30 de diciembre 2002 - 00:00

Las 15 acciones de Bolsa que le ganaron al dólar en 2002

Las 15 acciones de Bolsa que le ganaron al dólar en 2002


















Las crisis económicas suelen dejar un tendal de pérdidas en las Bolsas, pero también un lote reducido de acciones con ganancias poco frecuentes en tiempos normales. Este año no fue la excepción: 15 valores de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires le ganaron al dólar durante 2002 y registraron fuertes subas de entre 2.038% y 275%.

En su mayoría se trata de papeles de empresas vinculadas con el sector exportador (petroquímicas, siderúrgicas, petroleras y agroindustriales) que se beneficiaron con la devaluación a la vez que lograron mantener sus costos internos pesificados, una ecuación más que atractiva a las ojos de los inversores. Además, la tendencia se reforzó en el caso particular de algunas compañías con relativa facilidad para sustituir importaciones, así como también otras que renegociaron exitosamente sus deudas en el exterior.

Del otro lado, los perdedores que arrojó 2002 conformaron un grupo mucho más heterogéneo. En él conviven papeles castigados por el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, otros atados al deprimido mercado interno y varios más que sufrieron los nocivos efectos de la incertidumbre que reinó durante gran parte del año sobre el sistema financiero.

Concretamente, el lote de acciones que resultó ser mejor inversión que el dólar (subió 243% hasta el viernes pasado) está encabezado por Garovaglio (+2.038%), Sol Petróleo (+1.375%), Fiplasto (+1.308%) y Massuh (+1.172%). En todos los casos se trata de títulos cuyos precios se encontraban muy deprimidos a principios de año y que con el cambio en las reglas macroeconómicas vieron abrirse un horizonte mucho más provisorio para sus negocios.

•Exportadores

Todos ellos son papeles de escasa liquidez (integrantes del panel general). Más representativas fueron las performances de Comercial del Plata (+1.058%), Indupa (+878%) y Celulosa (+651%). Los tres se beneficiaron de su orientación exportadora. En el caso de Comercial del Plata -que está en convocatoria de acreedores desde el año pasado-también fue importante el efecto de licuación de pasivos a raíz de la pesificación.

Más atrás, pero de todas formas con importantes subas de entre 576% y 275%, se ubican Atanor, Acíndar, Central Costanera, Renault, Siderar, Ledesma, Macro y Bansud.

La contracara fueron las acciones de Banco Hipotecario, Gas Natural Ban, Transener, Transportadora Gas del Sur y Telecom que durante este año cayeron entre 60% y 10%, bajas que cobran mayor profundidad si se valúan en dólares.

Este lote lo integran firmas que debieron soportar la pesificación y congelamiento de tarifas, en tanto que otras se encuentran jaqueadas por deudas contraídas en el exterior que con la devaluación crecieron a tasas exponenciales.

El caso de los bancos es particular.
Durante la primera mitad del año la incertidumbre sobre el futuro del sistema financiero tuvo su correlato en el descendente precio de las acciones de las entidades. Sin embargo, y sobre todo a partir de agosto, los títulos bancarios iniciaron una recuperación que se mantiene hasta la actualidad de la mano del alza en los depósitos y la caída en los niveles de redescuentos otorgados por el Banco Central, un indicador que es seguido de cerca por los operadores. Así, mientras el Macro y el Bansud subieron 394% y 275%, el Grupo Financiero Galicia aumentó durante 2002 46%. Más rezagados, los papeles del Banco Francés treparon apenas 24%.

A nivel general, y
cuando todavía restan dos ruedas para concluir el año, el índice Merval acumula un alza de 75,3% durante 2002, una diferencia que traducida en dólares representa una baja de 48,8%. Se trata de un comportamiento que está en línea con la experiencia bursátil que atravesaron otros países durante años de crisis que derivaron en devaluaciones. Es decir, la Bolsa se ubica en un escalón intermedio entre el alza de precios y el aumento del tipo de cambio.

Hasta mediados de año el grueso de las operaciones se realizó a través de CEDEAR, cuyo volumen negociado durante 2002 subió 467% en relación con el año anterior
.

Los CEDEAR son certificados de acciones de compañías extranjeras y tienen la ventaja de que al ser el activo subyacente el papel de una empresa foránea (que está en dólares) su cotización acompaña la evolución de la divisa estadounidense. Es decir, la tónica en aquel momento era tomar posiciones en acciones con un virtual «seguro de cambio».

Esta situación se mantuvo hasta agosto, cuando el dólar se frenó e inclusive comenzó una suave tendencia descendente. Ello generó una importante masa de fondos que inicialmente emigró hacia los bancos, que ofrecían atractivas tasas por depósitos a plazo fijo. Sin embargo, al mejorar los bancos su liquidez, paulatinamente comenzaron a ceder los rendimientos ofrecidos y una parte de ese dinero fue a la Bolsa, pero a través de compras sumamente selectivas orientadas a las firmas favorecidas por la devaluación.

•Suba

El resultado está a la vista: a mediados de agosto el índice Merval se encontraba en torno de los 340 puntos. Al cierre del viernes se ubicó en las 517 unidades, lo implica un alza de 52% en cuatro meses.

Mirando hacia adelante, los analistas coinciden que 2003 debería ser un año de consolidación de los precios de las empresas exportadoras a un nivel levemente superior al actual.


Sin embargo, la mayoría ahora apuesta sus fichas a las grandes perdedoras del año que está por terminar, es decir, las firmas vinculadas al mercado interno
.

Para
Rafael Ber, de la consultora Argentine Research, «durante 2003 las ganadoras deberían ser las empresas de servicios públicos, las orientadas al mercado interno y los bancos en la medida en que se normalice el sistema financiero. Porque son las acciones más castigadas y por lo tanto las que tienen mayor margen para subir».

Su diagnóstico coincidió con el de
Néstor de Cesare, de la sociedad de Bolsa Allaria Ledesma, quien señaló que «el año que viene arranca con la expectativa de una reactivación que favorezca a los papeles vinculados con el mercado interno. La apuesta es a una recuperación de la demanda que favorezca a los valores de los bancos, la construcción y otros dependientes del nivel de actividad interna».

Pero la efectiva concreción de este escenario aún depende del desenlace de una serie de cuestiones ajenas al ámbito bursátil. «Se presentan perspectivas más favorables para los próximos meses, aunque condicionadas a la situación política e institucional del país», señaló por su parte el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC) en su reciente informe anual.

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