Obligarían a devolver áreas petroleras

Economía

La próxima semana, el gobierno intimaría a las empresas petroleras a invertir más en exploración y las impulsaría a compartir la concesión de algunas áreas con otros inversores, sean o no del mismo sector económico, o con ENARSA, la empresa estatal de energía.

Sería una manera de relanzar el frustrado plan de desgravación impositiva anunciado en mayo de 2005. El proyecto de entonces era que las petroleras se asociaran con ENARSA para buscar reservas en áreas nuevas o en zonas poco exploradas de las actuales concesiones a cambio de desgravaciones impositivas.

El proyecto de ley nunca fue tratado en el Congreso, y se cree que el Ejecutivo terminó dando marcha atrás por considerar muy alto el costo político de eximir de impuestos a las petroleras en momentos en que el precio internacional del crudo se encuentra en niveles históricos.

  • Criterio

    Ahora el plan original se remozaría y ya no se está hablando de zonas marginales todavía inexploradas dentro de áreas en explotación, sino de áreas secundarias (no centrales para el negocio de cada empresa) que se abrirían para incorporar a ENARSA y a nuevos socios. Estos, teóricamente, aportarían más capital y más interés en encontrar reservas.

    El criterio sería que para las grandes empresas no tendría sentido económico explorar para lograr pequeños descubrimientos. La iniciativa, hasta donde se conoce, no sería fácil de concretar: mientras el gobierno nacional ensaya la teoría de que hay petroleras más aplicadas que otras, algunas provincias, entre ellas Neuquén, aspiran a lograr participación en las áreas petroleras cuando se renegocien los contratos que en su mayoría vencen entre 2015 y 2017.

    Los Estados provinciales son, en realidad, los que pueden renegociar, ya que la Constitución reformada de 1994 les otorgó la propiedad de los hidrocarburos. Pero mientras dure el período de las concesiones que se iniciaron antes de la Constitución, la autoridad de aplicación es la Secretaría de Energía, por lo cual a través de esa dependencia todavía pueden tomarse decisiones como el impulso a incorporar nuevos socios, o directamente la devolución de áreas marginales.

    Habrá que ver qué se concreta finalmente. En apariencia, el gobierno cree que no son sólo limitaciones de orden geológico lo que hace que algunas petroleras incorporen reservas y otras las reduzcan.

    Desde esa óptica, el caso más notorio sería el de Pan American Energy (sociedad que comparte la familia Bulgheroni con British Petroleum-Amoco), que aumentó sus reservas de gas en torno a 50%, mientras Repsol YPF redujo en 20% sus reservas en Loma de la Lata. En la misma lista que la española, se encuentran Petrobras y Chevron, según declaró hace diez días el ministro Julio De Vido.

    Los expertos en el tema descreen de que haya diferentes estrategias empresariales y afirman que Pan American ve incrementadas sus reservas porque el área Cerro Dragón está todavía en plena expansión.

    El pronóstico se complica porque hay varias versiones sobre el mismo tema, provenientesdel propio gobierno. Se habla de la intención de recomprar YPF en su totalidad, de que ENARSA adquiera determinadas áreas de esa empresa, o que otros inversores entren a los campos considerados marginales, además de intimaciones a cumplir los contratos en cuanto establecen recuperar reservas en el mismo nivel en que se las extrae.

    Puede ser que todos sean pasos sucesivos en el tiempo. Pero por el momento parece claro que el gobierno está disconforme y pretende volver a que se perfore la misma cantidad de pozos de exploración que en la década del 80 ( alrededor de 120), cuando todavía YPF era estatal, mientras hoy esos pozos rondan 80, de los cuales unos 45 corresponderían a Repsol.
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