22 de enero 2002 - 00:00

Los bancos lideraron alza de la Bolsa. El Galicia subió 51%

Los bancos lideraron alza de la Bolsa. El Galicia subió 51%
Bolsa vivió ayer otra jornada con fuertes subas, pero a diferencia de los días anteriores los protagonistas de la sesión fueron los bancos, apoyados por los planes del gobierno de una pesificación total de los depósitos.

Al promediar la rueda, el Merval llegó a subir 20,66% tras lo cual una leve toma de ganancias amortiguó el ascenso y finalmente cerró con una mejora de 13,42%. Más aún, en un momento el índice superó los 500 puntos, niveles que no frecuentaba desde febrero del año pasado. Claro que en dólares equivale a un Merval de 250 puntos.

Las cifras son elocuentes; en lo que va de 2002 el Merval acumula un alza de 59,29%
, con algunas acciones que en el mismo período subieron más de 200%, como Indupa, Acíndar o Comercial del Plata. El dólar en ese lapso subió 100%.

Ayer, las estrellas fueron los bancos. Ocurre que la pesificación de los depósitos significaría una mejora de los castigados estados contables de las entidades financieras. Según los informes que circulan en la City porteña, la medida implicaría un ahorro de u$s 16.000 millones para los bancos, siempre y cuando la pesificación se realice al tipo de cambio oficial de $ 1,40.

Ello, junto a los bajos precios en que se encontraban los valores bancarios (fue uno de los sectores más castigados durante 2001) permitió que, por ejemplo, ayer el Grupo Financiero Galicia se disparara 51,02%, mientras que el Banco Francés y Bansud avanzaron 45,45% y 42,30%, respectivamente.

• Tendencia alcista

También influyó positivamente en el ánimo de los operadores la moderada caída del dólar, la primera desde que se liberó el mercado cambiario.

Además, el volumen negociado totalizó los respetables $ 35 millones, hecho que cobra relevancia si se tiene en cuenta que no hubo operaciones en Wall Street, donde se conmemoró el natalicio de Martin Luther King.

Los analistas coincidieron en afirmar que la tendencia alcista se mantendrá en los próximos días, ya que los inversores ven en la Bolsa una vía de escape al cerrojo bancario, ya sea simplemente comprando acciones de empresas que se podrían ver beneficiadas por la devaluación o transfiriendo los valores a Nueva York vía ADR para luego depositar los fondos en una cuenta en los Estados Unidos, libre de las restricciones locales.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, pese a las espectaculares subas que registró la Bolsa, en términos de dólares la mayoría de las acciones aún está a la zaga de la divisa estadounidense. El dólar subió 100% frente al uno a uno de la convertibilidad y 40% si se compara con el tipo de cambio oficial.

En tanto, a nadie escapa que la devaluación y el «corralito» financiero plantean un nuevo escenario bursátil, que dejará a su paso ganadores y perdedores. Variables como el nivel de exportaciones, endeudamiento y dependencia del mercado interno, pasan a jugar un rol fundamental.

A primera vista las compañías alimentarias, petroquímicas y siderúrgicas encabezan el lote de las beneficiadas por el cambio de modelo económico. Un panorama más sombrío se ciñe sobre las empresas de telecomunicaciones e infraestructura; mientras que las perspectivas de petroleras y bancos son aún inciertas.

Las compañías alimentarias, las petroquímicas y las siderúrgicas tienen a su favor un marcada orientación exportadora, costos internos en pesos y escasa dependencia de insumos importados. Además, la mayoría tiene un bajo nivel de endeudamiento en dólares. El mercado ya individualizó algunas compañías atractivas como Indupa o Acíndar, que en lo que va del año subieron nada menos que 220% y 251,56%, respectivamente. En el mismo segmento entran también Ledesma, Molinos, Siderar o Atanor.

Otro de los ganadores del momento es Aluar, que destina 98% de producción de aluminio al mercado externo. Además, su principal insumo, la electricidad se mantiene estable mientras se aguarda una renegociación entre el gobierno y las empresas privatizadas.

En un difuso terreno intermedio entre ganadores y perdedores se ubican las automotrices, los bancos y las compañías petroleras. La suerte de Renault está estrechamente vinculada con el desenlace de las negociaciones con Brasil sobre el régimen de aranceles para la exportación, mientras que los bancos registraron ayer fuertes subas apoyados, como se dijo, en la posibilidad de una pesificación total de los depósitos del sistema. No obstante, en el mediano plazo sus perspectivas dependen estrechamente de la evolución del mercado interno.

Entre las petroleras sobresale Pérez Companc, que si bien exporta 40% de producción (sumados sus establecimientos locales y los de Venezuela y Perú), se vería perjudicado por el impuesto que el gobierno planea aplicar al sector.

Por último, las compañías de telecomunicaciones, las gasíferas y las de infraestructura presentan un panorama complicado. La mayoría es víctima de la pesificación de las tarifas de los servicios públicos y su evolución futura está estrechamente vinculada con el nivel de actividad del mercado interno.

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