15 de junio 2001 - 00:00

Para evitar quiebra, Aerolíneas se presenta ya en convocatoria

Aerolíneas Argentinas no iría a la quiebra, pero entraría en convocatoria de acreedores. Habría sido el resultado del viaje del ministro Carlos Bastos a Madrid, donde se entrevistó con el canciller español y el ministro de Hacienda. Con la convocatoria, caen los convenios colectivos, los gremios deben pactar convenios de crisis y, en caso de no hacerlo, rige la Ley de Contratos de Trabajo con salarios mínimos. Esto resolvería la principal objeción de la SEPI para poner dinero en Aerolíneas, ya que obliga a los siete gremios aeronáuticos a aceptar las condiciones del plan director, en cuanto a reducción de salarios y modificación de los convenios colectivos. Ayer, los ministros del Interior y de Defensa les adelantaron a los cinco gremios que ya habían aceptado el plan empresario, la decisión de la convocatoria. Las entidades, entre ellas la que representa a los administrativos que generó los incidentes en Ezeiza, plantearon una "impasse" hasta que Bastos explique hoy la situación. No habría problemas para los pasajeros durante el fin de semana largo.

Trabajadores aeronáuticos montaron campamento en sector de Ezeiza ante rumores de quiebra
Trabajadores aeronáuticos montaron campamento en sector de Ezeiza ante rumores de quiebra
Tras la gestión del ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, ayer en Madrid con autoridades del gobierno español y de la SEPI, se alejó la posibilidad de la quiebra de Aerolíneas Argentinas que, según diversas fuentes, iba a concretarse hoy mismo. En cambio, la empresa local entraría en convocatoria de acreedores, según informaron ayer los ministros de Interior y de Defensa, Ramón Mestre y Horacio Jaunarena, a los cinco gremios que habían aceptado el llamado plan director de la compañía.

Como consecuencia de esa conversación con los gremios, éstos decidieron levantar las medidas de fuerza hasta que Bastos informe hoy en detalle en Buenos Aires, el resultado de su gestión ante la SEPI. Esto implica que hoy no habrá incidentes en Ezeiza, porque éstos estaban motorizados fundamentalmente por uno de los cinco gremios que habían acordado el plan director de la SEPI, el de los administrativos (APA), liderado por Ariel Basteiro.

La convocatoria de acreedores parecería una salida acordada entre la SEPI y el gobierno argentino para mantener operativa a Aerolíneas y al mismo tiempo saldar de manera drástica el motivo que los españoles venían argumentando para no aportar capital de trabajo en la empresa local: la resistencia del gremio de los técnicos aeronáuticos a firmar el llamado plan director.

Paralelísmo

Según fuentes de la SEPI, en España, Bastos ni siquiera llegó a mostrar la propuesta que el titular del gremio de los técnicos, Ricardo Cirielli, había cerrado el miércoles con la jefatura de Gabinete. No queda claro si la convocatoria fue propuesta por Bastos o por la SEPI, pero como si en realidad dentro del gobierno corrieran líneas paralelas, Bastos ya tenía en mente la posibilidad del concurso preventivo, porque la dejó planteada en la reunión del lunes con los siete gremios aeronáuticos.

Con la convocatoria de acreedores, caen los actuales convenios colectivos de trabajo, que es lo que quiere modificar la SEPI. A partir de que se abre el concurso, las entidades sindicales y Aerolíneas deben pactar lo que se llaman convenios de crisis, y en caso de que no haya acuerdo, rige la ley de contratos de trabajo. Esto implica que los empleados cobran el salario mínimo sin ninguno de los adicionales de convenio hasta que pacten un convenio de crisis. Estos, a su vez, tendrían una vigencia hasta que se cierra el acuerdo con los acreedores, el cual, en este caso, según algunos abogados laboralistas, podría durar más de un año.

Pero además de eso, con la convocatoria no se pagan los intereses de las deudas por plazos que en la Argentina suelen oscilar entre 2, 3 o 5 años, con lo cual Aerolíneas dejará de pagar unos 100 millones de dólares anuales por gastos financieros, siendo este monto determinante para reducir la pérdida anual de la compañía.

Leasing

Al igual que LAPA, en el caso de los aviones que están bajo el sistema de «leasing», la empresa puede pedir al juez del concurso una medida de no innovar, para poder seguir operando con las naves, pagando las cuotas del contrato hacia el futuro, mientras que lo atrasado queda para pagar en la fecha que se acuerde con los acreedores.

Al caer los convenios colectivos y superarse el principal argumento de la SEPI para no poner dinero en Aerolíneas (la no aceptación del plan director por parte del gremio de los técnicos), ahora los españoles, si es que realmente están dispuestos, podrían realizar el aporte de capital que habían prometido de 350 millones de dólares, con lo cual Aerolíneas volvería a entrar en operaciones normalmente.

Con el pasivo saneado por la convocatoria, el accionista mayoritario puede realizar aportes de capital e incluso vender la compañía a un tercero, por lo cual volvió a especularse ayer que quedaría preparado el terreno para una salida de la SEPI y para la adjudicación al empresario Eduardo Eurnekian, solo o acompañado por otras empresas nacionales y extranjeras.

Antes de la reunión de Mestre y Jaunarena con los gremios, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, dijo, informando sobre las tratativas de Bastos en Madrid, que hay «voluntad de las autoridades españolas de tratar de mantener a Aerolíneas y de tratar de llevar adelante el plan director, de manera de poder transformar la empresa y privatizarla manteniéndola como objetivo, con su nombre, su flota y sus rutas».

Agregó que «en nombre del gobierno vuelvo a hacer un llamado a todos los gremios para que puedan hacer esta transición en la empresa, lo más rápido posible y manteniendo las fuentes de trabajo».

En cuanto a la propuesta que le había presentado el gremio de los técnicos, Colombo respondió que «desde España me transmitieron la necesidad de que haya un aporte de todos los gremios al plan director».

También dijo que Aerolíneas tiene un plazo de 20 días para restablecer los vuelos suspendidos a Brasil, Estados Unidos, Oceanía y Europa. Según Colombo, «le han manifestado a Bastos que ellos tienen interés en lograr la transformación y la operatividad de Aerolíneas, con la ruta, con la gente y con el nombre, y que siga siendo privada».

También dijo Colombo, anticipando el criterio de la convocatoria, «esto va a requerir mucho esfuerzo por parte de la empresa, de los acreedores y de los sindicatos para llevarlo adelante».

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