Para privados la inflación de diciembre se ubica en el 4,2%

Economía

En el último mes del año los precios de los alimentos y las bebidas, y los costos de salud pegaron un salto importante. Según Elypsis, se prevé un arrastre de 1,3 puntos para enero.

La inflación de diciembre se ubicaría en el 4,2% y con eso habría acumulado en el año un incremento del 54,6%, de acuerdo con las estimaciones realizadas por la consultora Elypsis. En un reporte, señala además que enero de 2020 ya arrancará con un “arrastre estadístico de 1,3 puntos”.

De ese modo, si se confirman los datos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) los precios evolucionaron 21,6 puntos respecto de las proyecciones que había realizado el año pasado el exministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, cuando presentó el Presupuesto 2019.

Elypsis señala en su último informe que el mes pasado alimentos y bebidas, que es el rubro más sensible y de mayor ponderación en el IPC, registró un incremento del 3,9%, lo que implica en el año a un acumulado del 58%.

“Salud habría liderado nuevamente la inflación, acumulando un aumento del 74,6% en 2019”, aclaró la consultora privada fundada por el economista Eduardo Levy Yeyati. especializada en estimaciones de precios.

El reporte indica que el índice de inflación de enero recibirá “un arrastre estadístico del 1,3%”.

“Si bien el dólar oficial deprimido por los controles viene conteniendo muchos precios, el año nuevo arranca con presiones en diversos frentes, entre ellos, los alimentos de la canasta básica que comenzarían a tributar IVA”, amplía el informe.

La consultora que lleva a cabo un relevamiento de más de 50.000 precios a través de medios electrónicos, indicó que de acuerdo con el ritmo de incremento que muestran los precios en la economía para enero se proyecta una inflación del 3,8% mientras que para todo 2020 la ubicará en el 43,8%.

Al respecto, los datos privados revelan que el en los primeros meses de su gestión el Gobierno de Alberto Fernández tendrá que enfrentar con una fuerte inercia al incremento del costo de vida como producto de los desajustes macroeconómicos dejados por la gestión anterior.

De corroborarse los datos, la inflación del último mes del año se habría ubicado apena una décima de punto por debajo de la registrada en noviembre.

Frente a la necesidad de mostrar indicadores que reflejen una trayectoria declinante aunque mínima, el Primer Mandatario ordenó al presidente de YPF, Guillermo Nielsen, que frenara un incremento del precios de los combustibles del 5% promedio que había acordado el gobierno anterior con las empresas petroleras.

Para descomprimir la situación, también se negoció con supermercados evitar el traslado total de la vuelta del 21% de IVA a los 14 alimentos básicos que habían tenido alícuota cero desde agosto de 2019, luego del fuerte saldo devaluatorio.

Mientras el Gobierno trata de apretar los precios para que tomen un camino descendente, por otro lado procura contener los reclamos de los sindicatos por una recomposición salarial. Para eso negocia un pago de una suma en tres cuotas, para ganar un tiempo que le permita encuadrar las demandas de los representantes obreros en índices mas cercanos al proyectado 43% que del 55% con el que cooncluye 2019.

Parte de la presión de los precios está atajada, por así decirlo, a través del cepo cambiario. Según comentó recientemente en una conferencia Eduardo Levy Yeyati, todo indicaría que el costo de vida tiende guiarse por esa variable (el dólar oficial) y que solo se puede provocar un salto de los precios cuando se tienda a unificar los diferentes tipos de cambio.

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