El oro cerró con una alza del 0,1% a u$s 1.174,70 la onza este viernes, aunque más temprano tocó un mínimo de tres semanas debido a que el euro se depreciaba frente al dólar por la cautela antes de negociaciones de última hora por la deuda griega el fin de semana y preocupaciones sobre el panorama de largo plazo para el lingote también pesaban sobre los precios.
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Grecia fracasó nuevamente el jueves en su intento por llegar a un acuerdo con sus acreedores internacionales y dejó para el sábado un esfuerzo de último minuto que buscará evitar una cesación de pagos de Atenas la próxima semana, o comenzar a preparar a la zona euro para la agitación financiera.
Más temprano, el oro al contado bajó a u$s 1.168,25 la onza, su nivel más bajo desde el 5 de junio.
"Me sorprende un poco que el oro opere con un tono débil. La presión viene principalmente de la recuperación del dólar", comentó el operador de Heraeus Alexander Zumpfe, quien observó que la demanda por el metal físico había mejorado.
Las expectativas de que la Reserva Federal aumente sus tasas de interés por primera vez en casi una década -aumentando el costo de oportunidad de tener oro, que no rinde intereses-, ha presionado al lingote este año y lo ha mantenido cotizando dentro de un rango ajustado.
El oro ha operado entre 1.160 y u$s 1.230 la onza desde mediados de marzo, luchando por subir, pese al aumento de tensiones por la crisis de deuda de Grecia, las que normalmente provoca un alza de la demanda por los activos de refugio.
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