Aerolíneas Argentinas designó al Banco Galicia para que le busque socios locales que quieran tener en conjunto hasta 15% de la empresa. Así lo informó en España Antonio Mata, director ejecutivo de la línea aérea, quien agregó que en una segunda etapa -tal como estaba previsto originalmente- intentarán colocar 30% de sus acciones en la Bolsa. Cabe apuntar que las declaraciones del empresario son un nuevo capítulo en su guerra declarada con Ricardo Cirielli, subsecretario de Transporte Aerocomercial y secretario general en uso de licencia de APTA, uno de los gremios que actúan en el mercado aéreo. Hace diez días, su actual «uno», Carlos Pappalardo, denunció un « vaciamiento humano y material» de Aerolíneas ante el ministro de Trabajo y el embajador de España. En el mismo comunicado, alertaban sobre «una eventual venta de la empresa, la cual, de concretarse, daría la razón a APTA acerca de la complicada situación por la que atraviesa».
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El vocero de la aérea había confirmado que, de no modificarse la relación entre Aerolíneas y el gobierno, el Grupo Marsans -que hoy controla la transportadora- pondría en venta la empresa. Esa relación se modificó de manera radical la semana pasada, luego de una reunión de Aerolíneas con Néstor Kirchner, el ministro Julio De Vido y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime. En esa reunión, el Presidente le preguntó a Mata en forma directa si era verdad que se iban del país; el empresario respondió que, de no desbloquearse la impugnación de sus dos últimos balances sobre la base de cuestiones formales, efectivamente pondrían en venta la empresa, porque eso les impedía salir a la Bolsa y así fondearse.
La salida al mercado bursátil, es obvio, resulta crucial para la aerolínea en virtud de que la SEPI (la empresa encargada de administrar las participaciones del estado español en compañías privadas) ya casi terminó de desembolsar el subsidio otorgado a Marsans, de unos u$s 800 millones, para que le «sacara de las manos» Aerolíneas. De hecho, según declaraciones recientes de funcionarios de esa entidad, sólo restaría entregar unos u$s 30 millones del monto comprometido.
• Diferencia
Por eso, y para poder competir no sólo en el mercado internacional, sino ahora también en el de cabotaje -con la llegada de la chilena LAN- y, sobre todo, renovar su ya añosa flota, debe buscar socios que lo acompañen. La diferencia con la intención esbozada hace algunas semanas es que ya no se plantea ceder el control de la empresa.
La idea expresada ayer por Mata es buscar inversores que no tengan más de 2% o 3% del capital cada uno, y que deberían comprometerse a permanecer como accionistas al menos durante tres años.
Asimismo, en cuanto el Estado argentino levante las impugnaciones sobre los estados contables de Aerolíneas de 2002 y 2003, iniciarían los trámites para colocar 30% del capital en los mercados bursátiles de Buenos Aires, Madrid y Nueva York. En este caso, los elegidos para la colocación serían un banco estadounidense y otro británico, según una fuente de la empresa aérea. Por su parte, fuentes del Galicia admitieron que la entidad local participará en la colocación de las acciones de Aerolíneas Argentinas, aunque sin convertirse en accionistas de la empresa.
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