetaria de la Reserva Federal.

Consultado en general sobre la forma de enfrentar los procesos inflacionarios, Werner sostuvo que "cuando la inflación tiene un componente importante de crecimiento de la demanda agregada, cualquier programa también viene de la mano de un elemento de contención del crecimiento de la demanda". Dicho de otra manera, en determinadas circunstancia Werner consideró necesario frenar la demanda para enfrentar la inflación. En este sentido, advirtió que "un proceso inflacionario ya enraizado y acelerado lleva a un incremento de la incertidumbre importante que afecta al crecimiento económico", aunque relativizó el análisis al decir que "si se combate la incertidumbre, el efecto recesivo del componente de la demanda agregada se puede ver más que compensado con los efectos de credibilidad".

Pese a la realización del mundial de fútbol, el Fondo no prevé una aceleración en el crecimiento de la economía de Brasil que este año tendría un comportamiento muy parecido al correspondiente a 2013, con un avance de 2,3%.

Respecto del papel que le toca jugar al Fondo en las negociaciones de la Argentina con el Club de Paris, Werner señaló que el FMI es "un participante pasivo en las reuniones del Club de París".

Consultado sobre recientes publicaciones periodísticas en los Estados Unidos que hablan sobre una posible crisis económica en la Argentina, el funcionario explicó que existe preocupación entre los inversores por lo que se considera la vulnerabilidad de los mercados emergentes, aunque sostuvo que "la Argentina es el lugar que más llamó la atención, porque es donde se ha dado la mayor volatilidad con el aumento del tipo de cambio a 8 pesos por dólar y la suba de las tasas de interés en casi 900 puntos básicos".

A lo largo de todo el reportaje se mostró muy cauteloso respecto a las opiniones sobre la marcha de la economía argentina, ya que explicó que "no existe un diálogo directo con las autoridades nacionales" más allá de las cuestiones referidas al Índice de Precios. En este orden, confirmó que no habló con el ministro de Economía, Axel Kicillof. A continuación el diálogo exclusivo con Werner quien con un marcado acento mexicano bromeó que "no piensa visitar la Argentina hasta que Independiente vuelva a Primera A".  

Periodista: Venezuela y Argentina enfrentan problemas de precios. En estos países sus gobiernos han rechazado la política de enfriar la economía para contener la inflación. ¿Es inevitable que tenga que enfriarse la economía para contener la inflación o hay otros caminos posibles?

Alejandro Werner: Desde el punto de vista teórico, hay casos donde la inflación está determinada por factores inerciales u otros que pueden tener una respuesta por el lado de un programa de coordinación de expectativas y que lleven a una desaceleración de la inflación acompañada de una recuperación del crecimiento económico. También hay casos donde los efectos recesivos de programas antiinflacionarios se han visto más que compensados por los efectos positivos de la disminución en la incertidumbre y crecimiento de la confianza, con recuperaciones importantes por el lado de la inversión, como en los casos de Irlanda en los 80 o 90 que siempre se citan como de estabilizaciones con efecto expansionista.
Ahora, cuando la inflación tiene un componente importante de crecimiento de la demanda agregada, cualquier programa también viene de la mano de un elemento de contención del crecimiento de la demanda agregada para atender estas causas fundamentales del proceso inflacionario. En la medida que los paquetes sean armados de manera de atender las expectativas junto con la contención de la demanda agregada, los efectos recesivos se verán aminorados y el resultado final dependerá de cuáles efectos persistan o sean más grandes. Un proceso inflacionario ya enraizado y acelerado lleva a un incremento de la incertidumbre importante que afecta al crecimiento económico. Si se combate la incertidumbre, el efecto recesivo del componente demanda agregada se puede ver más que compensado con los efectos de credibilidad. 

P.: El Banco Central de la República Argentina está subiendo las tasas. ¿Es ése un camino para contener la inflación?

A.W.: Sin tener hoy un diálogo con las autoridades argentinas sobre estos temas es muy difícil dar una opinión, y si tuviéramos ese diálogo, correspondería la explicación a las autoridades argentinas. Se han tomado muchas medidas y hay que entender toda la consistencia del programa. Entonces, sin un diálogo claro con las autoridades, es difícil...Yo lo único que opinaría es que vimos muchos mercados emergentes actuar en esta semana en el frente monetario, en el caso de Argentina vemos una actuación importante en términos de la suba de la tasa de interés, como en Turquía, Sudáfrica, pero vimos a raíz de toda esta volatilidad, un movimiento importante en la acción de los bancos centrales en las últimas tres o cuatro semanas. 

P.: Este jueves se dio a conocer la inflación de enero que se ubica en 3,71%, lejos de mediciones privadas. ¿Ustedes consideran que el nuevo índice refleja de manera apropiada el nivel de los precios en la Argentina? 

