El histórico Yankee Stadium, construido en 1923, dejará paso a una «maravilla tecnológica» de u$s 800 millones que pagará el dueño del equipo (el actual estadio es propiedad de la ciudad).
El magnate naviero George Steinbrenner desembolsará la suma de u$s 800 millones para construir un nuevo «Yankee Stadium», vecino al que hoy tienen los New York Yankees -por lejos, el club más popular y a la vez más odiado del béisbol de Estados Unidos; algo así como un Boca Juniors de las grandes ligas- en el barrio del Bronx. Lo llamativo del caso es que en la financiación del coliseo, que abriría sus puertas en abril de 2009, el primer día de la temporada de ese año, no participará el gobierno de la ciudad de Nueva York. En la mayoría de los casos, los estadios de todas las franquicias deportivas (béisbol, NBA, fútbol americano, hockey sobre hielo, incluso universidades) son propiedad en parte o totalmente de la ciudad que las alberga. De hecho, el dueño del actual Yankee Stadium es la ciudad de Nueva York.
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Por eso, el intendente Michael Bloomberg habría acordado conservar el actual Yankee Stadium como museo, pieza histórica y lugar en el que se desarrollarán actividades comunitarias y torneos juveniles, a la vez que destinará parte del predio a emprendimientos inmobiliarios.
El estadio tiene hoy una capacidad de alrededor de 58.000 espectadores sentados, que se reducirá a 50.000 en el que se construirá. Sin embargo, la gran diferencia -y lo que ayudará en buena parte a recuperar la inversión- son las nuevas 60 suites de lujo, que pueden llegar a venderse a más de u$s 3 millones anuales. La organización de los Yankees también prevé lanzar bonos para financiar los u$s 800 millones.
El reemplazo fue pensado por el ex intendente Rudolph Giuliani, fanático confeso de los Yankees, quien a pesar de ser habitual plateísta del equipo, se negó de plano a que el municipio aportara fondos. De todos modos, el 1 de mayo la ciudad y el club firmarán un memorando de entendimiento por el que el gobierno cede las tierras para el nuevo estadio y se compromete a reemplazar el parque público que funciona hoy allí. Además, construirían una nueva costanera sobre el río Harlem, un muelle para un ferry y una nueva estación de subtes, con lo que mejorará el valor de las propiedades y la calidad de vida de esa área. Hasta donde se sabe -de acuerdo con la primicia dada por el «Daily News»- el nuevo estadio será una maravilla moderna; tendrá dos estructuras separadas: la exterior reproducirá la fachada original construida en 1923; la interior será el estadio en sí mismo, ambas separadas por un «gran hall» (a pesar de que desde afuera se verán como una unidad). Esto permitirá multiplicar por siete el espacio comercial, lo que hará del nuevo Yankee Stadium un verdadero shopping center, en el que también se prevé incluir un hotel de cinco estrellas.
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