18 de enero 2006 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Varios datos surgieron de las conversaciones entre operadores de las mesas de dinero ayer sobre lo que puede pasar en el corto plazo con las cotizaciones. La tendencia imperante -y a la cual no hay operador que se anime a jugar en contra aún- es que los primeros meses del año por lo menos se mantendrá la alta liquidez internacional y los precios de los commodities elevados. Sólo con esto es de esperar que siga el alza en los títulos de deuda de países emergentes que están alineados con mantener elevados superávits.

• ¿Y la Argentina? es el interrogante que surge en medio de este clima positivo generalizado. Ahí se descubre que Wall Street no está tan positivo como sí lo estaba con el país a mediados de 2005 tras el canje. La razón: está claro que tras el pago total de la deuda al FMI, el dólar en el mejor de los casos se mantendrá en torno a $ 3,05. En 2005, la apuesta era a que bajaría a $ 2,90 por lo menos. Y por ello en la visión de un inversor extranjero, vender dólares para comprar un título en pesos implica no luce tan atractivo al probablemente correr el riesgo de tener que recomprar esos dólares a un precio más alto. Pero aun así, con el solo hecho de acompañar la suba de los mercados emergentes, se apuesta al alza de corto y mediano plazo en los bonos y acciones.

El Banco Central sigue interviniendo en la plaza comprando euros. ¿Hace bien o le cobran más caro aquí que en el mercado internacional? Aquí los operadores coinciden en que es muy reducida la cantidad de euros que puede diariamente adquirir. De hecho ayer fueron 9 millones. Y el precio al que se lo efectúa está en línea con el mercado internacional contemplando que el BCRA debería comprar con los pesos que emite primero dólares y luego pasarlos a euros. Una ventaja tiene esta iniciativa: al no comprar dólares y sí euros, impulsa menos el valor de la moneda norteamericana, que tiene un impacto inmediato en las expectativas de inflación.

• Con tanta armonía en los mercados, los bancos siguen buscando alternativas de negocios. Un nicho interesante lo vio el Deutsche Bank que hizo un fideicomiso de Préstamos Garantizados por un valor nominal de casi $ 1.000 millones. Lentamente esa entidad fue comprando esos títulos en las últimas semanas. Al armar un «paquete» -se lo denominó el Millenium Trust- con esos Préstamos Garantizados, las AFJP pudieron invertir en éstos e igual las compañías de seguros. Es de esperar que este tipo de fideicomisos siga en auge también en lo que resta del año.

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