A.W.: Hemos tomado nota del lanzamiento del nuevo IPC por parte de las autoridades argentinas el día de hoy. Cabe recordar que la publicación del nuevo índice era una acción establecida en la decisión del Directorio Ejecutivo del FMI de diciembre de 2013 con respecto a la provisión de datos de la Argentina al Fondo. La próxima etapa de este proceso consiste en que el Board examine este tema de acuerdo con el calendario que se estableció en diciembre del 2013.  

P.: ¿Están satisfechos con lo que han hecho hasta ahora las autoridades argentinas con relación al índice de precios Nacional?

A.W.: Se trabajó mucho el año pasado. Hubo mucha interacción entre nuestros equipos técnicos, en particular con los del INDEC, hubo muchas discusiones metodológicas. Esta fue la base del reporte que se llevó al Directorio en diciembre del año pasado y con dicha base el Board (directorio) acordó esperar hasta marzo como tiempo máximo para la publicación del nuevo índice. Luego hay otras fechas para reportar al Directorio y seguir monitoreando la publicación de estos indicadores para que eventualmente el año entrante haya una reunión final del Board para evaluar la situación. Resumiendo, el trabajo que le elevamos al Directorio en diciembre del año pasado fue un documento que nos permitió decir que la Argentina había trabajado en este nuevo índice nacional y que, tal como decidió el Board, sería indicado esperar, ver la publicación del índice, para luego retomar esta discusión. 

P.: ¿Cuáles son las funciones que el Fondo como observador tiene con relación a las negociaciones entre la Argentina y el Club de París?

A.W.: Creo que le corresponde al Club de París explicar claramente cómo funciona el rol de un observador. En el caso de algunos países donde se está haciendo un artículo cuarto (revisión anual de los principales datos macroeconómicos), y el Club de París solicita algún análisis que el Fondo haya hecho, entonces se explica, se aporta ese análisis. Pero, realmente, es el rol de un participante pasivo en las reuniones del Club de París. 

P.: Llegado el caso que el Club de París le pidiera al Fondo una evaluación de la propuesta que hizo Argentina, ante esa situación, ¿el Fondo se apoya en el artículo cuarto o formula un informe especial?

A.W.: Tendría que revisar cómo han sido esos casos, tendríamos que ver cómo han sido los casos en los cuales se le ha solicitado algo al Fondo, pero tendríamos que ver cómo ha sido el procedimiento. Como no hemos tratado ninguno de estos tipos de casos en los últimos años, no tenemos la información a la mano. 

P.: No le tengo que aclarar que no tenemos artículo cuarto para la Argentina desde 2006. Al respecto, en función de cómo están las conversaciones, ¿ve posible que se pueda llegar a realizar el artículo cuarto en el año en curso?

A.W.: Pues como siempre dependerá del gobierno argentino. Nosotros estamos, como con cualquier país miembro, dispuestos, listos para realizar un artículo cuarto como lo hacemos con los demás. Tenemos gente que mantiene conocimiento, aunque no vayamos, de los números de la economía argentina y en el momento que la Argentina así lo requiera, nosotros estaríamos listos para ir. 

P.: ¿Pero no hay ninguna conversación sobre este tema?

A.W.: No. Hemos mantenido una conversación muy fluida y constructiva en la parte de datos, pero ése ha sido el centro de nuestros diálogos. 

P.: ¿Ha tenido recientemente algún diálogo con el nuevo ministro de Economía, Axel Kicillof?

A.W.: No. 

P.: En los últimos días, la prensa de los Estados Unidos publicó distintos artículos advirtiendo que la Argentina se encamina hacia una crisis económica. ¿Qué grado de veracidad le asigna a estas opiniones?

A.W.: A raíz de los problemas que se dieron de manera simultánea en los mercados emergentes, claramente vimos una serie de artículos periodísticos hablando de la posibilidad de problemas en estos mercados. Como mencionábamos antes, en el caso de países con inflaciones un poco más altas, con déficit en la cuenta corriente y bajas reservas se los percibía como más vulnerables. Creo que en esa discusión, la caída de las reservas que se dio en la Argentina en el año 2013 y la volatilidad que estuvo asociada, obviamente dan lugar a este tipo de notas, pero es en el contexto de la debilidad de los mercados emergentes. 

P.: Pero convengamos que no todos los días se publican notas sobre la Argentina en los diarios de los Estados Unidos...

A.W.: En las últimas cuatro semanas se ha incrementado de manera importante la incidencia de las noticias sobre los mercados emergentes y la Argentina es el lugar que más llamó la atención porque es donde se ha dado la mayor volatilidad con el aumento del tipo de cambio a 8 pesos por dólar y la suba de las tasas de interés en casi 900 puntos básicos. 

