Ofensiva oficial contra mutuales y cooperativas

Economía

El gobierno decidió lanzar una ofensiva para controlar más de cerca la actividad de mutuales y cooperativas. El foco está puesto en dos cuestiones centrales: evitar que otorguen préstamos con tasas a quienes no tienen acceso al servicio bancario, y que no escondan maniobras de evasión impositiva amparadas en su figura jurídica.

Un paso clave se dio el viernes, al anunciarse un nuevo esquema de préstamos para jubilados a través de los bancos. La ANSeS dio a conocer una serie de normas que modifican un negocio que mueve más de $ 600 millones anuales.

Las mutuales ahora deberán pedir una autorización vía Internet cada vez que quieren otorgar un crédito. Allí deberán informar el nombre del jubilado que lo recibe, el plazo, la tasa y el porcentaje de afectación de su haber. «Con esto procuramos tener acceso a toda la información, porque es un mercado que tiene una enorme informalidad», explicó Sergio Massa a Ambito Financiero.

Las mutuales eran las únicas que podían aplicar el mecanismo de «código de descuento» para dar el préstamo al jubilado. Quiere decir que podían descontarse las cuotas mensuales directamente del haber mensual. Se estima que cerca de 400 mutuales en todo el país están involucradas en esta actividad.

Los bancos ahora tendrán mayores chances. En primer lugar, se autorizó al Nación a prestar al jubilado con el esquema de código de descuento. La tasa será de 15% anual y deberá convertirse en una suerte de referencia para el sistema financiero.

El resto de las entidades no tendrá esta facilidad, pero contarán también con ventajas. En el caso de prestarle a un jubilado, éste no podrá cambiarse de banco para cobrar su haber durante un año. De esta forma,
se le asegura a la entidad mantener «cautivo» durante un plazo determinado a su cliente. A diferencia de las mutuales, que pueden prestar hasta 24 meses con seis de gracia, los bancos no tendrán limitaciones.

• Interés presidencial
 
El presidente
Néstor Kirchner se interesó personalmente en el segmento de mutuales y cooperativas tras recibir un informe del Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, en donde se detallaba una serie de denuncias por parte de consumidores por las condiciones abusivas de dichos préstamos. Las tasas que se cobran para el segmento de préstamos personales se ubican en muchos casos por encima de 50% y para jubilados ronda 40% anual.

Con estos datos, el Presidente le pidió a la ministra Miceli que tomara medidas para reducir esta actividad. Claro que los altísimos niveles de informalidad que tiene la economía argentina (46% de los empleados en empresas privadas trabaja en negro) obliga a recurrir a este tipo de crédito, ya que los bancos son reacios a prestarle a este segmento del público (trabajadoresque tienen un ingreso mensual pero no cuentan con recibo de sueldo).

El Banco Central, por su parte, prepara una normativa para controlar más de cerca lo que ocurre en este mercado.
Se detectó que muchas cooperativas ceden sus créditos a los bancos, pero luego no les rinden a las entidades las cuotas mensuales que pagan los deudores. Ante esta situación, el banco emprende acciones contra ese cliente. Se dejará claro que una vez que se pagó la cuota no hay posibilidad de reclamo contra el individuo.

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