El ex ministro de Economía Roque Fernández fue muy crítico con la incorporación de Domingo Cavallo al gobierno porque debilitaría a Ricardo López Murphy. En diálogo radial consideró que no pueden convivir dos posturas económicas diferentes y reclamó apoyo político. Para Roque Fernández, el ajuste de $ 2.000 millones lanzado por el nuevo equipo económico es razonable y lo consideró como lo mínimo que se debía hacer. Dijo que no hay funcionarios salvadores, en alusión a Cavallo, y defendió su gestión. Periodista: ¿Cómo está viendo este momento del país? Roque Fernández: Un poco preocupado por los últimos acontecimientos. Creo que la situación como venía necesitaba un cambio en el Ministerio de Economía. También de actitud desde el punto de vista del Presidente, que se produjo la semana pasada. Yo creo que el nuevo equipo de López Murphy con la gente de FIEL es muy idóneo. Es gente que ha estado trabajando y analizando los problemas del sector público por décadas y décadas; difícilmente el país cuente con gente más capacitada de la que en este momento acompaña a Ricardo López Murphy. P.: ¿Le parecen bien las medidas?
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R.F.: Creo que las medidas son duras, son medidas que van a generar resistencia en grupos de presión donde se están tratando de obtener $ 2.000 millones. En realidad no es mucho pero son imprescindibles para darle la estabilidad, la seguridad jurídica y la solvencia fiscal que el país necesita. La mejor alternativa que había es ésta; es decir, fue analizada. Se analizaron muchas posibilidades, pero creo que esto era lo que verdaderamente el nuevo equipo creyó que se podía hacer o lo que convenía hacer. Por supuesto, necesitaba ser bancado políticamente porque estas propuestas pueden durar unas semanas. Pero a la larga iban a dar sus resultados. P.: Pero no fue bancado esto por la política y De la Rúa tuvo que salir el fin de semana a buscar otra solución y la encontró con Cavallo. R.F.: Lamentablemente ése es el problema. Esta gente tenía un programa, tenía una idea muy clara de lo que había que hacer y lo propuso en un programa. Lo único que necesitaba era espalda política para bancarse las adversidades, cosas que eran cantadas que iban a suceder. Era obvio que iba a haber estudiantes en la calle, que la CGT iba a protestar, que los gobernadores iban a salir todos en contra. El programa que expuso López Murphy es un programa de mínima, no es una gran cosa; es lo mínimo que se necesitaba para mantener el país caminando y son muy muy pocas las concesiones que se pueden hacer, a no ser que se recambie alguna de las medidas por otras. Pero este recambio, ¿qué significa?, que algún sector deja de protestar para que se alce otro sector protestando. O sea que no hay magia posible en esto.
P.: Usted decía que la gente que acompaña a López Murphy hizo lo que había que hacer, que había que ajustar el Estado. ¿Lo ajustaron porque ustedes lo dejaron desajustado?, ésa es la primera pregunta.Y la segunda: ¿Cavallo es el salvador de la Argentina? R.F.: En primer lugar yo diría que la herencia que recibió este gobierno no era un dechado de virtudes. Digamos, fue un año donde hubo campaña política, hubo algunos gastos de la política que a mí me hubiese gustado que no existieran, traté de contenerlos de la mejor manera posible pero también trabajando dentro de lo posible. De cualquier manera, cuando nosotros nos fuimos, el riesgo-país era ínfimo con respecto al de ahora y había un presupuesto presentado que era duro. Era un presupuesto que por supuesto no incluía aumento de gasto a los maestros, no incluía aumentos de gastos que después ocurrieron y que también repercutieron posteriormente en que se necesitaran medidas adicionales.
Pero yo diría, si se quiere, discutir si éstos eran o no eran elementos de herencia recibida; más allá de quién es el responsable, creo que es importante hacer esta medida, este paquete mínimo de 2 mil millones. Repito: dos mil millones, lo mínimo que se podía hacer. Creo que esto era fundamental hacerlo. P.: ¿Y Cavallo?
R.F.: De ninguna manera creo yo que esto tenga, digamos, un salvador, alguien mesiánico. Nadie puede creerse un salvador. Llámese Cavallo, llámese quien sea. Necesitan trabajar y proponer un programa y defenderlo; y defenderlo desde el punto de vista político. O sea, a mí me parece que es importante la contribución de Cavallo y Acción por la República respaldando este paquete con sus senadores, no tienen senadores, pero con sus representantes... P.: Diputados.
R.F.: ... en la Cámara de Diputados, acompañándolo, si se quiere, argumentando o apoyándolo políticamente más que sumando una complejidad administrativa más, o sembrando dudas sobre lo que se ha dispuesto. Lo que está, si uno lo apoya, puede funcionar. Ahora, si el Presidente lo debilita poniendo gente que no está de acuerdo con lo que se anunció el viernes, no va a funcionar. Desde ese punto de vista, a mí me parece que le ayudaría al país aclarar esta situación. Es decir, ¿el programa es el que declara López Murphy? Hay que apoyarlo, hay que bancarse las protestas, eso es una situación bastante clara, transparente, que todo el mundo lo puede entender, más allá de que sea un momento difícil. Ahora, si eso no es, o sea no hay voluntad política para apoyar este programa, yo creo que lo que hay que hacer es cambiarlo. El equipo López Murphy debería dar un paso al costado para no generar más confusión o dar una señal que no corresponde porque el programa que se está haciendo es otro, y quien tenga la responsabilidad de generar el programa que lo asuma desde el punto de vista técnico y político. Porque yo creo que, por ejemplo, esto que se ha presentado, es decir pedir una modificación del artículo 76... P.: Sí, de darle más poder al jefe de Gabinete. R.F.: Claro, darle más poder al jefe de Gabinete para que venga, supongamos, Cavallo. Que Cavallo sostiene que hay que eliminar la convertibilidad y pasar a una canasta en moneda, mientras que el otro equipo dijo no, la convertibilidad hay que mantenerla. Entonces, ¿ese tipo de confusión qué es lo que genera? Que no se tienen los beneficios de la convertibilidad, que es mantener la tasa de interés y dar una señal clara, y tampoco se tienen los beneficios de la heterodoxia, que sería poner una canasta de moneda y producir algún tipo de política activa. Porque ninguna es creíble o sostenible cuando existen dos puntos de vista tan encontrados con gente que participa de la misma administración
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