12 de marzo 2003 - 00:00

Más confianza: cae 13% en un mes riesgo Brasil

Los inversores internacionales mantuvieron ayer la presión compradora sobre el principal título de la deuda externa brasileña, el C-Bond, que cerró en los máximos del día, derrumbando la tasa de riesgo-país por debajo de los 1.150 puntos básicos.

Según el banco JP Morgan Chase, el C-Bond subió ayer más de 0,76 por ciento, siendo negociado a 76,34 por ciento de su valor nominal. Con el nivel alcanzado ayer, el riesgo-país de Brasil cayó a los mínimos del día, finalizando en 1.134 puntos básicos, lo que implica una disminución de 1,90 por ciento.

En los últimos treinta días, la prima de riesgo cayó más de 13 por ciento.


• Flujo positivo

Los analistas venían advirtiendo cierto flujo positivo de inversiones sesgadas hacia los activos externos brasileños, que siguen operando en alza. Este proceso comenzó un mes atrás y se profundizó en las últimas semanas.

Prueba de ello es el dato que brindan los economistas del Banco Itaú, que sostienen que «en la semana anterior al carnaval (20 al 27 de febrero), los fondos estadounidenses que invierten en renta fija emergente tuvieron la mayor captación desde noviembre de 1988».

Este flujo de inversiones hacia la deuda brasileña está explicando que el riesgo-país continúa convergiendo hacia los 1.000 puntos básicos. Cabe señalar que la caída en la prima de riesgo-país no fue mayor, debido a la baja de las tasas de interés en Estados Unidos como consecuencia de la incertidumbre sobre la economía americana. De modo que esto amortiguó la baja del spread (diferencial entre la tasa americana y la de Brasil).

«Cuando las expectativas en los Estados Unidos mejoren, el riesgo brasileño podrá acompañar pari-passu la mejora en los títulos de la deuda brasileña», afirman en el
Itaú.

Precisamente impulsando este optimismo se encuentra el flujo de capitales para los mercados emergentes.

La elevada liquidez y los bajos rendimientos disponibles en las economías desarrolladas son los que están haciendo que los recursos fluyan para los activos brasileños que, dadas las buenas expectativas en relación con el gobierno de
Lula Da Silva, se tornan relativamente atractivos.

• Incertidumbre

«Es importante notar que el optimismo está sustentado en un momento de alta incertidumbre en el escenario internacional. Si el gobierno continúa mostrando disposición para pasar las reformas estructurales, el optimismo podrá continuar inclusive durante la guerra», agregan.

La demanda sobre activos externos brasileños fue acompañada, además, por una ola de recomendaciones y buenas notas de parte de varios bancos de inversiones internacionales y de algunas calificadoras de riesgo. Instituciones como
Goldman Sachs, JP Morgan y Merrill Lynch, por ejemplo, mejoraron la participación relativa de los bonos brasileños sobre la cartera recomendada, mientras que la calificadora Fitch brindó un reporte positivo de las perspectivas de la deuda brasileña.

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