20 de febrero 2004 - 00:00

Optimista informe de Economía

Optimista informe de Economía
El Ministerio de Economía reveló detalles sobre el escenario futuro que espera tras la reestructuración de la deuda que se encarará en los próximos meses. De acuerdo con las estimaciones distribuidas por Roberto Lavagna, la relación de la deuda sobre el PBI bajará de un nivel mayor a 150% actual a menos de 100% (obvio, con la quita de 75%) mientras que el pago de intereses pasará representar 13,6% de las exportaciones contra 28,2% actual.

Ambos indicadores son clave no sólo para el Fondo Monetario Internacional, sino también para las calificadoras de riesgo e incluso para fondos de inversión que evalúan dónde colocar sus inversiones. Poco útil: las calificadoras igualmente mantendrán al país hasta que se haya renegociado 90% de la deuda.

Aun con este nuevo escenario que el gobierno plantea para la Argentina después de la reestructuración, la economía continuaría en un estado de alta vulnerabilidad, al menos de acuerdo con los parámetros internacionales.

Lo más notorio es el peso de la deuda sobre el PBI, ya que la relación de entre 90% y 100% está muy por encima de los niveles vigentes durante la convertibilidad (siempre por debajo de 60%). Incluso Brasil con el fuerte peso que tiene la deuda, ésta tampoco supera 60% del Producto.

El cuadro distribuido por el Ministerio de Economía respecto del nivel de intereses sobre la deuda continúa colocando a la Argentina como uno de los países emergentes más «apretados», con una situación apenas levemente más favorable que Brasil, Rumania, Perú y Colombia. Sin embargo, el peso de los intereses es sustancialmente mayor que el de otros países emergentes, tanto del sudeste asiático como de Europa del Este.

Entre los «postulados» que señaló el informe distribuido por el Palacio de Hacienda se incluyen algunos conceptos generales que no aportan demasiado al proceso de reestructuración. Entre otras cosas, señalan que «la Argentina no debe aumentar el nivel de endeudamiento», « negociar de buena fe es sólo comprometer aquello que podemos cumplir» y « llegando a un acuerdo con los acreedores la salida será más fácil».

•Remuneración

También trascendieron algunos detalles adicionales respecto de la participación que tendrán los bancos en la reestructuración de la deuda. Por ejemplo, cobrarán un honorario fijo de u$s 475.000 mensuales (durante los seis primeros meses de contratación), aun en caso de que fracase la operación. Este fue un punto que hasta último momento intentó torcer (finalmente sin suerte) el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. La idea era, en realidad, pagar comisiones únicamente en caso de asegurarse el éxito de la operación.

Por otra parte,
las comisiones para los bancos internacionales llegarán a 0,275% de la deuda elegible, con lo cual será más alta que 0,25 anunciado inicialmente. Si el canje supera 66%, esa comisión aumentará a 0,35%. Por su parte, los bancos que organizan la colocación local se llevarán ingresos más modestos: 0,12% de los títulos que rescaten y 0,15% si superan los dos tercios.

Una parte sustancial de la presentación está dedicada a comparar lo que resultaría de la reestructuración de la deuda que se avecina (cuyo costo llegaría como máximo a los u$s 197,6 millones, según la última estimación de Economía) respecto de lo que fue la experiencia del megacanje
. En ese sentido, resaltan que esta operación que efectuó Domingo Cavallo generó un incremento de u$s 10.000 millones de la deuda en valor presente y el monto de las comisiones comprometidas ascendió a u$s 149,5 millones.

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