P.: ¿Cómo van a afectar las medidas que tomó Argentina a países como Uruguay o Paraguay?

AW.: Los vínculos comerciales son importantes, pero menos que en el pasado y las economías uruguaya y paraguaya están en una situación menos vulnerable. Tienen más reservas, la vinculación financiera con la Argentina es menor que en el pasado, entonces el grado de susceptibilidad a contagio es menor. Pero hay un nivel de integración importante. Por un lado, en la medida que el consumo en la Argentina se ve afectado por el impacto de los movimientos cambiarios sobre los productos provenientes de los países vecinos, claro que va a tener un impacto, también en turismo y eventualmente sobre la inversión extranjera que se estaba moviendo sobre esos dos países. Pero creemos que el grado de contagio es menor que en el pasado, porque si uno ve los vínculos financieros y comerciales, son menores que hace diez años

Soja y Futbol 

P.: ¿Que destacaría de la exposición de Janet Yellen ante el Congreso? ¿Considera que su preocupación por el empleo anticipa que el Banco Central será muy cuidadoso en el retiro de los estímulos y por lo tanto favorecerá a la evolución de los mercados tendiendo a mantener la estabilidad financiera?

A. W.: El mejor escenario para el mundo es que se dé una recuperación sólida de la economía de los Estados Unidos. En este escenario vendrá un estado de normalización de la política monetaria de los Estados Unidos que ya empezó con el anuncio del "tapering", consistente básicamente en la disminución del estímulo cuantitativo que se reduce de 85.000 millones de dólares a 75.000 millones, luego a 65.000 y así sucesivamente hasta desaparecer. Pero siguiendo con una tasa de interés prácticamente de cero. Lo que los mercados esperan es que eventualmente a mediados del año entrante, comience gradualmente la subida de la tasa de interés de corto plazo. A raíz de los anuncios de Ben Bernanke del año pasado, los mercados empezaron a anticipar en las tasas de interés de largo plazo este cambio en la política monetaria y comenzó a haber cierta volatilidad. En nuestra visión, lo más importante es que la economía de los Estados Unidos se recupere de manera sólida y que la política monetaria se conduzca de una manera clara y con una buena comunicación para que los mercados entiendan los objetivos y puedan pronosticar claramente cuándo van a ocurrir ciertos movimientos. Los mercados emergentes se van a beneficiar de una buena comunicación, de la recuperación de Estados Unidos. Al final del día, el retiro de los estímulos es un fenómeno que eventualmente va a ocurrir - y lo mejor es que ocurra de la manera más predecible posible -. Si es antes o después va a depender de las condiciones de la economía de los Estados Unidos, pero lo más importante es que genere la menor volatilidad posible para los mercados emergentes. 

P: En últimos días la devaluación en Argentina, la suba de las tasas en Turquía y en general, las preocupaciones de los inversores por aquellos países que, como India tienen problemas en sus cuentas externas han generado preocupación por el futuro de los mercados emergentes. ¿Han aumentado los riesgos para los emergentes? 

A.W.: Hemos visto una situación en la que los mercados han respondido, en algunas ocasiones, de manera generalizada ante el inicio del tapering, pero luego hemos visto que poco a poco, los mercados han discriminado más entre economías con fundamentos más sólidos y menos sólidos. Y, las economías que han sufrido más son aquellas que tienen grandes déficit en cuenta corriente, problemas inflacionarios y pocas reservas internacionales. Entonces, obviamente, los países tienen que fortalecer estos flancos donde hay mayores vulnerabilidades. Hay un espacio para tener mayor diálogo entre autoridades de diferentes países para que en términos de información, haya una comunicación fluida. Estamos viendo un movimiento de mediano plazo hacia una situación más normal en términos de las tasas de interés de los Estados Unidos. Por eso, a aquellos países que tuvieron incrementos importantes en su deuda y que se estaban financiando con ahorro del exterior (déficit en la cuenta corriente), les va a resultar más costoso y probablemente se va a generar volatilidad, en la medida que algunos inversionistas quieran retirar sus fondos de esos mercados.  

P.: No es el caso de la Argentina, porque no tuvo prácticamente ingreso de capitales, sí de Brasil...

A.W.: Claro, es el caso de Brasil, de México, Perú, Colombia, Chile en diferentes grados. El movimiento que se dio en estas semanas se da en el contexto de la discusión del tapering, de la discusión de la economía china... 

P.: ¿Precisamente, qué riesgo existe de que la economía China tenga una fuerte desaceleración en su crecimiento?

