Como era de esperar, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, volvió a laudar a favor del camionero Hugo Moyano en su conflicto con el mercantil Armando Cavalieri y la cadena Carrefour: anunció que multará en $ 35.000 a la empresa por no reafiliar a 350 empleados de comercio al gremio de Moyano. Carrefour, obviamente, apelará.
Otro capítulo más de la pelea Ministerio de Trabajo/Carrefour/ Camioneros/Comercio. Ayer, la cartera laboral decidió multar $ 100 por cada trabajador (son 350) que dispuso transferir del gremio de Armando Cavalieri al de Hugo Moyano por razones que nunca quedaron demasiado claras.
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El ministro Carlos Tomada recibió ayer en su despacho a representantes de la cadena de supermercados y del Sindicato de Camioneros, para comunicarles que la decisión a favor del gremio de Moyano (y en detrimento del de Cavalieri) quedaba firme, y exigió de Carrefour que cumpliera con su norma administrativa. Sin embargo, la gente de la empresa le dijo que no podía acceder a sus deseos, porque existe un fallo judicial que se lo impide, fallo que -curiosamente-la gente de Tomada interpreta como favorable a su propia determinación.
Así las cosas, y sin ningún acuerdo posible, Tomada decidió aplicar la mencionada multa (suma $ 35.000) y amenazó con duplicar y triplicar su monto en caso de que se reitere el supuesto «incumplimiento». Dos abogados laboralistas comentaron a este diario que no existirían bases legales para la aplicación de dichas multas, y que además la medida del controvertido Tomada terminaría favoreciendo a Carrefour: es que hasta ahora, al no ser « damnificada directa», no podía apelar ante la Justicia Laboral la resolución de Trabajo; ahora, cuando sean notificados de la sanción pecuniaria, podrán acudir a los tribunales a confrontar la medida administrativa del Ejecutivo.
Como se recordará, el conflicto se origina en la absorción por parte de Carrefour de 350 empleados que trabajaban para la empresa Román Logística, y que siempre habían sido parte del Sindicato de Comercio; sin embargo, con un peculiar criterio (y para quedarse con sus aportes, claro), Moyano reclamó para su gremio esas afiliaciones, dado que -adujo-todo aquel que trabaja en un móvil es camionero (los trabajadores del caso son en su mayoría estibadores o conducen máquinas que mueven grandes bultos).
Para presionar, los camioneros cortaron el acceso a sucursales y centros de distribución de Carrefour en varios puntos del Gran Buenos Aires, lo que agudizó su enfrentamiento con la empresa. De hecho ayer al mediodía medio centenar de activistas de Moyano ( encabezados por su hijo, Pablo Moyano) intentó hacer algo parecido en el híper de Salguero y Figueroa Alcorta; sin embargo, una «orden superior» (la reunión en Trabajo era inminente) hizo que se limitaran a una olla popular, algunas consignas «anticapitalistas» y un corte «simbólico» de la calle Salguero.
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