21 de enero 2008 - 00:00

La tolerancia debe tener sus límites

La tolerancia debe tener sus límites
No hay mucho que explicar. El jueves, el presidente de la Reserva Federal admitía ante el Congreso que las pérdidas del sector financiero/inmobiliario estarían entre u$s 100.000 millones y u$s 500.000 millones (las estimaciones privadas hablan de una cifra mayor). El viernes, el presidente Bush anunciaba un paquete de estímulo económico que, entre recortes impositivos y otras medidas, asciende a u$s 150.000 millones. La conclusión es obvia: no alcanza (y llega tarde). Injusto o no, parece razonable culpar al presidente por el 0,49% que perdió el Dow en la última rueda, ya que las acciones habían arrancado del lado ganador hasta que el comenzó con su discurso. Pero la realidad va más allá de cualquier mensaje político, y si el Dow cerró en el punto más bajo de los últimos 16 meses; el NASDAQ, en el más bajo de los últimos 10 meses, y el S&P 500, que se desplomó 5,41% en las pasadas cinco ruedas (salvo la primera de ellas, las demás fueron en baja), experimentó la mayor caída semanal desde julio de 2002. Poniendo las cosas en números, el Dow pierde 8,8% en lo que va del año; el S&P 500, 9,8%; el NASDAQ, 11,8%, y el Russell 2000, un impresionante 12,1%. Con estos números a la vista, identificar las posibles causas es un juego casi inútil (de todas formas, venimos mencionándolas hace meses), sobre todo porque los problemas continúan multiplicándose. La decisión de la calificadora Fitch de reducirle el rating a la aseguradora de bonos Ambac puede parecer una medida sin importancia, pero abre el camino para la devaluación del valor de la deuda de miles de empresas (solventes o no) que contrataban sus servicios (esto es apenas un ejemplo de lo que viene sucediendo casi a diario). El descanso que impone hoy la recordación del Dr. Martin Luther King debería servir para meditar sobre los alcances y los límites de la tolerancia y tal vez para que algunos de los responsables (inversores, políticos, etc.) efectúen una reevaluación de lo que pasa en el sistema financiero. ¿Significa esto que la semana que arranca mañana será positiva? No lo sabemos. Lo único sobre lo que estamos seguros es que día a día crece el desánimo entre los inversores, aunque todavía no se tocaron límites. A veces mucha tolerancia es malo.

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