1 de julio 2002 - 00:00

Malo: estiman fuerte caída (de hasta 20%) del consumo

Siete de los principales estudios económicos del país siguen manteniendo pronósticos negativos para la segunda mitad del año. Estiman que la inflación rondará 80% este año, pero con una caída del consumo privado de 20%. Los más pesimistas señalan que hay 65% de probabilidades de que haya una hiperinflación, en tanto que los "optimistas", 35%. La inversión caería entre 27% y 49%. Paralelamente, las últimas mediciones sobre la confianza de los consumidores revelaron que sólo 28 de cada mil consumidores son optimistas respecto de la situación presente y futura de la economía. En junio, sólo 1,7% de los encuestados manifestó tener pensado adquirir bienes durables, como electrodomésticos, casas o autos.

Malo: estiman fuerte caída (de hasta 20%) del consumo


























En los seis meses que restan para terminar el año, la economía se debatirá entre terminar 2002 con los peores indicadores de la historia o, directamente, entrar en un caos terminal. Así lo indican los pronósticos elaborados por las principales consultoras económicas: lo mejor que se puede esperar este año es que la economía caiga entre 11,7% y 16,6%, mientras que el escenario alternativo es el caos, con hiperinflación y un deterioro ilimitado en todos los indicadores macroeconómicos. A este último escenario, dramático, los economistas ya le asignan probabilidades de ocurrencia que llegan a 65%.

•Prudencia

Ambito Financiero reunió los pronósticos de siete de los estudios económicos más consultados del país. Desde IBCP, Adolfo Sturzzeneger y Julio Piekarz señalan que ya hay 65% de probabilidades de entrar en una híper, mientras que desde Fundación Mercado y el CEMA estiman que hay 50% de probabilidad de llegar a esa situación. Menos pesimistas, el IERAL de Fundación Mediterránea y el CEB (Centro de Estudios Bonaerense) creen que todavía las probabilidades son de 30%, aunque sin acuerdo con el FMI y sin plan económico ese porcentaje va en aumento.

Pero a la hora de dar a conocer las proyecciones, por el momento prima la prudencia, y nadie quiere dar datos que puedan convertirse en una especie de profecías autocumplidas y precipitar al país hacia el abismo. Por eso, si bien ningún especialista descarta llegar a escenarios de caos, todos prefieren dar a conocer los números más optimistas que hoy por hoy se puedan proyectar.

Según pronósticos de Fundación Mediterránea y el CEB, la Argentina terminará 2002 con un récord de desempleo de 26,7%, una tasa incluso más alta que la que se conocería en mayo. En el mejor de los casos, esa tasa podría ser de 20%, según estima el CEMA. Pero en el medio, el resto de las consultoras proyecta tasas de entre 22% y 25%.

Nadie cree que el dólar pueda bajar de los niveles actuales, y en cambio, lo mejor que puede esperar la Argentina es llegar a diciembre con un dólar a $ 4,5. Para
Ferreres y el CEMA, el valor podría superar los $ 5.

Con esas cifras, los pronósticos de inflación, a pesar del desaceleramiento en el ritmo de aumento en mayo, se mantienen en los niveles proyectados a principio de año: para
Fundación Capital será de 100%, el CEB estima 88%, CEMA 120%, IBCP 98% y Ferreres, Fundación Mercado y IERAL proyectan 90%. Para los precios mayoristas, el nivel más alto es proyectado por IBCP (226%), mientras que el nivel más bajo lo estima el CEB en 124%. A pesar de la devaluación, no está claro que las exportaciones repunten y si lo hacen, los valores esperados son demasiado modestos como para compensar la dura caída del consumo interno (que según los privados estará entre 11,5% y 21,2%) y de la inversión, que sufrirá caídas pronosticadas entre 27% y 48,9%. Si bien Fundación Capital espera que las exportaciones repunten 4,7% y Ferreres 3%, Fundación Mercado directamente no cree que crezcan, mientras que IBCP estima una caída de 4,1%. Sin embargo, ante el derrumbe de las importaciones, que caerían entre 25% y 60%, según los pronósticos, la Argentina tendrá hacia fin de año un saldo comercial positivo que en el peor de los casos sería de u$s 10.000 millones y en el mejor, de u$s 17.672 millones.

•Cuenta corriente

A pesar de este saldo, y como no hay prácticamente pagos de intereses de la deuda, el balance de cuenta corriente también será superavitario (se estiman un superávit de entre u$s 3.000 millones y u$s 14.518 millones) y las reservas continuarán cayendo. Para el CEMA, a fines de diciembre las reservas serán de u$s 6.000 millones, mientras que Fundación Mercado estima que es probable que se consiga crédito para reforzar las reservas y se pueda llegar a fin de año con un nivel de u$s 9.000 millones.

La situación fiscal, que es uno de los factores que ha llevado a la actual crisis,
seguirá sin resolverse este año: los especialistas estiman que el rojo sólo de la Nación podría ascender a $ 6.000 millones. Así lo indican tanto el IERAL como IBCP. Según esta última entidad, si también se computa el desequilibrio provincial, se estaría en presencia de un déficit superior a los $ 10.000 millones, con lo cual este año la emisión monetaria ascendería a $ 11.500 millones. Más optimistas, Fundación Capital estima un rojo fiscal para el Estado (sin incluir provincias) en $ 3.000 millones, Ferreres de $ 2.300 millones y Fundación Mercado de $ 3.500 millones.

¿Cuándo saldrá el país de la recesión?
Por ahora, esta salida parece lejana. Para el director de IBCP, Julio Piekarz, «cuando se revierta la salida de capitales», pero «ello no ocurrirá este año y difícilmente en el primer semestre de 2003». Tampoco desde el estudio Ferreres ni desde el CEMA ven perspectivas de recuperación por el momento. Para Camilo Tiscornia (Ferreres), «la recuperación depende de un conjunto de reformas estructurales que no se darán en el corto plazo» y sólo prevé alguna mejora en «sectores ligados a la exportación o a la sustitución de importaciones». En cambio, el economista Dante Sica, director del CEB, cree que «en el último trimestre del año estaremos llegando al piso con probabilidades de recuperación en los primeros seis meses de 2003».

Todos creen que para crecer hay que recuperar el sistema financiero. Pero no está claro que eso pueda ocurrir en los próximos meses.
Los economistas del IERAL anticipan que llevará al menos cinco años recuperar la confianza, para el CEB el tiempo será de por lo menos tres años, mientras que Dardo Ferrer, economista de Fundación Mercado, cree que el sistema tardará 18 meses en reacomodarse.

Dejá tu comentario

Te puede interesar