Estados Unidos confirmó el viernes, a través del vice representante comercial del gobierno de George W. Bush, que está dispuesto a negociar la apertura de los mercados agropecuarios norteamericanos, a cambio de un compromiso por parte de la Argentina de apoyar el inicio del Area de Libre Comercio (ALCA) en 2005. Como contraoferta, el gobierno de Néstor Kirchner a través del subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, propuso que el primer listado de productos que sean considerados por Estados Unidos para negociar dentro del proyecto del ALCA, y que podrían ingresar sin aranceles a los Estados Unidos, incluya varios de los considerados clave para la economía del país. Entre otros, se mencionan la soja, los lácteos y los quesos. Sólo con esa alternativa concreta, la Argentina estaría dispuesta a ingresar en algún tipo de conflicto comercial con Brasil, país que mantiene una posición inflexible en las negociaciones con el ALCA.
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Por el lado de la apertura de bienes y servicios, la Argentina le aseguró el viernes a Allgeier que está dispuesto a incluirlos en las negociaciones; siempre y cuando haya una oferta «generosa» por parte de EE.UU. en su política de apertura agrícola y en la desarticulación de su sistema de subsidios.