Mantega: "Brasil tiene muchos buenos problemas para resolver"

Economía

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó que Brasil tiene "muchos buenos problemas para resolver". Además dijo que combatirá la inflación y la fuerte apreciación de la moneda brasileña, para impedir el llamado "mal holandés", que ocurre cuando un país se especializa en exportar materias primas y destruye su sector manufacturero.

Mantega citó el exceso de capital externo, la falta de mano de obra calificada y el recalentamiento de la demanda como los desafíos que tiene la economía de ese país. "Estamos sufriendo ataques especulativos", sostuvo.

"No podemos permitir esa sobrevalorización del cambio, causaría el llamado 'mal holandés', o sea, Brasil quedaría especializado en la exportación de commodities y tendría una atrofia en el sector productivo manufacturero. Eso no será permitido", afirmó Mantega en una comparecencia ante el Senado.

"Tenemos que tener una acción cambiaria fuerte", alertó el ministro, que atribuyó la apreciación del real, entre otros, a la masiva entrada de capital de corto plazo atraído principalmente por las altas tasas de interés.

"Un exceso de capitales especulativos causa problemas: provoca la sobrevalorización del real que perjudica a la economía, al sector exportador y el manufacturero, y alimenta la guerra del cambio", afirmó.

El ministro acuñó hace un año la expresión "guerra cambiaria" referida a políticas de países, como Estados Unidos o China, que mantienen sus monedas a un valor bajo. "Los países que tienen su cambio depreciado artificialmente tienen ventajas con el comercio con Brasil", denunció.

"El 'mal holandés' ya se instaló" en Brasil, protestó el senador opositor socialdemócrata Aloysio Ferrreira. El real brasileño ganó 100% frente al dólar en los últimos ocho años, y en 2011 ya acumula una apreciación de casi 5,5%, con tendencia a continuar por la misma senda.

Mantega también garantizó a los senadores que se tendrá cuidado con la inflación: "Puedo garantizar que la inflación permanecerá dentro de los parámetros" de la meta oficial, dijo, y también señaló que el gobierno adoptará "las medidas necesarias" sin estrangular el crecimiento. La inflación brasileña acumula 2,4% en los tres primeros meses del año y 6,3% en doce meses, muy lejos del centro de la meta del gobierno de 4,5%, y peligrosamente cerca del margen de tolerancia oficial que llega a 6,5%.

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