31 de mayo 2001 - 00:00

Los osos llegaron de la mano de la política

Los osos llegaron de la mano de la política
Es difícil no volverse loco en los tiempos que vivimos. Quienes hace un mes decían que recién a fin de año veríamos la economía recuperándose, y que tres jornadas atrás nos sorprendían diciendo lo mismo, pero apuntando a que las cosas mejorarían a partir de julio, ahora están argumentando que tal vez para mediados de 2002, veremos alguna mejora. Tal vez las cosas no sean tan así, pero lo cierto es que ésta es la sensación que están dejando muchos de los comentaristas del mercado, demostrando que no está mal si se los quiere tildar de veleidosos. Ayer los osos se hicieron presentes una vez más en el mercado. No por la tradicional medida de las caídas porcentuales, sino por cómo quedó el ánimo de los inversores. La mayoría apuntó a que el desplome de 4,18 por ciento que tuvo el NASDAQ, y 1,51 por ciento del Dow, que cerró en 10.872,64 puntos, fue culpa de Sun Microsistemas, Alcatel, y de la bajada de pulgar de la gente de Morgan Stanley a 4 de las principales empresas relacionadas con fibras ópticas. Sun anunció que las ganancias que espera para el próximo trimestre apenas si estarán por encima del punto de equilibrio, y que la ansiada resistencia en las ventas del Viejo Continente no se dio.

El argumento es que si Sun ha sido golpeada de esta manera, qué nos espera con Dell, Intel, etc. Morgan Stanley bajó su estimación en los números de Nortel, JDS Uniphase, Tellabs y Sycamore Networks, pero más que la reducción, lo que asustó fue la afirmación de los analistas que no se ve ninguna evidencia de recuperación próxima. Alcatel, que había anunciado el martes la decisión de suspender la fusión con Lucent ante gastos que derivarían en una pérdida de 2.570 millones de dólares, fue castigada tras anunciar que aun suspendiendo la operación, las ganancias del negocio de telecomunicaciones caerían este año.

Todas y cada una de estas justificaciones es fácilmente entendible, pero ninguna de ellas, ni todas juntas, alcanzan para justificar el derrumbe que tuvo ayer el mercado. No sólo quedó el Dow debajo de la línea "mágica" de los 11.000 puntos, sino que el NASDAQ acumuló con su tercera merma consecutiva una caída de 10 por ciento, que disminuye significativamente la suba de casi 40 por ciento que había logrado en los anteriores 45 días. Lo que resultó tal vez una señal aun más preocupante fue que el extremo largo de las curva de tasas (treasuries a 10 y 30 años) cayó de manera significativa, rompiendo una suba de cinco días consecutivos, reflejando la búsqueda de seguridad, especialmente para períodos largos. Con el informe de desempleo difundiéndose el viernes, para hoy no se esperaba nada distinto a ruedas anteriores.

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