Demasiado forzado como para ser cierto. Esto quedaba flotando de la relación de indicadores que habían servido de base a una «recuperación» de último día de mes. La suba de 1,4 por ciento en precio Merval -muy apropiado para suavizar la fuerte caída de noviembre se había concretado con un volumen francamente contraído. Como si la oferta hubiera consentido en el rebote, dejando hacer, decretando una suerte de «tregua» por 24 horas.
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Y todo se reveló de inmediato, ya pisando diciembre la jornada de la víspera se deglutió el endeble repunte y arrancando con una pérdida de 2,2%.
Antes de esto, las fuerzas tomadoras se llevaron un chasco, porque el índice anterior de 1.554 puntos recibió otra onda de mejora y para llegar al máximo del día en 1.574 puntos. Como prosiguiendo con la brisa a favor de la última rueda de noviembre. Después... un enfriamiento tan súbito como perjudicial, la surgencia de oferta agresiva y un cierre -y mínimo de la rueda- en sólo 1.519: rematando la fecha de muy mala forma. Y con sorpresa para muchos.
• Más por menos
El volumen también se movió: corrigiendo hacia arriba y resultando el factor desequilibrante, por la composición netamente vendedora del agregado.
Rozando los $ 89 millones de efectivo, con ataques muy marcados sobre el sector siderúrgico -Acíndar y Siderar con bajas de 5%- todo se dio vuelta de campana. Y sonó.
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