9 de diciembre 2021 - 00:00

Los escenarios que enfrentarían los mercados ante la Ómicron

Si bien hay más optimismo entre los expertos respecto de cuando comenzó la pandemia global, porque hay vacunas y tratamientos, la versión sudafricana del virus obligó a recalcular proyecciones.

Hasta ahora, los viajeros que llegaban a Reino Unido tenían que hacerse un PCR a más tardar dos días después de su arribo, y aislarse hasta tener los resultados.

Hasta ahora, los viajeros que llegaban a Reino Unido tenían que hacerse un PCR a más tardar dos días después de su arribo, y aislarse hasta tener los resultados.

Foto: AP

Ante el advenimiento de la nueva variante del covid-19 los principales estrategas globales comenzaron a delinear posibles escenarios para los mercados mundiales. Y si bien aún sería prematuro aventurar una nueva corrección económica, la variante Ómicron ha puesto en alerta a gobiernos, expertos, economistas e inversores. En este contexto el equipo de Research de Oxford Economics, uno de los más premiados y respetados a nivel mundial, considera que en el peor de los casos habrá una desaceleración del crecimiento global hasta el 2,3% en 2022. Explican que en el caso de que Ómicron se convierta en la variante dominante, causa efectos secundarios más graves y reduce la eficacia de las vacunas, el actual escenario negativo se convierte en el peor de los escenarios más plausible, con una desaceleración del crecimiento del PIB global al 2,3% en 2022, muy por debajo del actual pronóstico de referencia de 4,5%. Pero dado que pasarán algunas semanas antes de que se obtenga más información sobre las características de la nueva variante, los analistas desarrollaron tres escenarios alternativos.

Proyecciones

En el primer escenario, las preocupaciones en torno a la nueva variante resultan excesivas y el miedo y las restricciones se disipan rápidamente sin dejar un impacto económico visible. En este escenario, el PIB crece alrededor 4,6% en 2022.

En otro escenario, asumen que la combinación del miedo al virus, las restricciones y las limitaciones de las cadenas de suministros persistentes conducen a un gasto de los consumidores menos dinámico. Las actividades del sector de servicios, como el ocio, la hotelería y los viajes, se ven más afectadas, lo que genera un lastre de 1 punto porcentual anualizado sobre el crecimiento del PIB en el primer trimestre. Aquí prevén que parte de la actividad perdida se recupera en primavera y verano (del hemisferio norte), elevando así el crecimiento del PIB del segundo y tercer trimestre. En este escenario, la economía crece un 4,4% en 2022.

Mientras que en su escenario negativo severo, un aumento en las infecciones, hospitalizaciones y muertes conduce a un miedo persistente al virus y la reimposición de restricciones estrictas. El margen limitado para un estímulo adicional de la política fiscal y monetaria y un endurecimiento pronunciado de las condiciones financieras provocan un golpe más significativo para la economía de EE.UU., con una caída del crecimiento del PIB por debajo del 2% en 2022.

Inflación

Por otro lado, desde OE apuntan a que continúa habiendo un alto grado de incertidumbre alrededor de la perspectiva de inflación y la nueva variante de Ómicron alimentará esa incertidumbre. Por un lado, la variante Delta mostró cómo la dinámica de la inflación se ha mantenido pro-cíclica con menores presiones de precios en los sectores donde la actividad se desacelera. Como tal, una demanda más débil de bienes y materias primas podría ser desinflacionaria, especialmente si se ve agravada por los mercados financieros. Aun así, también saben que si la demanda de bienes se mantiene sólida y la variante Ómicron conduce a restricciones exacerbadas en la cadena de suministro y la oferta de mano de obra, estas podrían resultar inflacionarias, advierten desde OE. Consideran también que un factor determinante clave del impacto económico y de inflación de una nueva variante de covid sería la respuesta política. Creen que los legisladores resistirían la tentación de aprobar nuevas medidas de estímulo a menos que la situación del covid-19 se deteriorara en un grado significativo. En el frente de la Fed, la variante Ómicron impartirá una inclinación moderada a la política, pero no esperan un cambio importante de rumbo sin un deterioro severo del panorama económico.

Latinoamérica

En cuanto a la región latinoamericana, el surgimiento del riesgo ómicron implicó un recálculo de las estimaciones trimestrales del PIB para 2022 a la luz de los riesgos a la baja provocados por el aumento de la nueva variante. Ahora esperan un comienzo de año más suave antes de que la producción recupere la holgura más adelante en 2022. En general, su pronóstico de crecimiento del PIB para 2022 para la región -tomando a los 6 principales países- se mantiene prácticamente sin cambios en 2%. Se trata de una desaceleración sustancial, ya que la mayoría de los países tendrán dificultades para mantener el impulso una vez que superen los niveles de producción previos a la pandemia. De esta forma recortaron el pronóstico de crecimiento del PIB del primer trimestre para la región a solo 0,1% trimestral desde el 0,3% anterior, pero elevaron el crecimiento promedio en los trimestres subsiguientes a 0,5%.

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