En una presentación ante la Comisión de Defensa de la Competencia, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), reclamó por la venta de PeCom Energía a Petrobrás.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La asociación empresaria advirtió sobre las consecuencias para la actividad energética en la Argentina por la posición dominante que asumiría Petrobrás. «El sector eléctrico en su totalidad pasará a ser controlado por extranjeros», señaló ADIMRA.
Agrega que «mientras el resto de los participantes extranjeros de este mercado son privados, el caso de Petrobrás es aun más grave ya que esta empresa es controlada por el Estado brasileño».
«El control por parte de ese Estado de activos estratégicos para nuestro país como Transener, Edesur y Transportadora de Gas del Sur (TGS) -agrega- generará no sólo perjuicios en el sector energético, sino que también tendrá un impacto negativo en industrias relacionadas debido a que Petrobrás aplicará la política de 'compre brasileño', resultando en contratación de empresas brasileñas y generación de puestos de trabajo para profesionales brasileños.»
Para la asociación empresaria, otro agravante consiste en que «los sistemas de abastecimiento de electricidad y gas de la Argentina están interconectados con los de Brasil. El control que el Estado brasileño ejercerá a partir de ahora sobre los recursos energéticos argentinos será peligroso para nuestro sector energético. Una vez que estos activos estratégicos para la Argentina estén controlados por Brasil, esa nación podrá abastecer su demanda insatisfecha independientemente de que en la Argentina ocurran desabastecimientos como consecuencia de ello», expresa el comunicado de ADIMRA.
Señala que el potencial desabastecimiento «en la Argentina no es una fantasía y en Brasil ya es una realidad». «Petrobrás -dice ADIMRA- podrá optar por exportar a Brasil la totalidad de su generación de electricidad producida en la Argentina (que representa 7% de la producción de nuestro país). Lo que es peor, lo hará a precios pesificados (muy por debajo de los precios internacionales), ya que el Estado brasileño también controla la demanda a través de su participación en Electrobrás. Esa 'triangulación' llevaría a que las divisas generadas por estos recursos naturales no renovables nunca ingresarían en las arcas del Banco Central.»
Explican que de concretarse esta situación, «se daría la paradoja de que la energía producida en la Argentina sea usada para 'subsidiar' a la industria brasileña, con la que competimos en el Mercosur».
ADIMRA pidió al gobierno que «intervenga en defensa de los intereses nacionales, vetando parcialmente la transferencia de los activos de PeCom del sector eléctrico y del transporte de gas a Petrobrás. En estos momentos en los que uno de los temas más resonantes del debate político son las tarifas de los servicios públicos, se hace más evidente que estas empresas deben quedar en manos de empresarios argentinos».
Dejá tu comentario