"Las necesidades de financiamiento para 2017 son más tranquilas"
-
La Bolsa no pierde la fe a pesar de los furcios de Trump
-
El petróleo volvió a subir y el Brent trepó a u$s111,43 por la tensión en Medio Oriente
El presidente de Latin Finance, Christopher Garnett, y el secretario de Finanzas, Luis Caputo.
Caputo reconoció, en tanto, que "es razonable el miedo en el endeudamiento", ya que "ninguna exageración es buena", pero subrayó que "hay un espacio enorme en el sector privado" para salir a colocar deuda. En ese sentido, recordó que "Argentina es el país con menos apalancamiento del mundo".
Ante las más de trescientas personas que colmaban el Four Seasons, el funcionario subrayó que la estrategia de haberle ofrecido a los holdouts pagarle en efectivo y no en bonos "le permitió a la Argentina un ahorro de u$s 2.500 millones a los precios de ayer", respecto de los precios que hoy exhiben los bonos argentinos.
Otro acierto, según el funcionario, fue haber anunciado que la Argentina no iba a salir más al mercado durante el próximo año, "fue algo que tomó a todos por sorpresa, ya que armamos un plan para que las fuentes no necesariamente vinieran de la colocación en el mercado y eso maximizó el apetito por bonos argentinos para la colocación y terminó en algo que no se esperaba nadie".
Consultado sobre cómo fue la negociación con los holdouts, Caputo reconoció que "fue muy dura, todos los días había sorpresas; me sorprendió la conducta y capacidad de trabajo de Daniel Pollack (el mediador), muy abocado a su tarea".
Para Caputo, "la estrategia de los holdouts era no llegar a un deal; ellos tenían todo el incentivo para prolongar la historia, ya que tenían las cautelares, que cobraban tasa de interés altas y el paso del tiempo les jugaba tambien a su favor".
Entonces, continuó, la estrategia argentina fue demostrar de que el país estaba dispuesto a negociar y ponerlos en evidencia a ellos, y "cambiar los sombreros", ya que, hasta ese momento, se creía que los holdhouts querían negociar y el país no.
Los holdouts habían logrado instalar que aceptaban bonos y la Argentina no iba a pagar a la par, pero eran falacias, ya que los holdouts tenían incentivos de prolongar esto y no llegar a un acuerdo.
"Cada vez que teníamos un pequeño logro, la gente lo disfrutaba más que yo, eso es seguro; era frustrante no sentir la satisfacción que yo veía en la gente. Los únicos dos momentos que se me cayó más de un lagrimón, fue cuando fallaron a favor de levantar la cautelares (la Cámara de Apelaciones), y el otro momento fue durante la emisión de bonos, cuando confirmamos esos bonos", concluyó.



Dejá tu comentario