Dólar: el "liqui" volvió a bajar y la brecha con el oficial se redujo a 59%

Economía

La buena noticia para el peso fue que el real alcanzó su mayor valor en un mes, con lo que logró borrar las caídas de agosto.

El contado con liquidación (CCL) retrocedió 4,4% y se ubicó en $123,81, valor más bajo desde el 5 de agosto. Sin embargo, los analistas consideran que lo que suceda con los dólares financieros no será una referencia valedera hasta la semana que viene, cuando comiencen a operar los nuevos bonos que surgen del canje de ley local. Hasta entonces, el volumen es extremadamente bajo debido a la falta de vehículos de dolarización, dado que el más común era el Bonar 2024, que en su gran mayoría fue entregado por los inversores a cambio de nuevos títulos.

En ese contexto, el otro dólar financiero, es decir el MEP, tuvo una baja del 0,2% y cerró en $119,51. En tanto, el oficial minorista se mantuvo fijo en $78,63 y el mayorista subió 6 centavos para colocarse en $74,38. En el segmento informal, el blue terminó la rueda de ayer en $134, lo que significa un peso más que el día anterior.

¿Qué puede pasar con el CCL desde la semana que viene, cuando comiencen a operar los nuevos bonos? Martín Rochina, head trader de Banco Mariva, indicó: “Una vez normalizado el mercado, los niveles actuales del CCL deberían ser un piso: no olvidemos que la avalancha de pesos sigue. Aunque también está la posibilidad de que haya participantes que quieran hacer bajar el contado con liquidación”.

En relación con esta referencia de Rochina, mucho se habló en estos días de que el Banco Central, gracias al canje, se deshizo de bonos ilíquidos y consiguió a cambio los instrumentos que seguramente utilicen los ahorristas para dolarizarse desde la semana que viene, ganando poder de fuego para intervenir. Sin embargo, hay quienes tienen dudas sobre esta posible estrategia. Al respecto, Federico Moll, de Ecolatina, sostuvo: “Usar ese stock para controlar las cotizaciones paralelas es similar a usar reservas para controlar el mercado formal. Tiene sentido si considerás que hay una presión muy coyuntural que genera una dinámica negativa y la querés evitar vendiendo stocks. No me imagino una situación de esas características en el mercado paralelo. Si hay presión es porque la política económica, primero fiscal y luego monetaria, genera coberturas desmedidas. En ese marco, el Gobierno debería pensar en trabajar sobre el nivel de incertidumbre existente”.

Mientras, las reservas del BCRA siguen sufriendo un goteo: tras comenzar el mes en u$s42.843, ayer terminaron en u$s42.613, unos u$s230 millones menos.

“El tipo de cambio minorista se mantuvo sin modificaciones ya que el Central sigue respondiendo a la demanda del cupo de 200 dólares. La autoridad monetaria se encuentra desprendiéndose de gran cantidad de reservas y vende dólares que solamente se atesoran”, sintetizó Joaquín Candia, analista de Rava Bursátil.

Por otra parte, vienen llegando buenas noticias desde Brasil. Mucho se viene hablando de la debilidad del dólar en el mundo, a partir del shock de emisión de la Reserva Federal, aunque las mieles de dicha depreciación no parecían llegar a Latinoamérica. Pero esto pareciera empezar a revertirse: el real volvió a apreciarse frente al dólar y alcanzó su valor máximo en un mes (cada billete estadounidense cotiza 5,29 en reales) y logró borrar las depreciaciones que había sufrido en agosto.

“La evidencia empírica nos muestra que hay una correlación entre los flujos de dinero hacia Brasil y Argentina (aunque no es total y absoluta). Tiene sentido pensar que los administradores de fondos, al volcarse al mercado brasilero, asignen una porción de esos fondos también a Argentina, como parte de diversificación”, señaló a Ámbito el analista de Clave Bursátil, Martín Eduardo Genero.

“En este momento estamos viendo un patrón técnico en el real brasilero que nos sugiere una recuperación. Entendemos que si se consolida este proceso, podemos ver un derrame positivo hacia a Argentina. Si se produce ese contagio, es posible que actores del mercado demanden pesos argentinos para posicionarse en activos locales, aumentando la demanda de moneda local, descomprimiendo la tensión en el mercado cambiario”, añadió Genero.

No obstante, el analista de Clave Bursátil aclaró: “La correlación no es absoluta y cada país tiene sus propios drivers. De hecho, el contexto político no colaboraría a generar este proceso, puesto que los signos de ambos gobiernos son muy opuestos y sus postulados respecto del manejo económico también lo son”.

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