9 de septiembre 2003 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

Japón aparentemente intervino ayer para debilitar al yen después de débiles datos de empleos en Estados Unidos que afectaron al dólar, dijeron los operadores, pero las emisiones tecnológicas no se tomaron a pecho las cifras y acumularon grandes ganancias en Asia. En Tokio, la Bolsa se acercó a máximos de 14 meses basada en esperanzas de buenos indicadores económicos en Japón esta semana, y entre las emisiones se destacó Sony Corp con una ganancia de cinco por ciento. El índice preferente Nikkei cerró con un alza de 0,3% en 10.683,76 puntos. Un índice bursátil MSCI en Asia Pacífico siguió tocando niveles no vistos desde principios de 2001, a pesar de caídas en las Bolsas de Hong Kong, Corea del Sur y Singapur. «Nadie quiere perderse el tren de la miel, así que todos se están subiendo», dijo Lucinda Chan, de Macquarie Equities en Australia, donde la Bolsa ganó 0,5%.

• LONDRES

El FTSE 100 llegó ayer a 4.292,1 puntos, su nivel más alto desde hace más de un año y muy cerca de la barrera psicológica de los 4.300 puntos, animado por las noticias económicas de la jornada y por la buena sesión que vive Wall Street. El FTSE 100 ganó 34,9 puntos, 0,82 por ciento, para quedar en 4.292,1 puntos, y el índice intermedio FTSE 250 también ganó 26 puntos, 0,46%, hasta 5.739. Los buenos datos sobre el sector manufacturero en el Reino Unido han sido interpretados por los inversores como un indicio de recuperación que marcó ayer la tendencia positiva en el parqué londinense, junto a las ganancias que registraba el promedio industrial estadounidense Dow Jones. El principal ganador de la sesión fue el grupo de telefonía móvil mmO2, cuyas acciones subieron 4% o 2,25 peniques hasta 58,25, mientras que su rival Vodafone avanzaba 2,5 peniques y quedó en 121,5.

• BRASIL

Con la de ayer se contabilizan siete ruedas consecutivas de suba para el Bovespa. Es claro que la racha se habrá de cortar en algún momento, aunque no hay que olvidar que no es infrecuente ni que las cosas se den vuelta en apenas horas o que el mercado se tome otras siete sesiones más, antes de cambiar de curso. Podríamos intentar alguna nueva explicación al porqué ayer el Bovespa trepó 0,95% para cerrar en 16.050,22 puntos (el valor más alto desde el 9 de marzo de 2001), pero lo mejor es atenernos a lo que venimos sosteniendo: optimismo por las reformas fiscales y provisionales, baja de tasas, un real revalorizado, etc., etc. Tal vez la única nube en el horizonte la puso ayer justamente el real, que perdió 1,3% para quedar en R$ 2,945 por dólar, ya sea como ajuste a las cuatro subas previas o por algún temor con el "rolagem" de los u$s 1.480 millones que vencen el 17 (la tasa de riesgo-país trepó a 673 puntos).

• CHILE

Hace tiempo que no teníamos una jornada tan positiva como la de ayer. Esto dicho desde la perspectiva de los precios que impulsaron 1,03% al IPSA para cerrar en 1.368,36 puntos y la del volumen, que arañó operaciones por casi u$s 26 millones. Si bien hubo quien quiso vincular la suba con la mejora en el precio del cobre, la celulosa y algún otro "commodity" (los datos del incremento del superávit comercial, en particular para el sector manufacturero, focalizaron la atención sobre las empresas exportadoras) lo cierto es que el movimiento de la jornada tuvo un fuerte "olor a importado" (las empresas con ADR fueron las que lideraron la suba). La presión sobre las divisas latinas frenó en algo la nueva suba del peso que de todas maneras se revalorizó quedando en $ 683,3 por dólar. Si bien se puede decir que "todo salió bien", aún es demasiado pronto para abandonar la prudencia.

• MÉXICO

Diez sesiones consecutivas de suba. No es ningún récord, pero no deja de llamar la atención. Especialmente porque el azteca sigue siendo entre los grandes mercados latinos el que muestra la menor evolución en lo que va del año. Ayer, por ejemplo, el IPC apenas se anotó una suba de 0,5% que lo llevó a 7.814,63 puntos. Claro que si midiésemos las cosas con moneda dura, tendríamos que hablar de una pérdida, ya que el peso se desvalorizó al quedar en $ 11,06 por dólar (se notó una fortísima presión vendedora de contratos a futuro en Chicago). Como venimos sosteniendo, lo que más influye en el ánimo de los inversores en los últimos tiempos es la tasa de corte de los CETES. Esperando la primera baja tras cuatro subas consecutivas en otras tantas semanas, se entiende que ingresen menos fondos desde el exterior y que el retorno de las cotizantes se vuelva relativamente más atractivo.

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