Anoche, el gobierno lo consideraba como la confirmación de la negociación conjunta de Brasil y la Argentina de sus respectivas deudas. Lo cierto es que Lula habló con Bush sobre la situación del país ante el FMI, en 15 minutos de conversación en la que, además, trataron la crisis en Haití. "Si bien el presidente Bush se mostró simpático, no fue más allá de eso", dijo en Brasilia el portavoz de Lula sobre lo conversado por la Argentina. También Lula habló con Aznar. Hábil, el brasileño busca, más que nada en estos contactos, consenso para que la obra pública no sea computada como gasto por el directorio del FMI. Lo de la negociación conjunta de Brasil y la Argentina de sus deudas sigue siendo un deseo oficial.
Brasilia - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, dialogó ayer por teléfono con su colega norteamericano, George W. Bush, para ofrecerle su colaboración -incluso con tropas-en la reconstrucción de Haití y para respaldar a la Argentina en sus tratativas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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Así lo informó ayer el vocero del presidente, André Singer, quien indicó que «el presidente Bush se mostró simpático a la ponderación del presidente Lula sobre la Argentina, pero no fue más allá de eso».
El presidente brasileño pidió también a Bush que tenga en cuenta «la recuperación económica de la Argentina, que ha manejado con seriedad y responsabilidad la conducción de sus políticas públicas».
Lula también dijo a su colega estadounidense que su país quiere que el Fondo Monetario Internacional deje de considerar las inversiones públicas como gastos en el cálculo de las metas de superávit fiscal primario, algo que la propia entidad ahora acepta. «El presidente solicitó que los representantes de Estados Unidos en el FMI apoyen un cambio en el método de acuerdos contingentes del FMI con los países de América latina», dijo Singer. Según el vocero, Lula ya conversó sobre ese asunto con el presidente del gobierno español, José María Aznar, y lo hará con los gobernantes de Francia, Alemania y Gran Bretaña. Precisamente éste sería el aporte de Brasil a la negociación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional. Lejos está entonces que se firme una suerte de «club de deudores» como desde el gobierno local se insistió con la negociación conjunta de los dos países.
• Reacción
El anuncio de una negociación conjunta con Brasil generó inmediatamente una reacción negativa desde la Cancillería de ese país ya que afectaba seriamente su relación con organismos internacionales, y no menos importante aún, podía impactar negativamente en los mercados de haber sido cierta. Concretamente los precios de los títulos brasileños ignoraron los trascendidos efectuados por el gobierno argentino durante este fin de semana, descartando o dando poca validez de esta manera a la posibilidad de que se genere una negociación conjunta.
La posibilidad de que se hubieraconcretado ese «club de deudores-» inmediatamente hubiera generado una corrida en los papeles de la deuda brasileña por la diferente situación de los países. La Argentina, ya con dos años de cesación de pagos, aún no logra mantener un diálogo serio con los acreedores mientras que Brasil sigue con riesgo-país en baja, en especial tras el fuerte apoyo recibido por el titular del Fondo Monetario, Horst Köhler, durante el fin de semana.
¿Servirá la comunicación de Lula con Bush para asegurar la aprobación del FMI a las metas del acuerdo argentino? Todo indica que ayuda, pero que la decisión final será función de otros temas como los avances en el proceso de reestructuración de la deuda prometidos por Roberto Lavagna al G-7 hace 30 días.
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