9 de octubre 2008 - 00:00

Pagan más bancos para retener a ahorristas

En forma paralela con la suba del dólar, también comenzaron a trepar las tasas de interés. Los bancos pagaron ayer a sus grandes inversores 14% anual en pesos, pero la expectativa es que la Badlar (tasa para depósitos de más de un millón de pesos) mantenga o incluso acelere el ritmo de incremento de los últimos días.

También aumentaron, aunque a menor ritmo, las tasas para los inversores minoristas. Bancos de primera línea pagan hasta 13,5% anual por un plazo fijo a 30 días y en el interior este rendimiento supera 15%.

Esta tendencia se explica por la necesidad de las entidades de tentar a los ahorristas con tasas más elevadas para suavizar la fuga al dólar. Desde la semana pasada viene aumentando el ritmo de compra de divisas, pero éste se intensificó de manera notable en las últimas dos jornadas.

Ante la expectativa de una mayor devaluación, una manera de convencer a los ahorristas para que no compren dólares es remunerándolos con una mayor tasa de interés. Pero con el agravamiento de la crisis internacional, el resultado conseguido es apenas discreto.

  • Estimación

  • La BADLAR se mantiene, no obstante, varios puntos por debajo del nivel máximo que tocó en mayo, cuando llegó a 18,5%. «No me extrañaría que si esta crisis internacional se prolonga con esta intensidad un par de semanas, volvamos a aquellos niveles o incluso sean superados», explicó el ejecutivo de una mesa de dinero de una entidad extranjera.

    El Central, bajo la conducción de Martín Redrado, incentivó este incremento al aumentar la tasa de pases pasivos a principios de esta semana.De esta forma, incrementó la remuneraciónpara los fondos que los bancos mantienen inmovilizados en las arcas del BCRA. El mensaje fue claro: este «incentivo» debe trasladarse a los ahorristas para mantener constante la demanda de dinero. En otras palabras, para impedir que los pesos sean utilizados para la compra de divisas, antes de que la cotización se escape demasiado.

  • Colchón de liquidez

    El motivo por el cual la suba de las tasas fue hasta ahora leve tiene que ver con el fuerte colchón de liquidez de los bancos. De hecho, a principios de octubre mantenían más de $ 10.000 millones en el Banco Central. El retiro de depósitos que se produjo en el medio de la crisis del campo ya había obligado a las entidades a mantenerse con extrema cautela. Eso permitió enfrentar esta crisis internacional con mayor desahogo, al menos hasta ahora.

    La fuerte devaluación del real en Brasil, con una suba del dólar superior a 40% en cuestión de semanas, alentó los temores a una mayor depreciación del peso. El Central, sin embargo, quiere que estos movimientos sean mucho más suaves que lo ocurrido con el dólar en la mayoría de los países de América latina. La intención es que la divisa se ubique entre $ 3,30 y $ 3,40 hasta fin de año (ayer cerró en $ 3,24). Pero no será sencillo conseguirlo sin incurrir en una fuerte pérdida de reservas, sobre todo en medio del gran temblor financiero global.

    La suba de tasas también impactaría en el crédito. Hasta ahora, los bancos mantuvieron las líneas de financiamiento de corto plazo, que son claves para la actividad de las empresas. También salieron algunos fideicomisos financieros. Pero existen dudas crecientes respecto de la posibilidad de mantener ambos canales de financiamiento, que son claves para las compañías, si las tasas continúan en alza.
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