Los primeros minutos de operaciones fueron con los principales índices arrancando del lado perdedor. Las blue chips apenas si tuvieron un respiro alcista poco después de las 10, pero las acciones tecnológicas se lanzaron hacia arriba a los pocos minutos para marcar el máximo a eso de las 10.15, cuando el NASDAQ trepaba 1,26%. De ahí fue cediendo posiciones, entrando del lado perdedor a las 14 para quedar al cierre apenas 49 centésimos por encima del mínimo de la jornada. Casi como en la fábula de la liebre y la tortuga, fue el promedio industrial el que quedó a la cabeza, ya que sólo perdió 0,46% al cerrar en 10.229,15 puntos, en tanto el NASDAQ descendía 0,92%. Si bien de la mano de las empresas biotecnológicas el NASDAQ pudo hacer frente a las malas noticias de una serie de anuncios de ganancias negativas, fundamentalmente en empresas del rubro minorista, el anuncio de que la gente de Salomon Brothers bajaba su proyección de ganancias para el S&P de aquí al año que viene y que el número de personas pidiendo seguro de desempleo resultó ser el mayor en casi nueve años (más de 3.500.000 personas sin trabajo), esto sólo duró hasta que por la tarde se difundieron las minutas de la reunión de junio de la Fed. Sin hacer caso a los puntos positivos que sobre la economía incluía el informe, las minutas terminaron alimentando el temor a una economía que se está desacelerando, y mostraron la primera referencia a que se podría estar cerca de disparar presiones inflacionarias si continúa el recorte de tasas (lo curioso es que si los recortes no sirven para impulsar la economía, servirán aun menos para alimentar la suba de los precios). Esta vez la habitual señal de precaución (leyendo las minutas parece como si los integrantes del comité abierto se turnaran de uno en vez para mostrarse en desacuerdo con la opinión general), le tocó a William Poole, presidente de la Fed de Philadelphia. Con la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años retrocediendo a 4,876%, y el dólar que retrocedió ante el yen en 119,82 y subió a 91,46 centavos por euro, fue una muy buena jornada para las empresas constructoras (lo que no es raro, ya que hasta ahora la baja de tasas sólo parece haberse trasladado al sector hipotecario) que recibieron como contrapeso la baja de las empresas de aviación. Algo que no gustó demasiado es que la de ayer fue nuevamente una jornada con bajo volumen, negociándose apenas 984 millones de acciones en el NYSE y 1.434 millones en el NASDAQ. Para hoy el tema es sólo uno: Cisco. Luego del cierre la empresa anunció que se reestructura en 11 unidades y su presidente habló sobre cautas señales de reactivación. Se elimina la unidad de telecomunicaciones y las de servicio de grandes y pequeñas empresas.
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