17 de julio 2007 - 00:00

"No habrá medidas intempestivas ante la apreciación del real"

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy que no adoptará ninguna medida "intempestiva" para frenar la fuerte devaluación del dólar frente al real y pidió "paciencia" a los empresarios mientras la moneda estadounidense se acomoda.

"No me pidan para adoptar una medida intempestiva. Nunca tuve tanta convicción de que Brasil encontró su camino correcto como ahora y por eso no me pidan para hacer una bobada", afirmó Lula al referirse a las quejas de algunos economistas y empresarios, especialmente los exportadores, sobre la tasa de cambio.

El dólar llegó a caer la semana pasada hasta los 1,862 reales, su menor valor desde octubre de 2000.

En lo que va del año la moneda brasileña se ha apreciado cerca del 12,7 por ciento frente a la estadounidense.

Pese a que Brasil adoptó la política de libre flotación del cambio en 1999, en los últimos meses el Banco Central ha realizado voluminosas compras de dólares en el mercado en un intento de frenar la caída de la divisa extranjera.

Esas compras diarias de dólares han elevado las reservas internacionales de Brasil desde los 85.839 millones de dólares que tenía a finales del año pasado hasta unos 150.690 millones de dólares esta semana.

Según Lula, con la actual tasa de cambio, "el Banco Central puede comprar, comprar y comprar" (dólares) sin frenar la devaluación, por lo que "vamos a tener que aguardar con mucha paciencia a que el dólar se acomode".

El jefe de Estado defendió la actual política cambiaria en el discurso que pronunció ante los miembros del Consejo de Desarrollo Económico y Social, que reúne a representantes del Gobierno, los empresarios, los sindicatos y especialistas en diferentes áreas.

Los exportadores alegan que han perdido competitividad en los mercados externos debido al alto valor de la producción en reales, en tanto que los industriales se quejan de que, con el dólar barato, las importaciones han pasado a abastecer el mercado interno.

El gobierno ha anunciado este año algunas medidas para compensar las pérdidas alegadas por exportadores e industriales, como incentivos fiscales y aumento de aranceles de algunos productos textiles, pero los empresarios piden una intervención directa en la política cambiaria.

"Volver atrás es peor", agregó Lula al referirse a las quejas del sector empresarial.

"Es el equilibrio el que permitirá que las cosas se ajusten", agregó el gobernante al recomendar paciencia.
Tras la reunión del Consejo, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, fue más directo y, en declaraciones a periodistas, rechazó la adopción de medidas artificiales como el control de capitales para frenar la depreciación del dólar.

"El gobierno no va a adoptar medidas artificiales, no va a luchar contra la corriente", afirmó.

El ministro atribuyó la caída del dólar al "chorro" de divisas que está ingresando al país debido "a que las cosas están muy bien en la economía".

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