Malo: la Argentina es menos competitiva que hace 40 años
-
Las expectativas de los industriales no mejora: menos del 4% prevé aumentar el empleo de acá a mitad de año
-
La confianza de los supermercadistas cayó a mínimos en seis meses: acusan problemas de demanda y financiamiento
Lamentablemente, la Argentina no sólo es menos competitiva hoy que hace 40 años, sino que además casi no tuvo ganancias de competitividad durante los 10 años de convertibilidad a pesar del "guitarreo" permanente en el sentido contrario.
Así como del dicho al hecho hay un largo trecho, desde la teoría hacia la práctica, también. Por eso, la literatura sobre econometría aplicada a los problemas de sostenibilidad de los tipos reales de cambio es usual que mida la competitividad de una economía como la diferencia en las tasas de crecimiento del producto industrial por obrero ocupado de la economía en cuestión respecto de economías con las cuales comercia ponderada por el peso del comercio que cada una tiene.
Cuando se hace un análisis de estos números para la Argentina en los últimos cuarenta años, se llega a las siguientes conclusiones:
1) Hoy somos menos competitivos en 2,9% que hace 40 años, algo así como que haberles dado computadoras a los argentinos fue lo mismo que dárselas al "hombre mono", que usaría la pantalla del monitor para ver cómo le queda el taparrabos, pero jamás para hacer un click en Internet.
2) Los cuarenta años que van desde 1960 hasta 2000 presentaron crecimiento en la primera (los ´60 con 12,7%) y última década (´90 con 6,6%) y caída por dos décadas de manera continuada, la del ´70 (-9,8%) y la del ´80 (-13,6%). Los ´60 fueron los años del desarrollismo que comenzó a finales de la década del 50 con los grandes planes de Frondizi, que se caracterizaron por la gran incorporación de capital de las empresas internacionales en el marco del plan de sustitución de importaciones (típico caso de crecimiento de la productividad por obrero gracias a la incorporación de capital) y que además de algunas cosas buenas, hubo otras muy malas que sirvieron para profundizar el capitalismo corporativo, prebendista y populista (el gasto público explotó, subió 53% en dólares entre 1961 y 1970) que ya venía desde hacía muchas décadas, y los ´90 fueron los años de la "burbuja" llamada convertibilidad.
Hiperinflación
La década del '70 fue la del Rodrigazo, Isabelita, el Proceso. No alcanzan las palabras para explicar el desastre que fueron esos 10 años. Obviamente que alcanzan menos para describir los ´80. Ahí tuvimos la hiperinflación. Con ese dato está todo dicho y más aún, durante esa década, la competitividad experimentó los mínimos niveles históricos: 1985 y 1989.
3) Supongamos que nos queramos poner del lado de algún trasnochado que sea fanático (si es que todavía queda alguno) de lo que se hizo durante los 10 años de convertibilidad y quitamos así a la nefasta década del ´80 de la serie. Obtenemos entonces un nuevo año 2000 (2000´ en el gráfico adjunto) sin la caída de los ´80. Aun en este caso, 2000 estaría por debajo de 1970 (20 años atrás) en 5,6%. Sin duda y a pesar del voluntarismo de muchos, la performance competitiva dentro de la convertibilidad fue muy pobre, porque no sólo no alcanzaron para recuperar las pérdidas de competitividad de las 2 décadas anteriores, sino que además no se recuperaron ni las pérdidas de competitividad de los '70 (la menos peor).
4) Dentro de la convertibilidad (cuarto trimestre de 2000 contra primero del '91), las ganancias de competitividad son de la insignificante cifra (teniendo en cuenta la "orgía" de entrada de capitales, privatizaciones, "take over" de empresas extranjeras, etc.) de 5,5%, lograda entre el cuarto trimestre de 1991 y el primero del mismo año cuando la competitividad creció 8,6%. Desde ahí en adelante (ya han transcurrido 9 años), la competitividad viene "ciclando" entre 1,8% y -3,7% respecto del nivel del cuarto trimestre de 1991. En particular en 2000, la caída fue de 2,8%, respecto de dicho trimestre.
5) Los últimos 2 años y medio (segundo trimestre del '98 hasta el cuarto de 2000) han sido los peores desde que se puso en marcha el plan de convertibilidad. La competitividad se derrumbó 4,4%, caída que es mucho más profunda de lo que ocurrió durante el tequila cuando cayó 2,8% entre el tercer trimestre de 1995 y el cuarto de 1995.
Los resultados mostrados antes son espeluznantes, pero son peores todavía si se tiene en cuenta que el tipo real de cambio se atrasó 87% (cuarto trimestre de 2000 respecto del primero de '91) desde que se puso en marcha el 1x1. Es como si hubiéramos estado presenciando una pelea entre Pulgarcito (las ganancias de competitividad) y el gigante Goliath (el atraso cambiario).
¿Por qué semejante asimetría entre el atraso cambiario y la competitividad?
Entre muchas, habría que resaltar la poca apertura de la economía, que es el Mercosur. No se puede mejorar demasiado compitiendo con un par.
Para ser grande en serio, hay que competir con los grandes. Otra causa es la política fiscal que nos llevó en 2000 a la cesación de pagos de la cual salimos gracias al blindaje y atrasó el tipo de cambio de manera fenomenal durante la convertibilidad.
No se entiende entonces la vehemencia con la que el gobierno muestra el blindaje como un premio, cuando en realidad es un salvavidas (¿de plomo?) para financiar el mayor déficit fiscal contemplado en la nueva Ley de "Irresponsabilidad" Fiscal con lo que atrasaremos más todavía el tipo de cambio y la tibieza con la que hasta ahora mira al ALCA.




Dejá tu comentario