12 de marzo 2003 - 00:00

Otro aporte de Duhalde a gremios por obras sociales

Duhalde no sólo logró garantizar que se irá del Poder Ejecutivo con una suba de salarios, además, les asegurará a los dirigentes sindicales dinero líquido y permanente para mantener sus ineficientes obras sociales, más un plus para las entidades que estén con problemas de continuidad. Esto se conseguirá a partir de la incorporación de los 150 pesos al salario nominal de los más de 3,7 millones de personas en relación de dependencia en el sector privado, medida que provocará un aumento real de más de 40 millones de pesos mensuales en los aportes a las obras sociales manejadas por los gremios.

Este aumento salarial es la decisión de mínima que el gobierno espera obtener cuando desde hoy negocien los representantes de los sindicatos y empresarios alrededor de la Mesa del Diálogo para la Promoción del Empleo Decente, en el Ministerio de Trabajo.

Sólo con la inclusión de los 150 pesos al salario nominal de los aproximadamente 3.720.000 empleados en relación de dependencia
que registraba para enero el Instituto Nacional de los Recursos de la Seguridad Social (INARSS), el dinero que se giraría a las obras sociales aumentaría mensualmente en más de 40 millones de pesos (480 millones anuales).

Pero además, habría un premio extra para las obras sociales con pedidos de quiebra o en concurso, ya que también se incrementaría el dinero que recibiría la ANSAL ( Administración Nacional de Seguridad de la Salud). A este organismo, que administra 10% del total del dinero que se destina a las obras sociales en esa situación, se girarán por mes aproximadamente unos 4,45 millones de pesos mensuales más ($ 53,4 millones anuales).

• Diferencia

Parte de este dinero ya se está girando a las obras sociales con pagos de características «no remunerativas». La diferencia a partir de la incorporación al salario de ese dinero es que el efectivo llegaría de manera permanente a esas entidades.

Al primer encuentro para discutir la cuestión salarial, ya comprometieron su participación la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) y la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).
Las novedades desde el sindicalismo son que además de la CGT oficial de Rodolfo Daer, principal ideólogo y depositario de la posibilidad de sumar los 150 pesos al salario, participará la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de Víctor De Gennaro, quien recibió la promesa de que hoy se discutirá también la posibilidadde analizar los salarios de los empleados públicos. Por su parte, los dirigentes de la CGT disidente de Hugo Moyano también participarían del encuentro, cumpliendo la palabra que el camionero le dio a Camaño el viernes pasado en un encuentro por el Día de la Mujer.

La máxima aspiración del gobierno es lograr la convocatoria del Consejo del Salario Mínimo, que se reunió por última vez en 1992 y fijó un piso de 200 pesos, monto aún vigente.

Duhalde quiere quedar como el presidente que pudo elevar los salarios tanto de los empleados en relación de dependencia como el mínimo de los 200 pesos. Sin embargo, para lograr esto, se deberían abrir las negociaciones colectivas por sectores y que los empresarios y los gremialistas lleguen a un acuerdo, lo que parecería difícil de conseguir antes del 25 de mayo, cuando el actual jefe de Estado designado deje la Casa Rosada.

• Decisión

Igualmente, siempre está la alternativa a mano de dictaminar la suba del salario mínimo por decreto, algo que se vincula con lo que parece una decisión políticamente ya definida para los 150 pesos que se les pagan a los empleados en relación de dependencia como «no remunerativos», se incorporen a los salarios. La UIA, por lo menos a través de los dirigentes más cercanos al gobierno, estaría dispuesta a incorporar en tres cuotas consecutivas desde junio el pago de este dinero a los básicos de convenio.

• Presión

Rodolfo Daer, jefe formal de la CGT oficial, anticipó que la demanda en la mesa incluirá la incorporación de ese aumento, el otorgamiento de un adicional para compensar la pérdida de bolsillo por el blanqueo y el análisis de «una nueva pauta salarial a partir del 1 de abril». Desde la CTA, en tanto, buscarán presionar directamente por el Consejo del Salario, por entender que el aumento que se otorgó el año pasado alcanzó sólo para recomponer una parte de lo que la inflación quitó al sueldo de los trabajadores formales del sector privado, pero dejó afuera 70 por ciento de la población económicamente activa, entre los que contó a los no registrados, estatales y desocupados.

Otro punto conflictivo de las negociaciones que comenzarán hoy será la continuidad del régimen de doble indemnización que en teoría vence en marzo y que muy probablemente sea prorrogado por lo menos hasta junio de 2003, cuando Duhalde ya no esté en el gobierno. El argumento oficial es que la leve recuperación que mostró en los últimos meses la demanda de trabajadores no es suficiente como para eliminar ese mecanismo, que según los funcionarios fue eficiente para frenar la ola de despidos del año pasado. La UIA quiere impulsar la eliminación de este régimen a cambio de la inclusión de los 150 pesos dentro del salario.

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