Desde Alemania y Estados Unidos se están produciendo las sentencias contra el país por el default. Era previsible. Ayer puntualmente, el juez Griesa aprobó una decisión sobre garantías de bonos Brady.
Acreedores en Alemania consiguieron embargar la suma de 361.233 euros. Pese al monto poco significativo -en relación con los u$s 24.000 millones que no ingresaron al canje- el caso muestra hasta dónde se buscan activos del país: lo embargado eran pagos efectuados antes del default a inversores en bonos que nunca los retiraron (por fallecimiento u otra razón) y que, tras un plazo de prescripción, retornan a cuentas oficiales.
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Pero, sin dudas, lo más importante en cuanto a demandas por el default pasa por la audiencia y decisión de la Cámara de Apelaciones en Nueva York por un pedido de embargo -lo aceptaron en primera instancia- que hicieran fondos «buitre» por u$s 105 millones al momento de cancelar totalmente el país en enero la deuda con el Fondo Monetario. El próximo martes 9 se decidirá si prospera esa demanda en la cual abogados de la Argentina del estudio Cleary Gottlieb están ya ultimando la presentación. Fuentes del equipo económico señalaron que «por tratarse de reservas internacionales del Banco Central (las que se utilizaron para girar a la cuenta del Fondo Monetario) no debe prosperar la demanda contra la Argentina. La ley internacional es clara al respecto». De todas maneras, siempre persisten dudas hasta que se conozca la decisión final a adoptarse por la Cámara de Apelaciones, en lo que será sin dudasel evento más relevante en materia legal desde que se cerró el canje de la deuda.
Paralelamente ayer el juez Griessa decidió otro embargo al país, en este caso relacionado con la garantía de los bonos Brady (Par y Descuento) que estaba constituida en títulos del Tesoro norteamericano. En marzo del año pasado Guillermo Gleizer, abogado de bonistas, pidió para sus clientes el embargo de los intereses que generó esa garantía.
Ese dinero, que podría llegar a ser mayor a los u$s 6 millones, no sería parte de la garantía y por ende no pertenecería a bonistas y sí al gobierno argentino.
Paso siguiente
También en marzo CVI (Capital Venture Internacional) pidió el embargo por el total de las garantías de los Brady. Inicialmente el juez Griesa rechazó el reclamo por entender que ese dinero era de los beneficiarios de los Brady. La Corte de Apelaciones el 23 de marzo pasado decidió que «todo lo que se sospeche que sea de la República Argentina debe ser embargado en relación con los Brady». El juez Griesa ayer no pudo ignorar esa decisión y concedió los embargos. El paso siguiente de los acreedores es solicitar lo que se denomina en la jerga legal un «discovery», para poder ver la contabilidad del Citibank y la Reserva Federal de Nueva York y determinar el monto final.
Las demandas en Alemania las está presentando el representante de bonistas Ralf Koch (ya obtuvo 30 resoluciones judiciales). Hasta en 2004 intentó embargar una laptop del entonces secretario de Finanzas Guillermo Nielsen, que estaba en ese país definiendo la oferta. En Estados Unidos también están avanzando reclamos de pequeños bonistas a través de Dreier LLP, que representa a tenedores de deuda de más de u$s 5.000. Un dato adicional: a todos los estudios legales que presentaron demandas contra la Argentina, el juez Griesa les aseguró que estudiaba dar más sentencias en el corto plazo.
Desde Alemania y Estados Unidos se están produciendo las sentencias contra el país por el default. Era previsible. Ayer puntualmente, el juez Griesa aprobó una decisión sobre garantías de bonos Brady.
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