9 de mayo 2003 - 00:00

La recaudación no alcanza para el incentivo docente

La recaudación no alcanza para el incentivo docente

















Los datos de la recaudación impositiva de abril de 2003, que en general resultaron muy positivos, trajeron a su vez la confirmación de un costado negativo: los ingresos provenientes del impuesto a los débitos y créditos bancarios, que se registran en lo que va del año, no alcanzarán para garantizar el pago a los docentes en el segundo semestre del año. A duras penas, y con mucho viento a favor, el impuesto al cheque podrá alcanzar la meta presupuestaria de 7.384,6 millones de pesos. Según lo que dispuso el Poder Legislativo el jueves 13 de marzo de 2003, el excedente que se obtenga en la recaudación de ese dinero tendrá que ser destinado inevitablemente al FONID; decisión electoralista que en su momento provocó que los gremios docentes no instalaran nuevamente la Carpa Blanca frente al Congreso. El problema, que fue alertado en su momento por la Secretaría de Hacienda de Jorge Sarghini y por el senador Oscar Lamberto, obviamente con poco éxito, es que los resultados del impuesto en los primeros meses del año convierten a esa cifra de recaudación en una meta prácticamente utópica de obtener, por lo menos con la alícuota actual del tributo.

• Datos clave

Los números son claros. Hasta abril el acumulado de ingresos por esta vía alcanza los 1.793 millones de pesos, lo que implica un promedio mensual de algo menos de 450 millones de pesos. Como el impuesto no está sujeto a crecer vía inflación o por precio del dólar (como sí sucede con Ganancias, IVA y las retenciones), sólo es susceptible de incrementarse si aumenta la actividad económica y esta arrastra al sistema financiero. Suponiendo que este efecto sea de 10% (desde Economía se estima que la actividad aumentará en 2003 4%), por el impuesto al cheque se podría recaudar unos 50 millones de pesos más por mes desde el segundo semestre. Esto llevaría la recaudación total del impuesto a una cifra de entre 5.000 y 6.000 millones de pesos para todo 2003. Faltan aún casi 1.800 millones para llegar a la meta presupuestaria y aproximadamente 3.600 para poder cumplir con los docentes. Ante este panorama a la gestión económica que suceda a la de Roberto Lavagna, si es que no continúa el actual ministro, y al Congreso le quedan dos salidas si quieren seguir con la idea de cumplir con FONID vía impuesto al cheque: Ajustar el gasto público para abajo en los 1.763 millones de pesos. Esta salida podría ser implementada por Economía.

Aumentar la alícuota del tributo entre 1,5 y 2 puntos porcentuales para garantizar la recaudación exigida por la ley. Esta opción tendría que ser aprobada por el Poder Legislativo.
Si los políticos no aceptan reducir sus gastos, y se persiste en la idea de pagarle a los docentes por esta vía a cambio de no tener que soportar la Carpa Blanca, la alícuota del tributo tendría que llegar a aproximadamente 7,5 y 8 por mil desde el segundo semestre del año a más tardar.

Si además los políticos quieren que el FONID siga pagándose con esta fuente de financiamiento en el futuro, los diputados y senadores tendrán que aprobar otra ley que prorrogue la vigencia del impuesto al cheque (por lejos el más distorsivo y recesivo del sistema tributario argentino), por 12 meses más hasta diciembre de 2005.

Este es sólo un capítulo más de la tortuosa historia del FONID.
Fue creado por ley el 18 de noviembre de 1998 con el fin de que, por cinco años, se mejorase la retribución de los maestros con una suma adicional a sus haberes, pero en cuatro años de vigencia nunca se lo pagó en término, pese a que sufrió modificaciones en cuanto a su fuente de financiamiento.

• Resistencia

Este impuesto, dictado durante el gobierno de Carlos Menem, generó mucha resistencia entre la población y se extinguió debido a que era imposible controlar quién lo pagaba.

La
Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) instaló la Carpa Blanca el 2 de abril de 1997 para forzar la implementación de una suma adicional al sueldo de los maestros, especialmente de las provincias más postergadas.

Tras la sanción de la Ley 25.053, en noviembre de 1998 y la creación del FONID, la Carpa Blanca no se levantó, ya que según los dirigentes gremiales, el fondo debía tener una fuente de financiamiento garantizada por el Estado nacional. El 15 de noviembre de 1999, a pocos meses de asumir el gobierno de Fernando de la Rúa, el Congreso Nacional sancionó la Ley 25.239 que derogó el impuesto a los auto-motores como fuente de financiamiento del FONID y destinó 660 millones de pesos provenientes de rentas generales para sostener el incentivo durante los años 2000 y 2001.

Como consecuencia de la sanción de esta ley, el 30 de diciembre de 1999 la CTERA decidió levantar la carpa blanca luego de 1.003 días de instalada frente al Congreso Nacional. Sin embargo, el gobierno no cumplió con los pagos regulares del FONID, que para algunos maestros de provincias representaba casi 25 por ciento de sus salarios, lo que motivó sucesivos paros y protestas de los maestros.

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