6 de febrero 2003 - 00:00

Otro fiduciario para renegociar hipotecas

El Congreso tuvo distintas reacciones ayer al decreto de mediación lanzado el martes por el gobierno. Mientras algunos legisladores duhaldistas optaron por no avanzar con ninguna iniciativa -siempre considerando que nada podría debatirse hasta el 1 de marzo- otros presentaron proyectos de todo tipo en ambas Cámaras. El bloque PJ del Senado, por ejemplo, decidió citar a las autoridades del Banco Nación ya que consideran que esa entidad concentra a los mayores deudores PyMEs.

Desde los diputados de partidos provinciales, el demócrata por Mendoza Gustavo Gutiérrez presentó un proyecto que establece un sistema de renegociación de deudas hipotecarias morosas con los bancos que beneficia tanto a los deudores como a las entidades financieras. El mecanismo, que hoy comenzará a negociarse con Alfredo Atanasof, permite a los bancos cancelar redescuentos que adeuden al Banco Central utilizando los créditos pendientes de cobro y luego la autoridad monetaria procederá a la reestructuración de las deudas, previa reglamentación del sistema. En realidad se pone como justificativo del esquema el decreto emitido por el gobierno el último día hábil de 2002 que creó un fondo fiduciario para rescatar a las grandes empresas endeudadas, muchas de ellas monopólicas, dejando afuera a los particulares endeudados.

• Normativa

Así se establece que: «Las entidades financieras que hubieran recibido asistencia por iliquidez por parte del Banco Central, cancelarán dichos pasivos mediante la transferencia a este último, de los instrumentos de créditos con garantía hipotecaria, cualquiera sea su calificación, que integren sus activos, existentes al 30 de noviembre de 2001 y calculando dichos activos en base a su valor contable.

• Los préstamos hipotecarios deberán ser aquellos otorgados a personas físicas o jurídicas y que tengan como garantía hipotecaria la vivienda única, familiar y de ocupación permanente, originariamente convenidos en dólares y transformados a pesos por el Decreto 214/02 sin límite de monto, los préstamos personales, con garantía hipotecaria, originariamente convenidos en dólares y luego pesificados.

Deberán estar considerados «vivienda única, familiar y de ocupación permanente» y aunque el inmueble que constituye la garantía hipotecaria incluyera un local comercial o espacios aplicados a otro uso, además de una unidad de vivienda, podrá ingresar al sistema de refinanciación.

• Luego la entidad presidida por Alfonso Prat-Gay deberá proceder a la reestructuración de los pasivos asumidos, considerando los términos de quita, espera, tasa y demás condiciones que resulten razonables a las nuevas condiciones cambiarias y a la capacidad de repago y del flujo de fondos de las personas físicas o empresas.

No podrán ingresar al sistema de renegociación las deudas originadas en saldos negativos de cuentas a la vista o de tarjetas de crédito.

• La iniciativa considera que «el Gobierno Nacional no ha podido resolver cómo hará para que un grupo de bancos le devuelva los fondos otorgados por el Central en concepto de asistencia financiera por iliquidez y redescuentos, monto que varía entre los $ 20 mil y $ 24 mil millones, pero que conforme al BCRA es de $ 17.324 millones a diciembre de 2002», dice la iniciativa.

«La apuesta de los bancos endeudados, que no varió, es que los redescuentos se puedan pagar con títulos públicos (bonos de la deuda y créditos garantizados), es decir que sería una deuda que se traslada al Estado. El principal problema es que los más importantes deudores del Central son dos bancos oficiales: el Nación y el Provincia, dice el proyecto
.

Desde el Senado también aparecieron otras iniciativas. El peronista salteño Marcelo López Arias pidió audiencias de conciliación entre deudores y acreedores obligatorias y en sede judicial tanto para casos de vivienda única como PyMEs. El radical rionegrino Luis Falco fue más allá y exigió una nueva suspensión de ejecuciones por 180 días hasta «tanto se reactive significativamente nuestra economía».

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