La mayoría teme un nuevo ajuste
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El resto de las provincias, que no será tan condescendiente con De la Rúa, apunta justamente en este sentido: criticar la búsqueda del «ajuste impositivo» en las provincias, temiendo que no se genere otra forma de recaudación para reemplazar la quita o baja en los gravámenes.
Al respecto, el titular de la cartera de Hacienda de Santa Fe, Carlos Mercier, no dudó en preguntar: «¿Y la Nación cuándo va a bajar sus impuestos». Según el funcionario, los impuestos provinciales afectan sólo 3 por ciento de la producción mientras que las obligaciones nacionales involucran 40 por ciento. «En Santa Fe estamos trabajando duramente hacia la eliminación de la carga sobre la masa salarial, además de haber eliminado los impuestos durante los primeros meses de actividad de monotributistas. Si comparamos esto con lo hecho por la Nación, tenemos que pedirles a ellos mismos que hagan lo propio», aseguró Mercier.
Poco entusiasmo
En Salta, por su parte, no existe demasiado entusiasmo por la reunión, pero el gobernador Juan Carlos Romero aprovechará la oportunidad para hacer gala del éxito impositivo de su provincia exponiendo números sobre la baja y la eliminación de los gravámenes a sellos y otros impuestos distorsivos que ya fue puesta en práctica con buenos resultados.
Otra de las provincias que también hizo punta en mate-ria de reforma impositiva es Córdoba, con lo cual no se espera que sea aceptada una quita o una baja sobre los porcentajes tributarios ya establecidos.
Son varias las provincias que no aceptarán tranquilamente resignar el cobro de impuestos sin una reformulación tributaria que los re-emplace como fuente de ingresos. Al respecto el gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, expresó claramente que la reforma impositiva «no debe ser un manotón de la Nación sobre las economías regionales y provinciales».
En Río Negro también son de la opinión de que la refinanciación de las deudas no alcanza por sí sola y bogarán para que se apure un nuevo acuerdo de coparticipación y que se dé más apoyo a las economías regionales. En este sentido el gobernador Pablo Verani expresó: «No quiero terminar administrando nada más que la crisis». Río Negro y el resto de las provincias patagónicas ya habían acordado en octubre último, en la reunión de gobernadores regionales realizada en San Martín de los Andes, que no están dispuestas a perder soberanía en cuestiones impositivas, por lo cual también pondrían severos reparos a la propuesta presidencial.