A.W.: Estamos viendo un escenario central en el que la economía china crece al 7,5% que es bueno (el año pasado crecieron a tasas similares, aunque esto incorpora una desaceleración importante respecto de los niveles de dos dígitos), pero creemos que este escenario es muy probable. Ahora, lo que muchos analistas han destacado y es un factor de preocupación, es que en los últimos cinco años después de la crisis financiera internacional, en China se ha visto un boom de inversión muy grande - la tasa de inversión en China se movió unos 6 puntos porcentuales del PBI y está cerca del 50% del producto -. También hubo un incremento muy alto de la intermediación financiera, mucha de ella fuera del sistema bancario tradicional, de unos 60 puntos del PBI. Las autoridades chinas, en los planes anunciados recientemente, muestran con claridad su intención que en la economía china se reduzca la inversión y se produzca un aumento del consumo, lo que ellos llaman un rebalanceo de las fuentes de crecimiento por el lado de la demanda agregada, y también han anunciado su intención de limitar el crédito. Entonces, muchos inversionistas tienen la preocupación sobre qué tan suave puede ser este rebalanceo y que, en la transición a este nuevo equilibrio, no tengamos una sorpresa: que la inversión se ajuste primero, antes que el consumo se recupere, con sus implicaciones en el crecimiento económico. Cada vez que hay un mal dato de producción industrial en China y cuando hay algún dato de problemas de liquidez, los mercados financieros se preocupan por la posible desaceleración económica. 

P.: ¿Pero no ven que se vaya a producir una desaceleración muy brusca?

A.W.: Nosotros estamos esperando que se cumpla este escenario central de 7,5% de crecimiento y que veamos algunos indicios en este rebalanceo. Es un plan de mediano plazo. El riesgo que este plan presente algún problema en términos de crecimiento económico este año, lo monitoreamos y seguimos, pero no creemos que sea tan grande.

P.: En Latinoamérica algunos países son dependientes, en particular en el caso de la Argentina, de las exportaciones de la soja para su ingreso de divisas. ¿Cuáles son sus previsiones de precios para esta materia prima?

A.W.: Lo que se estima con un horizonte de tres años, es que los precios de los productos agropecuarios tengan un ligero descenso en el mediano plazo. Aún en el escenario de corrección de China, lo que los analistas de commodities apuntan es que sufrirían más los precios de los metales que los de los alimentos. Y en el proceso de rebalanceo, con el aumento del consumo, los alimentos se tienen que defender mejor que los insumos que van al proceso de inversión. Sin embargo, ya no estamos en un mundo donde los precios agropecuarios crecen continuamente, y lo más probable es que desciendan. En ese sentido, los países tienen que ir acomodándose a esa nueva realidad.

P.: ¿Y qué pasará con el tema del petróleo?

A.W.: De nuevo, con un horizonte de mediano plazo, vemos un descenso en el precio del petróleo. Posiblemente este año se defienda más o menos bien, por cuestiones de oferta, pero estamos anticipando un descenso de alrededor del 15%.

P.: Para la Argentina es muy importante la evolución de Brasil. El crecimiento de este país ha sido decepcionante. ¿Ven alguna posibilidad de una mejora significativa a corto plazo?

A.W.: Vemos un crecimiento de la economía de Brasil para este año muy parecido al correspondiente a 2013, de 2,3%. La inversión es baja con relación al producto, es bajo el crecimiento en la productividad total de los factores y ahora el desempleo está en un nivel también muy bajo, por lo tanto no es tan fácil seguir creciendo empujando los límites de la economía. Todos los análisis apuntan a que la economía brasileña está cerca de su producto potencial, entonces no es que tenga espacio para crecer cerrando una brecha porque tiene recursos ociosos. Para empezar a crecer más, se tiene que ver una recuperación importante de la tasa de inversión. El gobierno está haciendo esfuerzos en la parte de infraestructura, algo se puede llegar a ver en el próximo año, pero se trata de un esfuerzo que tarda tiempo en tener efecto en una economía tan grande. Si Brasil está invirtiendo el 19% del producto, cuando otros países están en tasa de 25% o 27%, entonces un reto muy grande para Brasil es ver cómo impulsar un proceso de inversión.

P.: ¿Y el Mundial de Fútbol no puede ayudar en este sentido?

A.W.: La contribución es marginal para una economía tan grande como la brasileña. Además, tiene los dos aspectos, por un lado la demanda agregada que puede tener cierto impulso, pero por el lado de la oferta agregada también va a haber muchos días no laborables, también por cuestiones de logística, etcétera, se ha planteado que muchos días no se va a trabajar en junio y julio, entonces estimamos un efecto ligeramente positivo, pero muy pequeño, nulo desde el punto de vista estadístico.

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