El Calafate - Con un acuerdo para impedir tratados que afecten la independencia de las industrias farmacéuticas y el derecho a la salud, concluyó la XXVII Asamblea de Alifar, en la que empresarios de los laboratorios más importantes de Latinoamérica expusieron sus ideas y críticas al sistema vigente. «El derecho a tener una industria farmacéutica nacional productora de medicamentos seguros, eficaces y accesibles, debe ser un objetivo de política industrial en la región y no sólo el resultado de la tenacidad de un grupo de empresarios», reza el documento con la declaración final de la reunión. Durante el evento organizado por Cilfa (Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos), especialistas de diferentes países y altos directivos de las industrias del sector cerraron filas contra el avance de los Tratados de Libre Comercio (TLC) que impulsa Estados Unidos.
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Según los especialistas consultados, con esta política el objetivo estadounidense es «aislar a la Argentina y Brasil» en lo referente al poder de negociación para, de esa manera, imponer acuerdos de propiedad industrial que le sean beneficiosos. «Los TLC son otro instrumento que algunos países desarrollados impulsan para que la industria farmacéutica transnacional monopolice los mercados, condicionando el desarrollo de las industrias nacionales y reduciendo su capacidad para competir y ofrecer medicamentos a precios accesibles», expresa la declaración final de la asamblea.
La coincidencia que se hizo presente en los diferentes laboratorios es que, en caso de que haya alguna epidemia o pandemia, no puede estar vigente la normativa de que sólo puede vender el medicamento el laboratorio dueño de la patente. De ser así, esa compañía tendría la libertad de imponer el precio que quiera y de distribuir las dosis a los países que considere oportuno y tampoco daría abasto con la producción.
Para las compañías presentes en la asamblea, es deseable que se consiga la flexibilidad en las patentes para terminar con ese monopolio que denuncian y, de esa manera, la sociedad en general obtendría medicamentos a precios razonables. «Las patentes y otros mecanismos legales diseñados en foros internacionales o en tratados bilaterales o regionales son los instrumentos elegidos para eliminar la competencia de la industria de capitales nacionales», declara la Asamblea. «La mano de obra es totalmente argentina y es altamente calificada, lo que significa que estamos ayudando constantemente en la capacitación», dijo Rubén Abete, presidente de Cilfa. La declaración final recomienda promover la independencia de la industria farmacéutica y políticas que desarrollen al sector mejorando la accesibilidad de medicamentos a la sociedad.
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