El Mercosur está hoy en su peor momento desde que comenzó oficialmente el proceso de integración regional, en diciembre de 1994. Son los socios menores, Uruguay y Paraguay, quienes están a punto de salir del proyecto. Pero no es el gobierno de Tabaré Vázquez el que mantiene una posición más dura, pese al conflicto con las papeleras, sino Paraguay. Este país, económicamente el más retrasado del bloque, se queja contra Brasil porque éste le impide exportar energía por u$s 3.500 millones. Además, avanza en un acuerdo con Estados Unidos. Así, en pocos meses Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva deberán tomar una decisión seria sobre si quieren seguir con el proyecto Mercosur.
Paraguay, más que Uruguay, nunca estuvo tan cerca de alejarse del Mercosur. Lo que está impulsando esta posición son dos temas puntuales: el reclamo del presidente Nicanor Duarte Frutos de modificar el Tratado de Itaipú y la aceleración de ciertas negociaciones con Estados Unidos por un acuerdo de cooperación económica y militar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si cualquiera de estos dos puntos avanzara en la posición que quiere ese país, el Mercosur debería volver a un estado anterior denominado Area de Libre Comercio. Como Brasil y la Argentina no están dispuestos a establecer una relación de este tipo, todo dependerá ahora del grado de profundidad que el gobierno actual o el sucesor de Duarte Frutos quiera darles a estos dos capítulos.
En concreto, los reclamos actuales serían los siguientes:
El miércoles 19 último, durante la cumbre en Asunción (asistieron el venezolano Hugo Chávez, el boliviano Evo Morales, el uruguayo Tabaré Vázquez y Duarte Frutos), el mandatario de Paraguay habló sobre la situación de la represa de Itaipú y el tratado que regula su generación de energía. Dijo -según consignan diarios de ese país- que «creemos que el Tratado de Itaipú debe ser corregido en la búsqueda de una mayor justicia» y que «después de 20 años nuestro gobierno pudo cambiar una nota reversal con respecto a la compensación por energía cedida por Brasil». Denunció luego que los presidentes firmantes de los acuerdos con Brasil por Itaipú «no han actuado con patriotismo, ni mirando el potencial de desarrollo que con mayor justicia podría haber generado para nuestro pueblo un acuerdo más justo».
Pedido clave
Lo que pide Nicanor Duarte Frutos es clave: que Brasil acepte una mayor redistribución de los ingresos a favor de Paraguay, salvando la diferencia de los u$s 275 millones de royalties y compensación que recibe a cambio de las pérdidas por u$s 3.870 millones por no vender energía a terceros países. Nicanor Duarte Frutos podría denunciar el acuerdo, lo que ocurriría en la próxima cumbre del Mercosur de julio en Buenos Aires.
El problema es que el proyecto de Itaipú está dentro de los acuerdos de energía que forman parte de la estructura formal del bloque, y su culminación y renuncia unilateral por parte del Paraguay sería considerada como la violación de uno de los tratados base. En teoría, Paraguay quedaría fuera del mismo.
El gobierno paraguayo está en plena negociación con Estados Unidos, aunque de una manera no oficial, para profundizar sus relaciones políticas y económicas. Si bien no se lo reconoce, fuentes de la Argentina y de Brasil tienen aseguran que existe un avanzado acuerdo para que el gobierno de Bush instale cerca de Ciudad del Este en la Triple Frontera una base militar; y que, en paralelo, habrían ya coincidencias para que se acepte la oferta para un tratado de libre comercio. Cualquiera de las dos alternativas son incompatibles con lo firmado en Ouro Preto.
En Paraguay, oficialistas y opositores ensayan un futuro para las relaciones exteriores, con una cercanía más firme hacia posiciones como las de Perú, Ecuador y Colombia que eligieron firmar acuerdos de libre comercio con Estados Unidos. Esta alternativa es defendida por sectores industriales y de la producción primaria de ese país, clásicos críticos del Mercosur en todas sus alternativas.
La clave para conocer cuáles serán los pasos del gobiernode Duarte Frutos estarán vinculados con lo que suceda con Uruguay. Más concretamente, lo que se acuerde entre Tabaré Vázquez y George W. Bush en la reunión que mantendrán el 4 de mayo en Nueva York y además de cómo se desenvuelva la crisis con la Argentina por las papeleras. Si este último conflicto no se resuelve en el corto plazo y si Vázquez avanza en una relación comercial más profunda con EE.UU., probablemente Paraguay dé el paso más importante en contra de la continuidad del Mercosur desde que comenzó a transitarse en 1994 el proceso de unión aduanera del bloque.
Dejá tu comentario