El precio del petróleo bajó 10,5% ayer, y cerró a 31,67 dólares por barril. Está ahora más de 6 dólares por debajo de la cotización de hace una semana. Los operadores están apostando a una incursión rápida y exitosa de EE.UU. en Irak y, por lo tanto, ven desaparecer el sobreprecio por efecto de la guerra, que fue lo que influyó en las cotizaciones de los últimos meses. El mercado se anticipa siempre: compra antes y vende con la noticia. Pero podría haber otras causas circunstanciales y registrarse subas en las próximas jornadas. Ayer habría influido una nota de "The New York Times", según la cual Arabia Saudita tiene disponible una reserva de 50 millones de barriles para afrontar las dificultades que podría provocar el conflicto bélico.
El precio del petróleo se derrumbó ayer en el mercado de Nueva York, con un descenso de 9,33%, lo que demuestra el convencimiento de los operadores de que el presidente George W. Bush cumplirá su amenaza de invadir Irak y de que la guerra culminará con una rápida victoria estadounidense. El precio del West Texas Intermediate, de referencia en EE.UU. y la Argentina, cayó 3,26 dólares para entrega en abril y cerró en 31,67 dólares por barril, después de haber bajado 45 centavos el lunes, cuando cotizó a 34,93 dólares, de modo que la baja acumulada en dos sesiones es de 10,5 por ciento. El dato es llamativo porque hace pocos días, en los momentos en que se especulaba que la guerra era inminente, el precio llegó a rozar 40 dólares, y el cierre más alto fue de 37,78 dólares a principios de mes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Aparentemente, el mercado cree firmemente que la guerra va a terminar rápido», indicó un analista, quien definió el comportamiento de los operadores como «un caso extremo de comprar por el rumor, vender ante el hecho». Otro observador afirmó: «Parece que la prima de guerra se evaporó cuando el conflicto ni siquiera comenzó».
Según los analistas internacionales, la caída de los precios del crudo sólo se explica por las especulaciones sobre Irak. «No hay ninguna ola de productos (gasolina o productos destilados) que llegue al mercado», para explicar la baja, dijo un experto que estima que será inevitable una corrección.
Otras fuentes atribuyeron fuerte impacto en la cotización de ayer a un artículo aparecido en «The New York Times», según el cual Arabia Saudita creó una reserva de casi 50 millones de barriles que prevé utilizar para compensar eventuales perturbaciones en las exportaciones iraquíes.
Según se afirma, los sauditas probablemente pondrán bastante crudo en el mercado, para evitar que los grandes países importadores usen sus reservas estratégicas. En apariencia, el uso de esas reservas tiene mucho efecto sobre el mercado, en especial porque se vuelcan grandes volúmenes. Por eso, Arabia Saudita pretende que la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) se encargue de garantizar el suministro.
Dejá tu comentario