Pacto Social I: prometen créditos para la vivienda a pagar en 30 años

Economía

Poco seria la propuesta

Sobre la base de una ya clásica inspiración populista, se busca construir y repartir la mayor cantidad de viviendas posible. Hablar de créditos hipotecarios a 30 años cuando no se otorgan préstamos a tasa fija hoy a más de 90 días es utópico. Tampoco en el mundo se manejan estos plazos cuando los mercados internacionales vuelven a alterarse como ayer. La alternativa argentina es la de siempre, no hay magia posible, recurriendo al subsidio estatal de las tasas o bien canalizando esas promesas a través de la banca pública, a pérdida, obviamente.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, confirmó ayer que el gobierno «está trabajando para mejorar el mercado de créditos hipotecarios». No dio mayores detalles, pero la iniciativa sería incluida entre los anuncios que prepara el gobierno en el marco del denominado Acuerdo del Bicentenario.

«No lo tenemos definido para esos días, pero es un trabajo que estamos haciendo, hay que ver cómo podemosmejorar el mercado de créditos hipotecarios», señaló el funcionario. Aunque no se efectúe un anuncio concreto, podría haber al menos una mención respecto de la necesidad de revitalizar el mercado hipotecario junto con el plan de construcción de viviendas. En realidad, una cosa está ligada a la otra: de poco sirve lanzar un gran plan de viviendas si el público no tiene crédito para acceder a ésta en cuotas.

Se estima que una iniciativa de estas características tendría al Banco Nación como principal impulsor, con la posibilidad de sumar a otras entidades públicas. Claro que la fuerte suba de la inflación es una limitante para salir a prestar en pesos a tasa fija, un aspecto clave para revitalizar este mercado. Para que resulte atractiva, la tasa del préstamo debería ubicarse en alrededor de 12% anual en pesos. Resultaríauna suerte de subsidio para el inversor, que sólo los bancos públicos estarían dispuestos a otorgar.

  • Complicación

    Claro que el propio aumentode las tasas de captación de depósitos complicaría aún más el lanzamiento de préstamos de largo plazo a tasas razonables. El costo del fondeo para los bancos aumentó entre tres y cuatro puntos, hasta 14% anual para colocaciones de grandes inversores (más de un millón de pesos).

    Los bancos privados prácticamente discontinuaron todas las líneas que tenían hasta el año pasado luego de la suba de rendimientos que generó la crisis hipotecaria en Estados Unidos. Y en los casos en que aún se mantienen algunas opciones, las tasas no bajan de 18% anual en pesos. También fracasó estrepitosamente la línea de créditos hipotecarios para inquilinos. La idea básica era que la gente pudiera pagar una cuota similar al alquiler. Pero casi en ningún caso fue posible equiparar ambas, ya que la cuota mensual resultaba mucho más alta.

    El jefe de Gabinete dejó otros conceptos sobre la situación del país, además de adelantar los planes para el lanzamiento de nuevos créditos hipotecarios:

  • La economía argentina está en una situación de fortaleza indiscutible. Tenemos una oportunidad indudable, pero que al mismo tiempo conlleva conflictos.

  • Lo que nos pasa con la soja (en la Argentina) está pasando en Europa y en todo el mundo.

  • El mundo se empieza a preocupar, porque parte de los cereales que se usaban para alimentos se usa para biocombustibles y se desatiende el consumo propio.

  • La idea de la Presidente del Acuerdo del Bicentenario, donde todos nos comprometamos a lograr objetivos y trabajemos para lograrlos, es central.
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