18 de febrero 2003 - 00:00

Lavagna dice que se perderían casi $ 3.000 millones

El Ministerio de Economía ratificó ayer que no modificará el proyecto de ley de prohibición de ajuste por inflación, y el mantenimiento del proyecto que reduce la alícuota del impuesto a las Ganancias de 35% a 30%, como alternativa. «Cualquier otra propuesta que analicemos tendría costo fiscal, con lo cual se hace imposible su aplicación», aseguró ayer a este diario una alta fuente de Economía, que descartó que se estén analizando alternativas al proyecto oficial que debería tratarse desde esta semana en el Congreso.

Las dudas sobre el mantenimiento de la prohibición del ajuste por inflación y la rebaja en Ganancias, habían surgido en los últimos días luego de la reunión que Roberto Lavagna mantuvo con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de los fallos que en primera instancia autorizan a algunas empresas a concretar sus presentaciones de declaraciones juradas tomando en cuenta el alza de los precios.

Sin embargo ayer en Economía, luego de una reunión entre los principales responsables de ese ministerio sobre el tema de ingresos públicos, quedó firme la decisión de mantener el proyecto que ya ingresó en el Congreso «o no aceptar nada y que la alícuota de Ganancias quede en 35%», según declaró a este diario una fuente de Economía. Desde la cartera que dirige Roberto Lavagna, se asegura que de aplicarse algún tipo de ajuste habría una pérdida de los ingresos de casi 3.000 millones de pesos. Esta cifra se desprendería de la proyección de los ingresos en el impuesto a las Ganancias que se vienen obteniendo desde fines de 2002 sin la aplicación del ajuste por inflación y con la posibilidad de declarar 80% y pagar 20% restante durante 2003. Además el gobierno se comprometió a cumplir con un nivel de recaudación mensual alto durante 2003, de más 5.500 millones de pesos; meta que se vería seriamente afectada si las empresas quedan autorizadas a algún tipo de ajuste por inflación. «También por esto estamos incapacitados de estudiar otra alternativa que la rebaja de Ganancias, que ya fue negociada con el Fondo», aseguraba ayer la fuente a este diario.

Según Economía sólo algunas empresas vinculadas a las exportaciones se verían beneficiadas con algún tipo de ajuste, las que según la visión de la cartera que dirige Lavagna tendrían un alto nivel de rentabilidad aún sin estas medidas indexatorias. Puntualmente desde ese ministerio se culpa, con nombre y apellido, a empresas como Arcor, Cargill, Aluar, Aceitera Deheza y Ledesma por el reclamo que hizo la UIA ante Economía la semana pasada; las que no verían alterada su renta por la no aplicación de ese mecanismo, siempre según la visión de Economía.

Desde la secretaría de Hacienda de Jorge Sarghini se asegura además que de aceptarse algún tipo de ajuste inflacionario, se comprometería la recaudación del ejercicio 2003 que debe comenzar a liquidarse en los anticipos de mayo de este año «lo que complicaría al próximo gobierno», según aseguró la fuente. Sobre la posibilidad de que aumenten los fallos judiciales en contra de esta posición de Economía y autorizando a las empresas a aplicar ajustes como el que se conoció ayer en la Capital Federal (ver nota aparte), los funcionarios que acompañan a Lavagna afirman que en todos los casos (hay aproximadamente 10 en todo el país), «no hay sentencia firme y que los argumentos jurídicos son débiles». Hasta ahora la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el órgano que debe reaccionar ante la Justicia desde el Poder Ejecutivo, apeló todas las sentencias negativas. Desde el gobierno se espera que el Congreso apruebe el proyecto de rebaja de la alícuota de Ganancias a 30% y los problemas jurídicos terminen. Este tema será negociado hoy personalmente por Jorge Sarghini con los responsables de la Cámara de Diputados de todos los bloques, encabezados por el presidente Eduardo Camaño; y la posición de Economía será mantenerse fríamente en el mantenimiento del proyecto original. Este incluye los siguientes puntos:

• Eliminar directamente el Título VI de la ley de Ganancias que autoriza a aplicar ajustes por inflación. Esta alternativa está suspendida desde el '92, pero ahora se quiere la eliminar totalmente de la legislación nacional para que no queden dudas jurídicas.

• Se establece una tasa de Ganancias de 30% para las empresas con ejercicios fiscales cerrados entre el 31 de marzo de 2002 y el 28 de febrero de 2003. Para las empresas que cierren ejercicios desde marzo de 2003 correrá nuevamente la alícuota de 35%.

• En el artículo 4 se incluye a las personas físicas que cierren sus balances el 31 de diciembre de 2002. Estos contribuyentes, y siempre que se trate de ingresos provenientes de la explotación de sociedades y empresas extranjeras o radicadas en el exterior, además de los comisionistas, rematadores, etc, tendrán un descuento de 15% sobre el total del monto de Ganancias que tendrán que pagar.

• El artículo 5 del proyecto plantea la posibilidad de acelerar la amortización de los bienes muebles (siempre que no sean automóviles) que las sociedades hayan adquirido entre el 1 de abril de 2002 y el 31 de marzo de 2003. La reducción de ganancias en este caso llegaría a 28% en lugar de 30% original.

Dejá tu comentario

Te puede interesar