3 de octubre 2001 - 00:00

Otro reclamo de UIA contra Brasil

La conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) le pidió ayer al presidente Fernando de la Rúa que insista ante las autoridades brasileñas sobre la necesidad de instrumentar mecanismos de compensación de las desigualdades cambiarias que vienen produciéndose con el principal socio del Mercosur.

El Presidente, que recibió a la conducción de la central industrial acompañado de su jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, prometió que dará participación a la UIA en la elaboración de las propuestas que llevará a la reunión que se celebrará el próximo día 8 en San Pablo.

A ese encuentro entre De la Rúa y su par brasileño Fernando Henrique Cardoso, y en el que participarán también los ministros de Economía Domingo Cavallo y Pedro Malan, se le asigna una enorme importancia en relación con el futuro del mercado común.

Los industriales, encabezados por su titular José Ignacio de Mendiguren -a quien acompañaron Vincenzo Barello (Fiat), Héctor Massuh (papeleros), Luis María Blaquier y Federico Nicholson (azucareros), Alberto Alvarez Gaiani (alimentación) y Osvaldo Rial, le recordaron al Presidente que la experiencia más exitosa de mercados comunes en el mundo, la Unión Europea, prevé mecanismos para compensar desequilibrios cambiarios entre sus miembros.

«El tratado de Roma permite aplicar esos mecanismos, que llegan hasta la suspensión temporaria del socio, cuando el desequilibrio supera 2,5%; en casos especiales -como sucedió con España, Portugal o Grecia- la franquicia se extendió hasta 6%. Pero con Brasil, en los últimos cuatro años sufrimos una revaluación competitiva de 45%, y no se hizo nada»
, se quejaron los empresarios. «Eso tiene que cambiar, porque si no, el Mercosur se muere.»

En todo momento los industriales sostuvieron -como vienen haciéndolo hace un par de semanas- que de ninguna manera plantean la ruptura del Mercosur sino «todo lo contrario: para que sobreviva hay que resolver las alteraciones, por lo menos en los sectores más afectados (papel, calzado, indumentaria, metalmecánica, maquinaria), suspendiendo las ventajas arancelarias hasta que se resuelva el desequilibrio». Colombo le propuso a la gente de la UIA monitorear en forma conjunta los sectores más afectados.

Según los dirigentes fabriles, estos desequilibrios se originan en el vacío legal que surge de omisiones en los tratados fundacionales del Mercosur (Ouro Preto y Asunción) respecto de temas cambiarios y de alteraciones macroeconómicas. «No hay que dejar pasar la oportunidad de la reunión de San Pablo», insistieron antes de irse.

La tarde había comenzado con una buena noticia para la UIA:
Enrique Iglesias, titular del BID, llamó a De Mendiguren para informarle que el 30 de octubre se realizará la reunión suspendida hace tres semanas, en la que se iba a plantear a funcionarios del banco y del gobierno de Estados Unidos la posibilidad de crear en la Argentina un banco (con fondos de la entidad que preside Iglesias) para fomentar la actividad industrial. Esa reunión estaba pautada para el 11 de setiembre último a las 9. A esa hora, todos los edificios públicos de Washington estaban siendo evacuados a raíz de los atentados terroristas.

Antes de verse con el Presidente, la UIA recibió en su edificio al candidato del PJ a senador por la provincia de Buenos Aires,
Eduardo Duhalde. Más que llevar propuestas, el gobernador escuchó un discurso bastante parecido al que le dedicaron a De la Rúa, y a la salida dijo que los próximos ministros de Economía «deberán ser empresarios, no economistas, que pueden ayudar pero no conducir la economía».

Dejá tu comentario

Te puede interesar