15 de noviembre 2004 - 00:00

Mañana deuda a todo o nada

El juez Thomas Griesa debe decidir mañana si frena o no la oferta argentina a bonistas. Hay preocupación en el equipo económico por este fallo, ya que puede obligar a que todo el proceso pase para enero. La semana pasada, hubo presentaciones adicionales de acreedores. Puntualmente, un nuevo fondo " buitre" contra la Argentina trata de impedir el comienzo de la operación que, en teoría, debe iniciarse en dos semanas. Este miércoles, probablemente, Lavagna dé a conocer los detalles del road show que harán en EE.UU. y Europa. Pero el ministro ya da por perdido lo que pueda suceder en Italia y en Japón con la oferta. Demoró innecesariamente varias semanas el proceso y ahora no tiene margen para cumplimentar todos los trámites legales para que se inicie la propuesta en esos países. El jueves, Lavagna viajaría a Alemania -podría ser reemplazado por el secretario de Finanzas, Nielsen, a último momento-para participar de la cumbre de ministros del Grupo de los 20. Obviamente, la situación del default argentino ocupará buena parte de las discusiones de este foro al que se acude sin avances serios con los bonistas.

Thomas Griesa
Thomas Griesa
A dos semanas del comienzo del canje de deuda con bonistas, el dato que más preocupa al gobierno no pasa ya por la aceptación de la propuesta, sino por una decisión judicial que podría demorar el proceso.

Mañana, el juez estadounidense Thomas Griesa, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, deberá tomar una resolución que podría paralizar
la operación.

Aunque en el Palacio de Hacienda estiman que es improbable que la Justicia norteamericana postergue el inicio del proceso, hay expectativa por la decisión de Griesa que ya en causas anteriores falló en contra de la Argentina.

Esta semana tiene además otros aspectos definitivos para el canje de deuda. La Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) aprobaría antes del viernes la propuesta con los nuevos bonos por emitirse presentada por el gobierno. El equipo económico dará a conocer -probablemente el miércoles-los detalles del «road show» en el que presentará la oferta entre bonistas locales y extranjeros.

Paralelamente, Roberto Lavagna viajaría a Alemania el jueves por la tarde, donde tiene previsto participar de una cumbre de ministros del G-20. Aunque fuentes de Economía aseguran que «en su lugar podría ir el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen», ya que el ministro deberá permanecer en el país para recibir al presidente de China y la delegación de empresarios de ese país que buscan hacer negocios en la Argentina.

• Detalles

El funcionario que finalmente viaje a Alemania dará detalles adicionales sobre los lineamientos de la oferta de canje plasmados en el prospecto final que se presentó ante las autoridades financieras de Estados Unidos, Alemania, Italia y Luxemburgo. En esa cumbre también se analizarán cuestiones vinculadas con el mercado cambiario y participarán ministros de Francia, Japón, Sudáfrica, Australia, Alemania, Corea del Sur, Turquía, Brasil, India, México, Gran Bretaña, Canadá, Indonesia, Rusia, Estados Unidos, China, Italia y Arabia Saudita.

Esta semana Lavagna también definirá la presentación de la oferta en Japón
, la cual por el momento no se hizo porque aún «no están dadas las condiciones debido a cuestiones locales de ese país asiático», dijeron fuentes de Economía.

Con relación a Italia, el equipo económico no esperará la aprobación del ente regulador del mercado para lanzar el canje que fue presentado el 29 de octubre y que, según Lavagna, luego de los 30 días previstos para este proceso, debería estar habilitado el 29 de noviembre próximo.

Todos los miembros del equipo económico están dedicándose a fondo a definir los pasos del road show, incluido el subsecretario de Financiamiento,
Sebastián Palla, que ya retornó de su luna de miel en México.

En el gobierno siguen confiando en que la adhesión al canje orillaría 70% con la aceptación de los bonistas locales y los de Estados Unidos.
La oposición más fuerte se da en Italia y Alemania, donde los bonistas estudian distintos mecanismos judiciales para intentar trabar el proceso de reestructuración.

Según el prospecto final presentado el 1 de noviembre, el monto de endeudamiento por reestructurar llega a u$s 81.800 millones e incluye el incentivo de pago de alrededor de u$s 1.100 millones por el reconocimiento de intereses desde diciembre de 2003. Asimismo, se unificó la fecha de emisión de bonos al 31 de diciembre de 2003 por lo que se reconocieron en forma automática intereses en torno a los u$s 1.100 millones.

Dejá tu comentario

Te puede interesar