Los mercados que más siguen los argentinos
-
Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
-
El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
La Bolsa de Tokio cerró ayer con una marcada alza, luego de remontar un comienzo de sesión adverso en el que el recinto japonés llegó a ubicarse en los niveles más bajos en los últimos 20 años. De esta forma, el índice Nikkei finalizó con una mejora de 96,58 puntos (+1,21%) y se situó en las 8.051,04 unidades. El mercado nipón abrió en franco descenso, de hecho, durante las primeras horas de operaciones llegó a caer hasta los 7.824 enteros, niveles que no frecuentaba desde el 11 de marzo de 1983. Pero la incertidumbre en torno de la inminente guerra en Irak fue doblegada al promediar la rueda debido a una corriente de compras que se apoyó en las acciones de las compañías exportadoras. La tendencia alcista se profundizó a una hora de cerrar la jornada cuando se conoció el cambio de gobernador al frente del Banco de Japón.
La Bolsa de Londres ayer cerró en terreno positivo por cuarta jornada consecutiva, apoyada en la creencia de los operadores sobre una guerra rápida en Irak. Así, el índice FTSE 100 avanzó 18,1 puntos, equivalente a 0,48%, y se situó en las 3.765,4 unidades. En las cuatro últimas sesiones, debido a que se ha desvanecido la incertidumbre con respecto a una guerra, Londres ya ganó 16%. Más allá del inminente conflicto en Irak, la noticia que dominó la sesión fue que la Comisión británica de la Competencia nombrará a un experto para estudiar las ofertas de los cuatro supermercados que compiten por la compra de Safeway. De este modo, Safeway, que ayer bajó 28,75 peniques, se convirtió en el primer valor en la lista de los perdedores de la rueda, debido al temor de los inversores a que su venta se posponga.
• BRASIL
Podríamos culpar a la guerra en el Golfo por la baja que tuvo ayer el Bovespa, cuando cerró en 11.020,87 puntos tras retroceder 1,30%. Pero lo cierto es que esto se vinculó de manera casi excluyente con la actividad del COPOM. Si bien (como se esperaba) el Comité de Política Monetaria no modifico la tasa Selic, rompiendo así con cinco meses de subas interrumpidas, no cayó nada bien entre los inversores el ajuste del "sesgo" de la entidad, señalando que aún existe el riesgo de que se pueda incrementar el costo del dinero. De todas formas lo que perdieron las acciones no fue mucho si se tiene en mente que venimos de una seguidilla de seis ruedas seguidas en las que se acumuló un alza de 7%. Algo más preocupante fue la caída de casi 0,7% en el precio del real, que terminó en R$ 3,468 por dólar. Aquí si la situación en Irak tuvo algo más de peso, aunque tampoco fue lo determinante.
La sesión arrancó con una ligerísima baja aunque para cuando sonaba la campana el IPSA quedaba ganador en 0,20% al cerrar en 1.018,15 puntos. Podría sonar a exageración, peor siendo ésta la Bolsa de Santiago 0,66% de movimiento entre lo peor y lo mejor del día marca que fue una sesión de cierto nerviosismo. Es que a pesar de las declaraciones del presidente del Banco Central de que el país está bien preparado para resistir cualquier shock externo, los malos números que reportó hacia el cierre del mercado Codelco (aunque la empresa no cotiza en Bolsa, es la mayor exportadora del país) y el panorama poco optimista que presentó para el futuro pesó sobre el animo de los inversores. De hecho, esto pesó tanto o más la crisis en el Golfo sobre la caída de poco más de 0,5% que experimentó el peso al cerrar en $ 739 por billete norteamericano. Esperemos que las noticias de hoy sean mejores.
El IPC perdió ayer 0,42% al cerrar en 6.017,43 puntos. Pero esto poco importa frente al desplome de 6% que tuvo ayer Turquía al negarle a los EE.UU. el uso de su suelo para cualquier acción armada contra Irak. La cosa es que los yanquis decidieron finalizar las conversaciones sobre un nuevo paquete de ayuda económica. ¿Por qué citamos la Bolsa turca? Porque ésta puede ser el prolegómeno de lo que les pase a los países que decidieron no apoyar incondicionalmente a los EE.UU., como es el caso mexicano. Si bien oficialmente se descartan represalias abiertas hacia México, desde el Departamento de Estado norteamericano han comunicado su "decepción". Una "decepción" que puede haber tenido mucho que ver con la decisión de la gente de Merrill Lynch de rebajar su estimación del crecimiento del país en casi medio punto para este año y que sería seguida pronto por otras casas bursátiles.




Dejá tu comentario