Oficialmente, sólo 76% de las empresas del país cumple hoy puntualmente con el pago de los 150 pesos «no remunerativos», porcentaje que baja a 55% en el caso de las pequeñas y medianas empresas y que trepa a 98% en las grandes compañías. Las PyMEs vinculadas a la construcción y el comercio, son las de menor nivel de cumplimiento con el pago de $ 150 mensuales obligatorios, con menos de 50%. Con estos datos sobre la mesa, que parten de una encuesta realizada por el Ministerio de Trabajo en los primeros tres meses del año, nuevamente los representantes de los empresarios y los sindicalistas se sentarán en la Mesa por el Trabajo Decente para discutir el futuro del pago de ese dinero a los más de 3,5 millones de empleados en relación de dependencia que están en blanco en el país.
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Ambas partes llegarán hoy al ministerio que maneja Graciela Camaño con la certeza de que ya prácticamente es un hecho que los 150 pesos se liquidarán luego de junio de manera «remunerativa». Esto quiere decir que se incorporarán definitivamente al salario de esos empleados privados. La seguridad de las dos partes viene porque ya es conocida la intención política del gobierno de Eduardo Duhalde, tal como lo adelantó este diario, de sumar ese dinero al salario y dejar la presidencia con la imagen de un Poder Ejecutivo que aumentó los sueldos. Esto pese a que la inflación generada por la salida de la convertibilidad los hizo caer antes 45%. Con este marco, las discusiones ahora se concentrarán entre la forma en que ese dinero será sumado a los salarios.
Los representantes de los empresarios llegarán a Trabajo bajo protesta. Según la visión de los negociadores privados, las discusiones planteadas en la primera reunión (el 12 de marzo pasado) se concentraban en si la incorporación de los $ 150 se daría a cambio de la eliminación del régimen de doble indemnización. El viernes pasado apareció en el Boletín Oficial del decreto prorrogando este sistema hasta junio, con lo cual los empresarios perdieron un argumento básico para las negociaciones. Además, los representantes de este sector discuten que si eventualmente se incorpora ese dinero, debería ser tomado a cuenta de otros pagos al fisco como los impuestos o los aportes patronales.
A la reunión de hoy llegarán, por el lado de los empresarios, los delegados de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) y la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).
• Reclamo sindical
Desde el bando de los sindicalistas, la posición es lógicamente diferente y radicalizada. Desde la CGT oficial de Rodolfo Daer se reclama que se incorporen los 150 pesos al salario, pero de manera nominal para el trabajador. Esto implica que el aumento llegaría a los 180 pesos, con el lógico avance en los costos laborales de las empresas. Además, piden que haya un pago extra de 30 pesos mensuales entre mayo y junio, hasta que se concrete el incremento definitivo.
Por su parte, la CGT rebelde de Hugo Moyano (que enviará a Raúl Piumatto como negociador) va más allá. Rechaza la discusión de los 150 pesos y pide directamente que se reabran las discusiones paritarias y que cada sector negocie su incremento salarial pero sobre la base de un aumento de 500 pesos. La Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA) de Víctor De Gennaro redobla la apuesta y pide que hoy en el ministerio de Camaño se discuta toda la política económica del gobierno de Duhalde y que se incorporen los 150 pesos a todos los desocupados.
Paralelamente al encuentro de hoy, habrá una discusión pero en Ginebra, Suiza. Allí, en la sede de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se encontrarán la propia ministra Camaño junto con su número dos Noemí Rial, el titular de la CGT oficial Daer y el negociador principal de la UIA, Daniel Funes de Rioja.
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